Cambio de Web

Desde el mes de diciembre cambio de web/blog ahora me podeis seguir en http://rizaldos.com/. Doy las gracias a todos y a la fundacion Siglo 22 por haberme dejado estar en este blog durante estos meses.

 

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La comunicación entre Padres/Madres e Hij@s

Los seres humanos nos relacionamos mediante el lenguaje que puede ser verbal y/o no verbal.

Desde niñ@s aprendemos a reconocer los sonidos y lo que nos quieren decir y también podemos ser capaces de diferenciar el tono con el que nos hablan. Existen evidencias que demuestran que alrededor de los nueve meses, sabemos identificar a  si nuestros padres están enfadados o nos tratan con afecto.

Cuando aprendemos hablar estamos haciendo un prerrequisito básico para posteriormente poder desarrollar la lectura y la escritura. Con estas herramientas básicas (Habla,lectura y escritura) seremos capaces de darnos cuenta de lo que ocurre a nuestro alrrededor y podemos aprender del medio social en el que se vivimos.

La Comunicación, no es solo la palabra oral o escrita es mucho mas son: los gestos, las miradas, la expresión del rostro… Estos elementos son lo que denominamos Comunicación No Verbal con la que espresamos; actitudes, sentimientos, predisposiciones y motivaciones que enfatizan nuestra comunicación con los demas. La suma e interacción de ambos lenguajes (verbal y gestual) es la comunicación.

El diálogo, otra forma de comunicación.

En  los momentos que sólo usamos el lenguaje verbal (lo que resulta casi imposible, pues casí nunca aparece desligado del lenguaje no verball) lo denominamos diálogo. Hay dos formas opuestas de diálogo: una sería por exceso y otra defecto. Ambas, producen distanciamiento entre padres e hijos. Cuando es por exceso los padres que, con buena intencion, queremos crear un clima que favorezca el diálogo con nuestros hijos tratando de verbalizar absolutamente todo. Esto puede provocar que los padres mantegamos un continuo  interrogatorio o/y estar continuamente “echando la charla”. Nuestros hijos lo mas probable es que no escuchen o eviten responder verbalizando evasivas. Aquí, confundimos el diálogo con el monólogo y la comunicación con el aleccionamiento.

Aunque parezca lo contrario el silencio es una parte fundamental en el diálogo. Nos sirve para dar tiempo a nuestro hijo a entender lo que le hemos dicho. El diálogo es la interelacción entre tú y tu hijo. Para conseguirlo, es necesitamos que los silencios permitan la intervención de nuestros hijos.

Otro elemento que con el silencio es fundamental es la capacidad de escuchar. Es muy frecuente que no nos paremos a escuchar y damos nuestras opiniones, sin escuchar las de nuestros hijos. En ese momento, nuestro hijo percibe la indiferencia hacía su opinion y acaba perdiendo la motivación por seguir la conversación. Los papas pensamos en ocasiones que nuestros hijos no nos tienen nada que enseñar y que no pueden cambiar nuestras opiniones. Escuchamos poco a nuestros hijos o si lo hacemos es desde una posición impermeable respecto los argumentos de nuestros hijos. Esto situación resulta muy frecuente cuando nuestros hijos son adolescentes. Nos encontramos ante uno de los errores más frecuentes en las relaciones padres e hijos: pensar que con una determinada información podemos hacer cambiar el comportamiento de nuestros hijos. La información por si sola no es capaz de modificar la conducta.

El diálogo como herramieta, para que padres e hijos nos conozcamos mejor, conociendo así nuestras opiniones o formas de ver las cosas. Aprendiendo a ver una realidad desde perspectivas diferentes que puede enriquecer nuestra visión de la realidad. Esta comprobado que mas transmite y educa la convivencia que la verbalización de los valores que se pretenden inculcar. La palabra puede convencer pero el ejemplo arrastra.

Otros aspecto muy importante del dialogo, es la posibilidad de poder réplicar. La actitud de recoger las opiniones de tus hijos y admitir que puedes no estar de acuerdo es una de las condiciones básicas para que el diálogo sea efectivo.

Hay que tener claro que en el ambito de la familia es un punto de referencia capital donde el niño y el joven puede aprender a dialogar y, con esta capacidad, puede favorecer actitudes tan importantes para una vida saludable a nivel psicológico como es la tolerancia, la asertividad, la habilidad dialéctica, la capacidad de admitir los errores y de tolerancia a la frustración.

 

 

 

 

 

 

La importancia de la comunicación

Si es importante el diálogo en las relaciones interpersonales, lo es aún más la comunicación. La comunicación está guiada por los sentimientos y por la información que transmitimos y comprendemos. La comunicación nos sirve para:

- Establecer contacto con las personas.
- Dar o recibir información.
- Expresar o comprender lo que pensamos.
- Transmitir nuestros sentimientos.
- Compartir o poner en común algo con alguien.
- Cemocionalmente con otros.
- Vincularnos o unirnos por el afecto.

