Acerca de Miguel Angel Rizaldos Lamoca

Con una experiencia de más de 18 años como Psicólogo Clínico. Gran parte de mi trayectoria profesional la he dedicado al trabajo en la rehabilitación psicosocial de personas con enfermedad mental grave y duradera. Todo ello trabajando en diversas áreas clínicas . Asesoramiento técnico profesional, apoyo emocional, intervención en crisis y terapia psicológica en todos aquellos problemas que puedan presentarse a lo largo de las diferentes etapas de la vida, infancia, adolescencia, y edad adulta.

Cinco reglas BASICAS para tratar a tu hijo ADOLESCENTE

La Adolescencia es  esa época de la vida que es tan temida por los padres y tan ansiada por los hijos como paso previo para sentirse más libres y adultos. Cuando llega el momento, una de las mayores quejas de los padres es la falta de comunicación con los jóvenes y, por tanto, la incapacidad de hacerles entrar en razón, ante una creciente rebeldía.


CINCO cosas basicas que debes tener encuenta al tratar a los adolescentes:

1.- Hay que darles la oportunidad de ser responsables y delegar en ellos para que sepan que tienen la confianza de sus padres. Para ello, por ejemplo que se pueden responsabilizar del cuidado de un hermano pequeño, o que le explique una materia en la que necesite ayuda o que realice alguna gestión personal en lugar de que la hagan los padres.

2.- Haz  participe a tu hijo adolescente en la vida familiar. El  debe formar parte de las discusiones, alegrías y preocupaciones de la familia. Es muy fácil caer en el error de no comunicarles una adversidad —un problema económico, enfermedad de un pariente…— para que el joven no sufra. Antes o después se enterará por alguien ajeno y se sentirá engañado o fuera del grupo familiar. Las muestras de confianza nunca caen en saco roto.

3.-  Comunicale tus sentimientos, tanto las alegrías como las tristezas, dificultades… Es una buena fórmula para establecer un verdadero diálogo.

4.-  Exigelé en el plano moral y social y ser inflexibles ante la mentira o la incorreción ante otras personas. Si pasamos por alto un incidente lo percibirá como que no nos importa.

5.- IMPRESCINDIBLE que tanto el padre como la madre formen un frente común de “batalla” es decir qie esten en la misma línea de exigencia.

http://rizaldos.com/

Cinco reglas BASICAS para tratar a tu hijo ADOLESCENTE

La Adolescencia es  esa época de la vida que es tan temida por los padres y tan ansiada por los hijos como paso previo para sentirse más libres y adultos. Cuando llega el momento, una de las mayores quejas de los padres es la falta de comunicación con los jóvenes y, por tanto, la incapacidad de hacerles entrar en razón, ante una creciente rebeldía.


CINCO cosas basicas que debes tener encuenta al tratar a los adolescentes:

1.- Hay que darles la oportunidad de ser responsables y delegar en ellos para que sepan que tienen la confianza de sus padres. Para ello, por ejemplo que se pueden responsabilizar del cuidado de un hermano pequeño, o que le explique una materia en la que necesite ayuda o que realice alguna gestión personal en lugar de que la hagan los padres.

2.- Haz  participe a tu hijo adolescente en la vida familiar. El  debe formar parte de las discusiones, alegrías y preocupaciones de la familia. Es muy fácil caer en el error de no comunicarles una adversidad —un problema económico, enfermedad de un pariente…— para que el joven no sufra. Antes o después se enterará por alguien ajeno y se sentirá engañado o fuera del grupo familiar. Las muestras de confianza nunca caen en saco roto.

3.-  Comunicale tus sentimientos, tanto las alegrías como las tristezas, dificultades… Es una buena fórmula para establecer un verdadero diálogo.

4.-  Exigelé en el plano moral y social y ser inflexibles ante la mentira o la incorreción ante otras personas. Si pasamos por alto un incidente lo percibirá como que no nos importa.

5.- IMPRESCINDIBLE que tanto el padre como la madre formen un frente común de “batalla” es decir qie esten en la misma línea de exigencia.

 

Cinco reglas BASICAS para tratar a tu hijo ADOLESCENTE

La Adolescencia es  esa época de la vida que es tan temida por los padres y tan ansiada por los hijos como paso previo para sentirse más libres y adultos. Cuando llega el momento, una de las mayores quejas de los padres es la falta de comunicación con los jóvenes y, por tanto, la incapacidad de hacerles entrar en razón, ante una creciente rebeldía.