Facilitadores de la comunicación

Estos son algunos de los elementos que nos facilitan la comunicación idonea:

  • Dar información positiva.
  • Saber valorar aquello que nos gusta de nuestros hijos.
  • Ensayar estas habilidades para mejorar nuestras habilidades de comunicación.
  • Empalizar: ponernos en el lugar del otro.
  • Dar mensajes consistentes y no contradictorios.
  • Escuchar con atención.
  • Decir lo que sentimos.
  • Crear un clima emocional que facilite la comunicación.
  • Pedir la opinión

Factores que ponen en riesgo la comunicación

Cuanto más confianza hay en la relación, más significativa será la comunicación no verbal. Seguro que cuando llegas a casa puedes percibir un ambiente de tranquilidad o tensión sin necesidad de hablar con nadie. A veces, no hablar supone una significativa limitación para la comunicación. Muchas veces las prisas que tenemos por recibir alguna información nos impide conocer la opinión de nuestros hijos y, de igual manera, impide que nuestros hijos se den cuenta de la predisposición a escuchar que podemos tener. Esto resulta muy importante cuando nuestros hijos son adolescentes. Así son muchas la situaciones en las que los padres tenemos curiosidad por saber que hacen y ellos en una situación de comunicación exigente nos responderán con evasivas.

Otro punto de riesgo para la comunicación eficaz es la impaciencia que  en ocasiones tenemos los padres para poder incidir educativamente en la conducta de nuestros hijos. Todo el proceso educativo pasa por la relación que establecen entre padres e hijos, y ésta se debe apoyar en la comunicación; por eso es tan importante preservarla y mantener la alegría de disfrutarla. Para ello es suficiente que los padres no queramos llevar siempre la razón y nos tenemos que  convencer que comunicar no es enfrentarse.

Otros enemigos en la comunicación familiar son,  la televisión en la comida, los horarios que dificultan el encuentro relajado, los desplazamientos de fin de semana… Hay que evitar en la medida de los posible estas situaciones y procurar mantener una actitud que facilite un clima de comunicación.

Estos elemento sirven de obstáculo para comunicarnos. Los podemos resumir así:

  • Generalizaciones: (“Siempre estás pegando a tu hermana”,”nunca obedeces”). Seguro que en algún momento hace algo distinto de pegar a su hermana. Posiblemente, alguna vez, sí ha sabido obedecer.
  • Juzgar los mensajes que recibes: La madre, cuando el padre llega de la calle, dice: “Parece que hoy llegas más tarde”. El padre replica: “¿Qué pasa?, ¿los demás días llego antes?. ¡Siempre estás pendiente de la hora a la que vengo!
  • No saber escuchar para comprender bien lo que quieren decir realmente.
  • Discutir sobre tu versión de algo que sucedió hace ya tiempo. ¿Para qué darle tanta importancia a sucesos ya pasados?
  • Poner etiquetas
  • Tener objetivos contradictorios.
  • El lugar y el momento que elegimos.
  • Hacer preguntas llenas de reproches.
  • Abusar de los: “Tú deberías”, “Yo debería hacer”; en vez de los: “Qué te parece si…”, ”Quizás te convenga”, “Yo quiero hacer”, “Me conviene”, “He decidido”.
  • Cortes en la conversación porque se presta más atención a lo que quieres decir, que a escuchar al otro.



Consejos prácticos

1. Observar el tipo de comunicación que llevamos a cabo con nuestro hijo. Dediquemos unos días de observación libre de juicios y culpabilidades. Funciona muy bien conectar una grabadora en momentos habituales de conflicto o de sobrecarga familiar. Es un ejercicio sano pero, a veces, de conclusiones difíciles de aceptar cuando la dura realidad de actuación supera todas las previsiones ideales.

2. Escuchar activa y reflexivamente cada una de las intervenciones de nuestros hijos. Valorar hasta qué punto merecen prioridad frente a la tarea que estemos realizando; en cualquier caso, nuestra respuesta ha de ser lo suficientemente correcta para no menospreciar su necesidad de comunicación.

3. Si no podemos prestar la atención necesaria en ese momento, razonar con él un aplazamiento del acto comunicativo para más tarde. Podemos decir simplemente: “dame 10 minutos y enseguida estoy contigo”. Recordemos después agradecer su paciencia y su capacidad de espera.

4. Evitar emplear el mismo tipo de respuestas de forma sistemática para que nuestro hijo no piense que siempre somos autoritarios, le hacemos sentir culpable, le quitamos importancia a las cosas o le damos sermones.

5. Dejar las culpabilidades a un lado. Si hasta hoy no hemos sido un modelo de comunicadores, pensemos que podemos mejorar y adaptarnos a una nueva forma de comunicación que revertirá en bien de nuestra familia suavizando o incluso extinguiendo muchos de los conflictos habituales con los hijos.

6. Cuando decidamos cambiar o mejorar hacia una comunicación más abierta, es aconsejable establecer un tiempo de prueba, como una semana o un fin de semana, terminado el cual podamos valorar si funciona o no y si debemos modificar algo más. Los padres tenemos los hábitos de conducta muy arraigados y cambiarlos requiere esfuerzo, dedicación y, sobre todo, paciencia (¡con nosotros mismos!).

Bibliografía

Cómo hablar para que sus hijos le escuchen y cómo escuchar para que sus hijos le hablen
A. Faber y E. Mazlish Ediciones Médici.

Los diez errores más comunes de los padres y cómo evitarlos
Dr. Kevin Steede Editorial Edaf

La comunicación no verbal
Flora Davis Alianza Editorial

Guía para la salud emocional del niño
Rafael Nicolás , Núria Fillat y Irene Oromí Ediciones Médici

Artículo: “¿Cómo mejorar la comunicación con nuestros hijos?”
Carmen Herrera García Profesora de Educación Infantil y Primaria
http://www.solohijos.com/

Padres e hijos. Una relación.
Joan Corbella Roig Círculo de lectores

Publicaciones de Servicios Sociales de la Comunidad de Madrid
http://www.munimadrid.es/principal

 La gran guía del lenguaje no verbal, Teresa Baró editado por Paidós.

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Pautas que te permitirán no postergar por más tiempo lo inevitable

  • A partir de ahora solo existe una idea: «Jódete y ponte con esto; no hay otra». No te propongas buscar el placer y convencertede nada. Solo actúa, es mucho más sencillo. No busques alternativas y actividades que sustituyan a lo que no quieres enfrentarte.Como esperes el momento perfecto o la situación en el que te sientasinspirado, igual no llega nunca. Recuerda una cosa, si quieres inculcarla terapia del «jódete» a tus hijos, evita utilizar este término; es muy feo.
  • Localiza la tarea que tienes que hacer. ¿Sabes concretamentecuál es el objetivo, con qué medios y qué necesitas? Facilítatelo rodeándote de todo lo que precisas. Si vas a cocinar y no te apetece, recuerda tener todos los ingredientes porque basta con que te encuentres sin uno de ellos para que sea motivo suficiente para postergar.Si la música o la radio te ayudan, ánimo, no se trata de sufrir por sufrir.
  • Ponte, no hay más. Lo tienes que hacer, ponte a hacerlo, y piensa que cuanto antes lo inicies antes podrás hacer otras actividades que te produzcan más placer. Incluso esas actividades pueden ser el premio.
  • Si la tarea es de larga duración, planifica. Divide la tarea racionalmente y ponle hora y fecha para seguir con ella. ¡Y cúmplelo,por favor!
  • Es imprescindible que te premies y te digas a ti mismo: «Genial, ya me he quitado esto de encima, fíjate, si no era para tanto» o «Con la pereza que me daba y por fin un tema menos».
  • A los padres les aclaro que a los hijos no hay que darles muchas explicaciones, y mucho menos que asocien que todo lo que hacen tiene un premio. Hay que ser responsable porque sí, hacer los deberes porque sí y colaborar en casa porque sí. Igual puedes dar una explicación el primer día que das la orden, y que ayude a educar en valores. Por ejemplo, cuando les digas que hay que colaborar en casa porque la casa es de la familia, explícales que así todos contribuimos al bienestar, que el trabajo estará repartido y todos podremos descansar más. Pero una vez que ya lo has aclarado no es necesaria una segunda explicación. Los niños lo saben y si te cuestionan es porque están postergando, porque les da pereza y porque prefieren ver la tele y jugar. Así que a partir de ahora sé firme y diles que hay que hacerlo porque sí. Los niños no necesitan tantas explicaciones. Si te acostumbras a darlas, luego tendrás que hacerlo siempre. Tenemos que acostumbrarles desde pequeños a que no todo tiene premio, que no todo se realiza porque produce placer y que hay un tiempo, fecha y plazo en el que tiene que cumplirse con las obligaciones. Los deberes del colegio se hacen a las cuatro, no después de la serie que me gusta o después de haber jugado.

Fuente: Extracto integro del libro Entrénate para la vida de Patricia Ramírez

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Patricia Ramírez

Las personas felices lo son no porque tengan más que los demás sino porque su atención está puesta en lo importante.

 

Seguir a Patricia Ramírez en Twitter: www.twitter.com/Patri_Psicologa

http://www.patriciaramirezloeffler.com

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14 Formas de INCREMENTAR la autoestima como padre o madre.