CINCO cosas basicas que debes tener encuenta al tratar a los adolescentes:

1.- Hay que darles la oportunidad de ser responsables y delegar en ellos para que sepan que tienen la confianza de sus padres. Para ello, por ejemplo que se pueden responsabilizar del cuidado de un hermano pequeño, o que le explique una materia en la que necesite ayuda o que realice alguna gestión personal en lugar de que la hagan los padres.

2.- Haz  participe a tu hijo adolescente en la vida familiar. El  debe formar parte de las discusiones, alegrías y preocupaciones de la familia. Es muy fácil caer en el error de no comunicarles una adversidad —un problema económico, enfermedad de un pariente…— para que el joven no sufra. Antes o después se enterará por alguien ajeno y se sentirá engañado o fuera del grupo familiar. Las muestras de confianza nunca caen en saco roto.

3.-  Comunicale tus sentimientos, tanto las alegrías como las tristezas, dificultades… Es una buena fórmula para establecer un verdadero diálogo.

4.-  Exigelé en el plano moral y social y ser inflexibles ante la mentira o la incorreción ante otras personas. Si pasamos por alto un incidente lo percibirá como que no nos importa.

5.- IMPRESCINDIBLE que tanto el padre como la madre formen un frente común de “batalla” es decir qie esten en la misma línea de exigencia.

 

 

Cinco reglas BASICAS para tratar a tu hijos ADOLESCENTES

La Adolescencia es  esa época de la vida que es tan temida por los padres y tan ansiada por los hijos como paso previo para sentirse más libres y adultos. Cuando llega el momento, una de las mayores quejas de los padres es la falta de comunicación con los jóvenes y, por tanto, la incapacidad de hacerles entrar en razón, ante una creciente rebeldía.


CINCO cosas basicas que debes tener encuenta al tratar a los adolescentes:

1.- Hay que darles la oportunidad de ser responsables y delegar en ellos para que sepan que tienen la confianza de sus padres. Para ello, por ejemplo que se pueden responsabilizar del cuidado de un hermano pequeño, o que le explique una materia en la que necesite ayuda o que realice alguna gestión personal en lugar de que la hagan los padres.

2.- Haz  participe a tu hijo adolescente en la vida familiar. El  debe formar parte de las discusiones, alegrías y preocupaciones de la familia. Es muy fácil caer en el error de no comunicarles una adversidad —un problema económico, enfermedad de un pariente…— para que el joven no sufra. Antes o después se enterará por alguien ajeno y se sentirá engañado o fuera del grupo familiar. Las muestras de confianza nunca caen en saco roto.

3.-  Comunicale tus sentimientos, tanto las alegrías como las tristezas, dificultades… Es una buena fórmula para establecer un verdadero diálogo.

4.-  Exigelé en el plano moral y social y ser inflexibles ante la mentira o la incorreción ante otras personas. Si pasamos por alto un incidente lo percibirá como que no nos importa.

5.- IMPRESCINDIBLE que tanto el padre como la madre formen un frente común de “batalla” es decir qie esten en la misma línea de exigencia.

 

Los hijos y las habilidades sociales

¿No es verdad que hoy día los jóvenes dan la sensación de no saber estar, de no saber relacionarse y hablar entre ellos? Incluso a la hora de mantener una discusión -ya nos cuesta a los mayores..- no saben defender su criterio sin herir la idea y los sentimientos del otro (lo que conocemos por asertividad). Las pautas de comportamiento nos ayudan a cultivar habilidades que nos hacen sentir mejor con nosotros mismos y también a ser más valorados por las personas con quien nos relacionamos. Estas pautas se pueden -se deben- aprender, y su uso continuo puede generar un hábito.
 
Invitamos desde aquí a las familias a analizar las pautas que presentamos a continuación, porque benefician a todos: a grandes y a menos grandes. En el caso de los grandes (los padres), el beneficio es doble, ya que mejora sus relaciones y habilidades sociales y, al tiempo, sirven como modelo y ejemplo para los más pequeños.