  1. Pasa tiempo a solas con cada uno de sus hijos siempre que puedan para que no te distraigan las necesidades de los otros miembros de la familia. Éste método es importante para aumentar la satisfacción en la vida familiar.
  2. Tengan “secretos” para cada miembro de la familia (incluido usted mismo) para que los “tesoros” privados de cada uno estén a salvo de la curiosidad de los demás.
  3. Los padres debemos pasar tiempo a solas todas las semanas, sin niños ni otras distracciones. Es imprescindible salvaguardar este tiempo sagrado.
  4. Permite que la casa esté desordenada, mientras todos están cumpliendo con sus obligaciones, pero exije que luego participen de la limpieza. Al fin y al cabo, la casa es de todos.
  5. Tened siempre algo disponible para comer que guste a la familia porque la comida es un factor importante de seguridad, aunque esta medida no soluciona por sí sola los desórdenes nutritivos o la obesidad, que se basan en factores emocionales, no en la disponibilidad de la comida.
  6. Planificar para no desaprovechar las oportunidades satisfactorias por la aparición de acontecimientos imprevistos. Una buena planificación es imprescindible en las familias con poco tiempo libre.
  7. Establece tradiciones familiares cada semana, mes o año. Esto es especialmente importante si los parientes viven a una cierta distancia o si los hijos viven fuera de casa. Acepten el hecho de que a la gente no le gusta que le impongan tradiciones, pero sí los recuerdos agradables que conllevan.
  8. Si les gusta la música, escucha con auriculares para poder disfrutar tu música solo sin molestar a nadie.
  9. Cultiva tus amistades. A largo plazo, no se puede depender de la familia para satisfacer todas las necesidades sociales.
  10. Valora cada día de 1 a10 . Esto te obligará a evaluar la calidad de cada día y a encontrar maneras de mejorar. También te proporcionará un sentimiento de satisfacción cuando el día ha ido maravillosamente. Muestra tu invento al resto de la familia.
  11. Divide tus objetivos en etapas, para avanzar todos los días en la dirección adecuada. No pospongas las cosas hasta que puedas conseguirlo todo de una sola vez. Si no, lo más probable es que nunca alcance tus metas y te enfades y deprimas.
  12. Escoge un día cada dos semanas y propónte no gritar durante todo el día. A menos que te divierta gritar, la mayor parte de las personas se sienten estúpidas e impotentes después de hacerlo. Un día sin sentirse estúpido puede hacer maravillas por la autoestima. Si no tienes la costumbre de gritar, elije prescindir de alguna otra cosa que te haga sentirte estúpido e impotente.
  13. Desarrolla tu propia lista de cosas que puede hacer para aumentar su autoestima.
  14. Aprendan a decir “no”. Muchos padres no saben, sobre todo si los niños exigen continuamente. Pero no siempre se les puede dar lo que quieren.

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“Entonces Miguel Ángel contra la Depresión, ACCIóN”

No hace mucho estando en consulta con una paciente que padece un trastorno Bipolar me decía después de darle pautas en varias sesiones y a modo de resumen “Entonces Miguel Ángel contra la Depresión, ACCIóN. En pocas palabras hizo suyas todo aquello que yo en varias sesiones trate de trasmitirle.

En estos momentos que nos esta tocando vivir. Donde son continúas y sin fin las noticias desalentadoras. Podemos caer en la más rotunda INDEFENSION aprendida. Esto es un estado en el cual se aprende que haga lo que haga no voy a conseguir el objetivo. Este estado es un caldo de cultivo de la desesperanza ya que acoge toda una serie de descalificativos y sentimientos negativos en el que lo sufre. Este tipo de aprendizaje nos puede conducir a la depresión.

 

La depresión se debe a una falta de tener cosas que nos gusten esto hace nos quedemos inactivos. Debido a ello el deprimido no encuentra refuerzos en la sociedad y en consecuencia la depresión se perpetúa. Lo que coloquialmente decimos es “la pescadilla que muerde la cola”, como no tengo ganas no hago, como no hago no encuentro alicientes”.

Existe también una distorsión del pensamiento, en la que la persona distorsiona la realidad viéndose de forma negativa a si mismo, al mundo y su futuro.

 

¿Que hacer entonces?:

  • Hay que detectar los pensamientos automáticos negativos de cada uno para cambiarlos racionalmente. Así darnos cuenta que las sensaciones malas que sentimos son debidas a pensamientos automáticos negativos. Y poder cambiarlos por pensamientos optimistas y como consecuencia nos sentiremos mejor.
  • Tenemos que hacer una programación de actividades que comiencen a darnos alicientes. Una vez que comienza se establece una retroalimentación positiva. El problema más habitual que se plantea es “no tengo fuerzas para hacer nada, que cuando se me pase la depresión y me sienta bien es cuando saldré y haré las cosas que me apetecen”. Se trata de plantearse lo contrario, cuando te mueves te refuerzas y te sentirás bien y con más ganas de seguir.

Que la actividad física es fundamental para la buena salud – tanto física como mental – no es nada nuevo.  Ya en la década de los 70 y 80, los estudios de observación mostraron que los estadounidenses que realizaban ejercicio no sólo eran menos propensos a estar deprimidos que los que no lo hacían, pero además tenían menos probabilidades de deprimirse en el futuro.

Un poco de tensión mental y la estimulación del ejercicio, nos puede ayudar a mantener en el día a día los problemas en perspectiva, relativizarlos.

Los investigadores se preguntan si esta interacción entre el cuerpo y el cerebro puede, evolutivamente hablando, estar programados. “Se nos ocurre que el ejercicio es la condición más normal o natural y que el sedentarismo es en realidad la situación anormal”, dice Holmes.

 

Como conclusión como diria mi paciente “Ante la Depresión ACCIÓN” sobran las palabras en la sencillez está la SOLUCIÓN. No esperes a que otros te solucionen tus problemas, ponte en ACCIÓN para solventarlos.

 

Miguel A. Rizaldos

Articulo publicado en el blog Optimismo Interior Bruto :http://bit.ly/QQg0fQ

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8 pautas para AUMENTAR TÚ AUTOESTIMA

Para tener alta “la autoestima” y así ser el mejor amigo de sí mismo. Para ello debes concederte:

  1. Aceptarnos tal cual somos: hay que saber y aceptar nuestras cualidades y defectos.
  2. Ponérnoslo fácil: debemos tener objetivos realistas.
  3. Darnos nuestro tiempo: hay que intentar tener tiempo regularmente para estar solos con nuestros pensamientos y sentimientos.Debemos aprender a disfrutar de nuestra propia compañía.
  4. Credibilidad: estemos atentos a nuestros pensamientos y sentimientos. Hagamos aquello que nos hace sentir felices y satisfechos. Disfrutar de lo que te gusta.
  5. Darnos ánimos: tomemos una actitud de “YO PUEDO HACERLO”.
  6. Compararnos con nosotros mismos: no tratemos de ser alguien más.Hay que estar orgullosos de ser quien somos.
  7. Querernos: hay que premiarse por los logros: los pequeños y los grandes. Recordemos que las experiencias son únicamente nuestras. ¡Disfrutémoslas!
  8. Amarnos: aprendamos a querer a la persona tan única que somos. Aceptemos nuestros éxitos y fallos.

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Cinco reglas BASICAS para tratar a tu hijo ADOLESCENTE

La Adolescencia es  esa época de la vida que es tan temida por los padres y tan ansiada por los hijos como paso previo para sentirse más libres y adultos. Cuando llega el momento, una de las mayores quejas de los padres es la falta de comunicación con los jóvenes y, por tanto, la incapacidad de hacerles entrar en razón, ante una creciente rebeldía.


CINCO cosas basicas que debes tener encuenta al tratar a los adolescentes:

1.- Hay que darles la oportunidad de ser responsables y delegar en ellos para que sepan que tienen la confianza de sus padres. Para ello, por ejemplo que se pueden responsabilizar del cuidado de un hermano pequeño, o que le explique una materia en la que necesite ayuda o que realice alguna gestión personal en lugar de que la hagan los padres.

2.- Haz  participe a tu hijo adolescente en la vida familiar. El  debe formar parte de las discusiones, alegrías y preocupaciones de la familia. Es muy fácil caer en el error de no comunicarles una adversidad —un problema económico, enfermedad de un pariente…— para que el joven no sufra. Antes o después se enterará por alguien ajeno y se sentirá engañado o fuera del grupo familiar. Las muestras de confianza nunca caen en saco roto.

3.-  Comunicale tus sentimientos, tanto las alegrías como las tristezas, dificultades… Es una buena fórmula para establecer un verdadero diálogo.

4.-  Exigelé en el plano moral y social y ser inflexibles ante la mentira o la incorreción ante otras personas. Si pasamos por alto un incidente lo percibirá como que no nos importa.

5.- IMPRESCINDIBLE que tanto el padre como la madre formen un frente común de “batalla” es decir qie esten en la misma línea de exigencia.

http://rizaldos.com/

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Los hijos y las habilidades sociales

¿No es verdad que hoy día los jóvenes dan la sensación de no saber estar, de no saber relacionarse y hablar entre ellos? Incluso a la hora de mantener una discusión -ya nos cuesta a los mayores..- no saben defender su criterio sin herir la idea y los sentimientos del otro (lo que conocemos por asertividad). Las pautas de comportamiento nos ayudan a cultivar habilidades que nos hacen sentir mejor con nosotros mismos y también a ser más valorados por las personas con quien nos relacionamos. Estas pautas se pueden -se deben- aprender, y su uso continuo puede generar un hábito.
 
Invitamos desde aquí a las familias a analizar las pautas que presentamos a continuación, porque benefician a todos: a grandes y a menos grandes. En el caso de los grandes (los padres), el beneficio es doble, ya que mejora sus relaciones y habilidades sociales y, al tiempo, sirven como modelo y ejemplo para los más pequeños.