Pauta 1Al iniciar una conversación, hay que actuar con naturalidad, interés y empatía. Al principio debemos saludar y presentarse uno mismo (si no hay un maestro de “ceremonia” o amigo que dirija la reunión). Lo debemos hacer con naturalidad. Hay que mirar a los ojos cuando se habla. Debemos ser cumplidos hacia la otra u otras personas sin resultar “pomposos”. El objetivo es transmitir una imagen positiva a la persona con la que se habla. Podemos también comentar o preguntar por la situación, el motivo que genera el encuentro, la cita. Por último, debemos preguntar o hacer algún comentario sobre lo que conocemos del interlocutor, sus estudios, sus aficiones, etc. Por encima de todo hay que evitar hablar con ironía o con tópicos negativos: “esto es un rollo, aquí la gente está aburrida…”. No debemos criticar de forma ofensiva a alguien que está en la reunión o en un acto al que asiste el grupo al que pertenecemos. No hay que ser dogmático: “todas las chicas son iguales”. Hay que tratar de no comenzar la conversación con comentarios muy personales. Tampoco se debe hablar con voz demasiado alta o muy baja, ni adoptar posturas incorrectas, poco elegantes.
Pauta 2Al mantener una conversación, debemos ser activos, escuchar y relajarnos. Hay que buscar un equilibrio entre hablar y escuchar para que todos los que asisten a la reunión tengan un hueco y puedan intervenir y manifestar sus ideas. Hay que hacer señales para demostrar que se está escuchando, y manifestar con gestos que se quiere intervenir. También es muy importante mantener el contacto visual. Nuestra intervención debe estar en relación con el centro de interés de la reunión y no irnos “por las ramas”. En caso de que queramos cambiar de tema hay que avisar. Buscaremos una conversación equilibrada y no utilizararemos los monosílabos en nuestras respuestas.
Pauta 3 – Hay que olvidarse del temor cuando pedimos un favor. Vivimos en un ambiente en el que pensamos que los demás saben lo que nos gusta, lo que necesitamos, en definitiva, lo que nos agrada. Y eso no es siempre así. Hay ocasiones en que nos vemos en la obligación de pedir un favor y lo tenemos que hacer con la confianza puesta en que se nos va a tratar muy bien, ya que lo estamos pidiendo a personas muy queridas. Los amigos y familiares nos van a atender como es justo y no hay que temer que se nos niegue un favor. En caso de ser así seguro que existe una justificación.
Pauta 4 – Si negamos una petición o un favor a algún amigo, debemos explicar el porqué. En relación con la pauta anterior, si hemos de rehusar una petición tenemos la obligación de dar explicaciones razonadas. Pero también tenemos que ofrecer alguna alternativa, pues comprendemos el motivo que generó la petición. Hay que distinguir entre los comentarios de las personas que nos conocen y las posibles manipulaciones a base de halagos gratuitos (“como eres tan bueno…”, “como tú lo haces tan bien…”), críticas vacías (“nunca te volveré a pedir esto…”, “no te preocupes, que no te volveré a solicitar…”) o los sentimientos de culpa (“no pensaba eso de ti…”, “estoy hecho polvo por lo que me has dicho sobre…”). En estos casos, debemos comprender las razones que llevan a nuestros interlocutores a manifestarse así, pero debemos mantenernos firmes si los planteamientos iniciales que originaron una posible situación de conflicto no han cambiado.
Pauta 5 – Hay que aplicar raciocinio, ponderación y mesura ante una crítica. En una crítica no debemos leer un ataque. Nuestra primera reacción es la defensa inmediata a través de otro ataque o de una justificación. Hay que identificar los aspectos objetivos de la crítica y afrontarlos, tratando de evitar tanto la defensa sistemática como el contraataque sin más.
Pauta 6 – Debemos ser firmes al aceptar o rechazar a otras personas. Vivimos en un mundo lleno de paradojas. A veces aguantamos estoicamente a las personas que nos caen mal o no nos caen del todo bien y, sin embargo, nos permitimos el lujo de atacar a quienes más apreciamos… ¿será por lo de la confianza?. Debemos ser firmes ante estas situaciones, tanto para mantener amistades como para evitar las compañías que no nos satisfacen del todo. Para este fin debemos utilizar correctamente los comportamientos de acercamiento (sonreír, sostener la mirada, orientar el cuerpo hacia la otra persona y demostrar con palabras nuestro interés por lo que hace o dice, etc.) o de rechazo (hacer y decir de forma educada lo necesario para que la otra persona capte nuestro mensaje de desinterés, respondiendo con monosílabos, mirando hacia otras personas, despidiéndonos con cortesía).
Pauta 7 – Debemos admitir el desconocimiento sobre algo; ¡no hay por qué saber de todo! No es ninguna humillación reconocer que no sabemos sobre el tema que se trata en una conversación de amigos. Lo que debemos evitar es la arrogancia de quien utiliza expresiones del tipo: “sí, ya lo sabía…”, “a mí me lo vas a decir…”, pese a que seamos unos técnicos o sepamos de qué va lo que se trata. Es mejor y vamos a conseguir mejores resultados si, por el contrario, nos interesamos por lo que dicen los demás, acompañamos con gestos de aprobación y nos comportamos de una forma humilde aunque, tal vez, sepamos más que nuestros interlocutores. i Si, por el contrario, no dominamos el tema que se trata, no debemos dejarnos dominar por pensamientos como “qué van a pensar si digo que no sé…”, “debería saber más sobre lo que están hablando…”. Estos últimos pensamientos únicamente nos perjudican.
Pauta 8 – Manifestar elegancia y humildad al reconocer nuestros errores. No hay nadie perfecto y todos cometemos errores que debemos reconocer, porque eso es de personas nobles y maduras. Si sabemos pedir disculpas ganamos, incluso, prestigio social entre los que nos rodean. Si, por el contrario, ocultamos los errores, demostramos debilidad (sobre todo si se descubren). Cuando reconocemos un error debemos evitar pensamientos negativos como “soy un desastre…”, “todo lo estropeo…”, “no debería haber…”.
Pauta 9 – Hay que tener serenidad al recibir cumplidos. No hay que recurrir a la falsa modestia cuando nos halagan o reconocen una tarea bien hecha. Es de esperar que los cumplidos son sinceros cuando vienen de parte de personas de nuestro entorno que sabemos que nos aprecian. Debemos, entonces, agradecer y aceptar con serenidad la intención de valoración por parte de quien hace el cumplido. Lo mejor por parte del halagado es dar las gracias y reconocer el gran esfuerzo y el mucho interés que se ha puesto para conseguir el objetivo buscado.
Pauta 10 – Directos al grano al finalizar una conversación. No hay que alargar más la conversación sin necesidad. En ocasiones hemos vivido conversaciones que nos parecía que nunca se acababan. Tenemos derecho a elegir y manifestar con toda la claridad nuestro deseo de finalizar. Por otro lado, hay que desterrar los pensamientos que inducen a pensar que es una grosería o de mala educación interrumpir a quien nos habla; o pensar que el interlocutor se va a ofender. Únicamente y de forma respetuosa hay que decir algo así como: “perdone/a que le/te interrumpa pero me tengo que marchar…”.

Fuente:

NORMAS BÁSICAS PARA LA PREVENCIÓN DE PROBLEMAS DE ANSIEDAD Y ESTRÉS

Articulo integro del Dr. Antonio Cano Vindel

La ansiedad y el estrés dependen de múltiples factores, tanto situacionales como personales, por lo tanto son muchas las variables sobre las que podemos incidir para conseguir prevenir o reducir la ansiedad y el estrés

A nivel personal y de manera muy general, si tenemos en cuenta ambos tipos de factores (situaciones e individuos) cabría señalar algunas variables importantes sobre las que podemos incidir:

1. La dieta:

  • Conviene comer sano, evitando las comidas que sobrecargan a nuestro organismo con pesadas digestiones u otras consecuencias negativas a corto, medio o largo plazo (obesidad, colesterol, etc.)
  • Usar el tiempo de comer como momento de descanso y ruptura con nuestras actividades profesionales
  • Es bueno aprovechar la comida para hacer vida social y familiar
  • No abusar del alcohol en las comidas

2. Descanso:

  • Dormir lo suficiente, en torno a ocho horas
  • Tomar vacaciones y fines de semana como tiempo de ocio y descanso
  • Fomentar las relaciones sociales como alternativa al trabajo
  • Dejar el trabajo en la oficina (tanto los papeles, como las preocupaciones)

3. Ejercicio físico:

  • La práctica moderada de algún deporte o ejercicio físico ayuda a relajarnos
  • Andar todos los días al menos treinta minutos
  • Utilizar las actividades de ejercicio físico para airearnos (naturaleza) y airear nuestros pensamientos charlando relajadamente con familiares o amigos