Pauta 1Al iniciar una conversación, hay que actuar con naturalidad, interés y empatía. Al principio debemos saludar y presentarse uno mismo (si no hay un maestro de “ceremonia” o amigo que dirija la reunión). Lo debemos hacer con naturalidad. Hay que mirar a los ojos cuando se habla. Debemos ser cumplidos hacia la otra u otras personas sin resultar “pomposos”. El objetivo es transmitir una imagen positiva a la persona con la que se habla. Podemos también comentar o preguntar por la situación, el motivo que genera el encuentro, la cita. Por último, debemos preguntar o hacer algún comentario sobre lo que conocemos del interlocutor, sus estudios, sus aficiones, etc. Por encima de todo hay que evitar hablar con ironía o con tópicos negativos: “esto es un rollo, aquí la gente está aburrida…”. No debemos criticar de forma ofensiva a alguien que está en la reunión o en un acto al que asiste el grupo al que pertenecemos. No hay que ser dogmático: “todas las chicas son iguales”. Hay que tratar de no comenzar la conversación con comentarios muy personales. Tampoco se debe hablar con voz demasiado alta o muy baja, ni adoptar posturas incorrectas, poco elegantes.
Pauta 2Al mantener una conversación, debemos ser activos, escuchar y relajarnos. Hay que buscar un equilibrio entre hablar y escuchar para que todos los que asisten a la reunión tengan un hueco y puedan intervenir y manifestar sus ideas. Hay que hacer señales para demostrar que se está escuchando, y manifestar con gestos que se quiere intervenir. También es muy importante mantener el contacto visual. Nuestra intervención debe estar en relación con el centro de interés de la reunión y no irnos “por las ramas”. En caso de que queramos cambiar de tema hay que avisar. Buscaremos una conversación equilibrada y no utilizararemos los monosílabos en nuestras respuestas.
Pauta 3 – Hay que olvidarse del temor cuando pedimos un favor. Vivimos en un ambiente en el que pensamos que los demás saben lo que nos gusta, lo que necesitamos, en definitiva, lo que nos agrada. Y eso no es siempre así. Hay ocasiones en que nos vemos en la obligación de pedir un favor y lo tenemos que hacer con la confianza puesta en que se nos va a tratar muy bien, ya que lo estamos pidiendo a personas muy queridas. Los amigos y familiares nos van a atender como es justo y no hay que temer que se nos niegue un favor. En caso de ser así seguro que existe una justificación.
Pauta 4 – Si negamos una petición o un favor a algún amigo, debemos explicar el porqué. En relación con la pauta anterior, si hemos de rehusar una petición tenemos la obligación de dar explicaciones razonadas. Pero también tenemos que ofrecer alguna alternativa, pues comprendemos el motivo que generó la petición. Hay que distinguir entre los comentarios de las personas que nos conocen y las posibles manipulaciones a base de halagos gratuitos (“como eres tan bueno…”, “como tú lo haces tan bien…”), críticas vacías (“nunca te volveré a pedir esto…”, “no te preocupes, que no te volveré a solicitar…”) o los sentimientos de culpa (“no pensaba eso de ti…”, “estoy hecho polvo por lo que me has dicho sobre…”). En estos casos, debemos comprender las razones que llevan a nuestros interlocutores a manifestarse así, pero debemos mantenernos firmes si los planteamientos iniciales que originaron una posible situación de conflicto no han cambiado.
Pauta 5 – Hay que aplicar raciocinio, ponderación y mesura ante una crítica. En una crítica no debemos leer un ataque. Nuestra primera reacción es la defensa inmediata a través de otro ataque o de una justificación. Hay que identificar los aspectos objetivos de la crítica y afrontarlos, tratando de evitar tanto la defensa sistemática como el contraataque sin más.
Pauta 6 – Debemos ser firmes al aceptar o rechazar a otras personas. Vivimos en un mundo lleno de paradojas. A veces aguantamos estoicamente a las personas que nos caen mal o no nos caen del todo bien y, sin embargo, nos permitimos el lujo de atacar a quienes más apreciamos… ¿será por lo de la confianza?. Debemos ser firmes ante estas situaciones, tanto para mantener amistades como para evitar las compañías que no nos satisfacen del todo. Para este fin debemos utilizar correctamente los comportamientos de acercamiento (sonreír, sostener la mirada, orientar el cuerpo hacia la otra persona y demostrar con palabras nuestro interés por lo que hace o dice, etc.) o de rechazo (hacer y decir de forma educada lo necesario para que la otra persona capte nuestro mensaje de desinterés, respondiendo con monosílabos, mirando hacia otras personas, despidiéndonos con cortesía).
Pauta 7 – Debemos admitir el desconocimiento sobre algo; ¡no hay por qué saber de todo! No es ninguna humillación reconocer que no sabemos sobre el tema que se trata en una conversación de amigos. Lo que debemos evitar es la arrogancia de quien utiliza expresiones del tipo: “sí, ya lo sabía…”, “a mí me lo vas a decir…”, pese a que seamos unos técnicos o sepamos de qué va lo que se trata. Es mejor y vamos a conseguir mejores resultados si, por el contrario, nos interesamos por lo que dicen los demás, acompañamos con gestos de aprobación y nos comportamos de una forma humilde aunque, tal vez, sepamos más que nuestros interlocutores. i Si, por el contrario, no dominamos el tema que se trata, no debemos dejarnos dominar por pensamientos como “qué van a pensar si digo que no sé…”, “debería saber más sobre lo que están hablando…”. Estos últimos pensamientos únicamente nos perjudican.
Pauta 8 – Manifestar elegancia y humildad al reconocer nuestros errores. No hay nadie perfecto y todos cometemos errores que debemos reconocer, porque eso es de personas nobles y maduras. Si sabemos pedir disculpas ganamos, incluso, prestigio social entre los que nos rodean. Si, por el contrario, ocultamos los errores, demostramos debilidad (sobre todo si se descubren). Cuando reconocemos un error debemos evitar pensamientos negativos como “soy un desastre…”, “todo lo estropeo…”, “no debería haber…”.
Pauta 9 – Hay que tener serenidad al recibir cumplidos. No hay que recurrir a la falsa modestia cuando nos halagan o reconocen una tarea bien hecha. Es de esperar que los cumplidos son sinceros cuando vienen de parte de personas de nuestro entorno que sabemos que nos aprecian. Debemos, entonces, agradecer y aceptar con serenidad la intención de valoración por parte de quien hace el cumplido. Lo mejor por parte del halagado es dar las gracias y reconocer el gran esfuerzo y el mucho interés que se ha puesto para conseguir el objetivo buscado.
Pauta 10 – Directos al grano al finalizar una conversación. No hay que alargar más la conversación sin necesidad. En ocasiones hemos vivido conversaciones que nos parecía que nunca se acababan. Tenemos derecho a elegir y manifestar con toda la claridad nuestro deseo de finalizar. Por otro lado, hay que desterrar los pensamientos que inducen a pensar que es una grosería o de mala educación interrumpir a quien nos habla; o pensar que el interlocutor se va a ofender. Únicamente y de forma respetuosa hay que decir algo así como: “perdone/a que le/te interrumpa pero me tengo que marchar…”.