4. Organización:

  • La organización del tiempo y de nuestras actividades, estableciendo horarios, es fundamental para poder descansar, no estar preocupados, no sufrir continuos sobresaltos, olvidos importantes, etc.
  • No llegar tarde a las citas, contando con los pequeños retrasos habituales para estar a tiempo
  • Saber seleccionar actividades cuando no podemos hacer todo

5. Solución de problemas y toma de decisiones:

  • No dejar pasar los problemas: afrontarlos de una manera más activa o más pasiva, pero decidiendo qué es lo mejor en cada caso
  • Tomar decisiones siguiendo un proceso lógico: planteamiento del problema, análisis de alternativas (pros y contras), elección de la menos mala. No volver atrás
  • No analizar continuamente el problema o las alternativas: esto produce ansiedad

6. Interpretación de situaciones y problemas:

  • El estrés que nos produce un problema o situación depende de las consecuencias que prevemos, pero a veces exageramos las consecuencias negativas (hipervaloramos la probabilidad de que ocurra algo malo, hacemos un análisis catastrofista de las consecuencias, realizamos una interpretación negativa de una situación ambigua, llevamos a cabo anticipaciones negativas y empezamos a sufrir un problema que no existe, etc.)
  • Si estamos nerviosos: entender que es natural, la ansiedad es tan natural como el miedo, la alegría o el enfado, y no preocuparnos aún más porque estamos activados o nerviosos
  • Actuar con naturalidad, no evitar los problemas, no estar preocupados por lo que los otros puedan pensar de nosotros o de nuestro problema
  • Es bueno saber que los demás no perciben nuestros síntomas de ansiedad con la misma intensidad que nosotros los estamos experimentando
  • Es bueno pensar que los demás también tienen ansiedad y que cuando nosotros notamos su ansiedad no les condenamos (¿por qué tenemos que ser más severos con nosotros mismos que con otros?)
  • No añadir elementos accesorios al problema

 

 

 

 

 

 

7. Atribuciones y autoestima:

  • Si hemos hecho bien una cosa, reconocer nuestra propia autoría y felicitarnos por ello (no ha sido la suerte, sino nuestro esfuerzo y nuestra capacidad)
  • Si hemos hecho mal una cosa, no echar balones fuera, reconocer que hemos actuado mal en esta ocasión, analizar nuestros errores y corregirlos, sin culpas, sin pensamientos negativos sobre uno mismo (“esta vez lo he hecho mal, debo corregirlo”)
  • Es bueno querernos y tratarnos bien

8. Relaciones con los demás (pareja, amigos, compañeros, familia, etc.):

  • Reforzar las conductas positivas de las personas de nuestro entorno, con aprobación, halagos, sonrisas, pequeños detalles, etc.
  • Corregir las conductas negativas de las personas de nuestro entorno, dándoles la información a tiempo y nuestra desaprobación, pero sin broncas, sin culpas, ni otros castigos
  • No sacar continuamente los problemas del pasado, las culpas de los demás (ya los perdonamos)
  • Recordar siempre que una pareja en crisis intercambia muchos castigos y pocos refuerzos, justo lo contrario de una pareja sin problemas

9. Entrenamiento específico en técnicas de control de ansiedad y estrés:

  • Practicar la relajación con cierta asiduidad en los momentos en los que nos encontramos peor, dedicándonos algún tiempo a nosotros mismos
  • Leer algún libro bueno de autoayuda para aprender a pensar bien, eliminando algunos pensamientos erróneos, ideas irracionales, etc., que nos estresan
  • Exponerse poco a poco a las situaciones que tenemos pánico
  • Aprender a decir no, cuando nos cuesta mucho, pero sabemos que es mejor decir no
  • Practicar nuestras mejores habilidades sociales
  • Si tenemos dificultades, no sabemos poner en marcha estas actividades que nos pueden ayudar a controlar nuestro estrés, a reducir nuestra ansiedad, ponernos en manos de un buen especialista. Si seguimos sus indicaciones, nos ayudará a recuperar el bienestar y la salud

Bibliografía

Antonio Cano Vindel (2002). “La ansiedad. Claves para vencerla”. Málaga: Editorial Arguval

Consejos prácticos para dejar de FUMAR

 

Decálogo de recomendaciones psicológicas

  1. Dejar de fumar es fácil. La clave está en saber cómo hacerlo. Implica un esfuerzo pero es posible.
  2. Dejar de fumar solo depende de ti. Elige un día para hacerlo, posiblemente sea una de las decisiones más acertadas de tu vida.
  3. Cuando decidas dejar de fumar, procura cuidar tu alimentación, practicar deporte, reducir tu estrés, etc., en definitiva: cuidarte. El síndrome de abstinencia desaparecerá.
  4. No anticipes efectos secundarios pasajeros (“¿y si engordo, sufro, no duermo, no disfruto?…”). Realmente vas a obtener importantes beneficios duraderos.
  5. Si crees que lo puedes conseguir, será más fácil abandonarlo. ¡¡Confía en ti mismo!!
  6. Piensa en lo mucho que mejorará tu calidad de vida, economía, aspecto físico (tu piel, tus dientes), olerás y respirarás mejor.
  7. Si dejas de fumar, con el tiempo se reducirá tu ansiedad.
  8. Habla con un amigo/a, familiar o pareja para comprometeros a abandonar el consumo, os ayudaréis mutuamente.
  9. Dejar de fumar beneficiará tu salud y la de los que te rodean.
  10. Recuerda que la intervención psicológica favorecerá que abandones tu adicción. Cuenta con ella.

Consejos prácticos para dejar de fumar

¿Cuál es el tratamiento para dejar de fumar?

  • Intervención psicológica: la terapia psicológica te ayudará a aumentar tu “voluntad”, a cambiar hábitos, a conseguir que dejes de fumar aplicando técnicas eficaces para que lo logres (control estimular, refuerzo, relajación, etc.) y te preparan para no recaer.
  • Tratamiento farmacológico: los parches, pastillas o chicles de nicotina, ansiolíticos, etc., te ayudarán a reducir la ansiedad.

¿Por qué resulta tan difícil dejar de fumar?

  • La nicotina es la droga más adictiva. Acorto plazo al fumar sentimos que tiene consecuencias positivas: nos activa, nos relaja, puede facilitar el contacto social, alivia el síndrome de abstinencia y resulta placentero: ¡Qué no te engañe!.
  • Fumar es una adicción.
  • Existe una baja percepción de riesgo para nuestra salud mental y física asociada al consumo de tabaco.

Tabaco y salud mental

  • Fumar diariamente desde la adolescencia incrementa el riesgo de padecer síntomas de ansiedad, estrés y depresión.
  • Fumar puede favorecer el desarrollo del trastorno de pánico. Multiplica por 4 el riesgo de sufrir crisis de ansiedad y por 13 el de sufrir trastorno de pánico.
  • El porcentaje de personas con trastornos emocionales es más del doble entre los fumadores.

Tabaco y salud física

  • El consumo de tabaco prolongado incrementa el riesgo de padecer problemas de salud y acorta la expectativa de vida en 10 años.
  • La probabilidad de morir por una enfermedad causada por el tabaco es del 50%.
  • Según la Organización Mundial de la Salud el tabaco mata en el mundo a una persona cada 6 segundos.

Dejar de fumar implica un proceso de aprendizaje

  • Como todo aprendizaje, requiere esfuerzo, tenacidad, tiempo y motivación.
  • Consiste en abandonar viejos hábitos y aprendera afrontar las situaciones cotidianas sin el apoyo del cigarro.

Fuente: Inicio

 

Consejos prácticos para dejar de FUMAR

 

Decálogo de recomendaciones psicológicas

  1. Dejar de fumar es fácil. La clave está en saber cómo hacerlo. Implica un esfuerzo pero es posible.
  2. Dejar de fumar solo depende de ti. Elige un día para hacerlo, posiblemente sea una de las decisiones más acertadas de tu vida.
  3. Cuando decidas dejar de fumar, procura cuidar tu alimentación, practicar deporte, reducir tu estrés, etc., en definitiva: cuidarte. El síndrome de abstinencia desaparecerá.
  4. No anticipes efectos secundarios pasajeros (“¿y si engordo, sufro, no duermo, no disfruto?…”). Realmente vas a obtener importantes beneficios duraderos.
  5. Si crees que lo puedes conseguir, será más fácil abandonarlo. ¡¡Confía en ti mismo!!
  6. Piensa en lo mucho que mejorará tu calidad de vida, economía, aspecto físico (tu piel, tus dientes), olerás y respirarás mejor.
  7. Si dejas de fumar, con el tiempo se reducirá tu ansiedad.
  8. Habla con un amigo/a, familiar o pareja para comprometeros a abandonar el consumo, os ayudaréis mutuamente.
  9. Dejar de fumar beneficiará tu salud y la de los que te rodean.
  10. Recuerda que la intervención psicológica favorecerá que abandones tu adicción. Cuenta con ella.