Fuente:

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NORMAS BÁSICAS PARA LA PREVENCIÓN DE PROBLEMAS DE ANSIEDAD Y ESTRÉS

Articulo integro del Dr. Antonio Cano Vindel

La ansiedad y el estrés dependen de múltiples factores, tanto situacionales como personales, por lo tanto son muchas las variables sobre las que podemos incidir para conseguir prevenir o reducir la ansiedad y el estrés

A nivel personal y de manera muy general, si tenemos en cuenta ambos tipos de factores (situaciones e individuos) cabría señalar algunas variables importantes sobre las que podemos incidir:

1. La dieta:

  • Conviene comer sano, evitando las comidas que sobrecargan a nuestro organismo con pesadas digestiones u otras consecuencias negativas a corto, medio o largo plazo (obesidad, colesterol, etc.)
  • Usar el tiempo de comer como momento de descanso y ruptura con nuestras actividades profesionales
  • Es bueno aprovechar la comida para hacer vida social y familiar
  • No abusar del alcohol en las comidas

2. Descanso:

  • Dormir lo suficiente, en torno a ocho horas
  • Tomar vacaciones y fines de semana como tiempo de ocio y descanso
  • Fomentar las relaciones sociales como alternativa al trabajo
  • Dejar el trabajo en la oficina (tanto los papeles, como las preocupaciones)

3. Ejercicio físico:

  • La práctica moderada de algún deporte o ejercicio físico ayuda a relajarnos
  • Andar todos los días al menos treinta minutos
  • Utilizar las actividades de ejercicio físico para airearnos (naturaleza) y airear nuestros pensamientos charlando relajadamente con familiares o amigos

4. Organización:

  • La organización del tiempo y de nuestras actividades, estableciendo horarios, es fundamental para poder descansar, no estar preocupados, no sufrir continuos sobresaltos, olvidos importantes, etc.
  • No llegar tarde a las citas, contando con los pequeños retrasos habituales para estar a tiempo
  • Saber seleccionar actividades cuando no podemos hacer todo

5. Solución de problemas y toma de decisiones:

  • No dejar pasar los problemas: afrontarlos de una manera más activa o más pasiva, pero decidiendo qué es lo mejor en cada caso
  • Tomar decisiones siguiendo un proceso lógico: planteamiento del problema, análisis de alternativas (pros y contras), elección de la menos mala. No volver atrás
  • No analizar continuamente el problema o las alternativas: esto produce ansiedad

6. Interpretación de situaciones y problemas:

  • El estrés que nos produce un problema o situación depende de las consecuencias que prevemos, pero a veces exageramos las consecuencias negativas (hipervaloramos la probabilidad de que ocurra algo malo, hacemos un análisis catastrofista de las consecuencias, realizamos una interpretación negativa de una situación ambigua, llevamos a cabo anticipaciones negativas y empezamos a sufrir un problema que no existe, etc.)
  • Si estamos nerviosos: entender que es natural, la ansiedad es tan natural como el miedo, la alegría o el enfado, y no preocuparnos aún más porque estamos activados o nerviosos
  • Actuar con naturalidad, no evitar los problemas, no estar preocupados por lo que los otros puedan pensar de nosotros o de nuestro problema
  • Es bueno saber que los demás no perciben nuestros síntomas de ansiedad con la misma intensidad que nosotros los estamos experimentando
  • Es bueno pensar que los demás también tienen ansiedad y que cuando nosotros notamos su ansiedad no les condenamos (¿por qué tenemos que ser más severos con nosotros mismos que con otros?)
  • No añadir elementos accesorios al problema

 

 

 

 

 

 

7. Atribuciones y autoestima:

  • Si hemos hecho bien una cosa, reconocer nuestra propia autoría y felicitarnos por ello (no ha sido la suerte, sino nuestro esfuerzo y nuestra capacidad)
  • Si hemos hecho mal una cosa, no echar balones fuera, reconocer que hemos actuado mal en esta ocasión, analizar nuestros errores y corregirlos, sin culpas, sin pensamientos negativos sobre uno mismo (“esta vez lo he hecho mal, debo corregirlo”)
  • Es bueno querernos y tratarnos bien

8. Relaciones con los demás (pareja, amigos, compañeros, familia, etc.):

  • Reforzar las conductas positivas de las personas de nuestro entorno, con aprobación, halagos, sonrisas, pequeños detalles, etc.
  • Corregir las conductas negativas de las personas de nuestro entorno, dándoles la información a tiempo y nuestra desaprobación, pero sin broncas, sin culpas, ni otros castigos
  • No sacar continuamente los problemas del pasado, las culpas de los demás (ya los perdonamos)
  • Recordar siempre que una pareja en crisis intercambia muchos castigos y pocos refuerzos, justo lo contrario de una pareja sin problemas

9. Entrenamiento específico en técnicas de control de ansiedad y estrés:

  • Practicar la relajación con cierta asiduidad en los momentos en los que nos encontramos peor, dedicándonos algún tiempo a nosotros mismos
  • Leer algún libro bueno de autoayuda para aprender a pensar bien, eliminando algunos pensamientos erróneos, ideas irracionales, etc., que nos estresan
  • Exponerse poco a poco a las situaciones que tenemos pánico
  • Aprender a decir no, cuando nos cuesta mucho, pero sabemos que es mejor decir no
  • Practicar nuestras mejores habilidades sociales
  • Si tenemos dificultades, no sabemos poner en marcha estas actividades que nos pueden ayudar a controlar nuestro estrés, a reducir nuestra ansiedad, ponernos en manos de un buen especialista. Si seguimos sus indicaciones, nos ayudará a recuperar el bienestar y la salud

Bibliografía

Antonio Cano Vindel (2002). “La ansiedad. Claves para vencerla”. Málaga: Editorial Arguval

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Consejos prácticos para dejar de FUMAR

 

Decálogo de recomendaciones psicológicas

  1. Dejar de fumar es fácil. La clave está en saber cómo hacerlo. Implica un esfuerzo pero es posible.
  2. Dejar de fumar solo depende de ti. Elige un día para hacerlo, posiblemente sea una de las decisiones más acertadas de tu vida.
  3. Cuando decidas dejar de fumar, procura cuidar tu alimentación, practicar deporte, reducir tu estrés, etc., en definitiva: cuidarte. El síndrome de abstinencia desaparecerá.
  4. No anticipes efectos secundarios pasajeros (“¿y si engordo, sufro, no duermo, no disfruto?…”). Realmente vas a obtener importantes beneficios duraderos.
  5. Si crees que lo puedes conseguir, será más fácil abandonarlo. ¡¡Confía en ti mismo!!
  6. Piensa en lo mucho que mejorará tu calidad de vida, economía, aspecto físico (tu piel, tus dientes), olerás y respirarás mejor.
  7. Si dejas de fumar, con el tiempo se reducirá tu ansiedad.
  8. Habla con un amigo/a, familiar o pareja para comprometeros a abandonar el consumo, os ayudaréis mutuamente.
  9. Dejar de fumar beneficiará tu salud y la de los que te rodean.
  10. Recuerda que la intervención psicológica favorecerá que abandones tu adicción. Cuenta con ella.

Consejos prácticos para dejar de fumar

¿Cuál es el tratamiento para dejar de fumar?

  • Intervención psicológica: la terapia psicológica te ayudará a aumentar tu “voluntad”, a cambiar hábitos, a conseguir que dejes de fumar aplicando técnicas eficaces para que lo logres (control estimular, refuerzo, relajación, etc.) y te preparan para no recaer.
  • Tratamiento farmacológico: los parches, pastillas o chicles de nicotina, ansiolíticos, etc., te ayudarán a reducir la ansiedad.

¿Por qué resulta tan difícil dejar de fumar?

  • La nicotina es la droga más adictiva. Acorto plazo al fumar sentimos que tiene consecuencias positivas: nos activa, nos relaja, puede facilitar el contacto social, alivia el síndrome de abstinencia y resulta placentero: ¡Qué no te engañe!.
  • Fumar es una adicción.
  • Existe una baja percepción de riesgo para nuestra salud mental y física asociada al consumo de tabaco.

Tabaco y salud mental

  • Fumar diariamente desde la adolescencia incrementa el riesgo de padecer síntomas de ansiedad, estrés y depresión.
  • Fumar puede favorecer el desarrollo del trastorno de pánico. Multiplica por 4 el riesgo de sufrir crisis de ansiedad y por 13 el de sufrir trastorno de pánico.
  • El porcentaje de personas con trastornos emocionales es más del doble entre los fumadores.

Tabaco y salud física

  • El consumo de tabaco prolongado incrementa el riesgo de padecer problemas de salud y acorta la expectativa de vida en 10 años.
  • La probabilidad de morir por una enfermedad causada por el tabaco es del 50%.
  • Según la Organización Mundial de la Salud el tabaco mata en el mundo a una persona cada 6 segundos.

Dejar de fumar implica un proceso de aprendizaje

  • Como todo aprendizaje, requiere esfuerzo, tenacidad, tiempo y motivación.
  • Consiste en abandonar viejos hábitos y aprendera afrontar las situaciones cotidianas sin el apoyo del cigarro.

Fuente: Inicio

 

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