Consejos prácticos para dejar de fumar

¿Cuál es el tratamiento para dejar de fumar?

  • Intervención psicológica: la terapia psicológica te ayudará a aumentar tu “voluntad”, a cambiar hábitos, a conseguir que dejes de fumar aplicando técnicas eficaces para que lo logres (control estimular, refuerzo, relajación, etc.) y te preparan para no recaer.
  • Tratamiento farmacológico: los parches, pastillas o chicles de nicotina, ansiolíticos, etc., te ayudarán a reducir la ansiedad.

¿Por qué resulta tan difícil dejar de fumar?

  • La nicotina es la droga más adictiva. Acorto plazo al fumar sentimos que tiene consecuencias positivas: nos activa, nos relaja, puede facilitar el contacto social, alivia el síndrome de abstinencia y resulta placentero: ¡Qué no te engañe!.
  • Fumar es una adicción.
  • Existe una baja percepción de riesgo para nuestra salud mental y física asociada al consumo de tabaco.

Tabaco y salud mental

  • Fumar diariamente desde la adolescencia incrementa el riesgo de padecer síntomas de ansiedad, estrés y depresión.
  • Fumar puede favorecer el desarrollo del trastorno de pánico. Multiplica por 4 el riesgo de sufrir crisis de ansiedad y por 13 el de sufrir trastorno de pánico.
  • El porcentaje de personas con trastornos emocionales es más del doble entre los fumadores.

Tabaco y salud física

  • El consumo de tabaco prolongado incrementa el riesgo de padecer problemas de salud y acorta la expectativa de vida en 10 años.
  • La probabilidad de morir por una enfermedad causada por el tabaco es del 50%.
  • Según la Organización Mundial de la Salud el tabaco mata en el mundo a una persona cada 6 segundos.

Dejar de fumar implica un proceso de aprendizaje

  • Como todo aprendizaje, requiere esfuerzo, tenacidad, tiempo y motivación.
  • Consiste en abandonar viejos hábitos y aprendera afrontar las situaciones cotidianas sin el apoyo del cigarro.

Fuente: Inicio

 

Consejos prácticos para dejar de FUMAR

 

Decálogo de recomendaciones psicológicas

  1. Dejar de fumar es fácil. La clave está en saber cómo hacerlo. Implica un esfuerzo pero es posible.
  2. Dejar de fumar solo depende de ti. Elige un día para hacerlo, posiblemente sea una de las decisiones más acertadas de tu vida.
  3. Cuando decidas dejar de fumar, procura cuidar tu alimentación, practicar deporte, reducir tu estrés, etc., en definitiva: cuidarte. El síndrome de abstinencia desaparecerá.
  4. No anticipes efectos secundarios pasajeros (“¿y si engordo, sufro, no duermo, no disfruto?…”). Realmente vas a obtener importantes beneficios duraderos.
  5. Si crees que lo puedes conseguir, será más fácil abandonarlo. ¡¡Confía en ti mismo!!
  6. Piensa en lo mucho que mejorará tu calidad de vida, economía, aspecto físico (tu piel, tus dientes), olerás y respirarás mejor.
  7. Si dejas de fumar, con el tiempo se reducirá tu ansiedad.
  8. Habla con un amigo/a, familiar o pareja para comprometeros a abandonar el consumo, os ayudaréis mutuamente.
  9. Dejar de fumar beneficiará tu salud y la de los que te rodean.
  10. Recuerda que la intervención psicológica favorecerá que abandones tu adicción. Cuenta con ella.

Consejos prácticos para dejar de fumar

¿Cuál es el tratamiento para dejar de fumar?

  • Intervención psicológica: la terapia psicológica te ayudará a aumentar tu “voluntad”, a cambiar hábitos, a conseguir que dejes de fumar aplicando técnicas eficaces para que lo logres (control estimular, refuerzo, relajación, etc.) y te preparan para no recaer.
  • Tratamiento farmacológico: los parches, pastillas o chicles de nicotina, ansiolíticos, etc., te ayudarán a reducir la ansiedad.

¿Por qué resulta tan difícil dejar de fumar?

  • La nicotina es la droga más adictiva. Acorto plazo al fumar sentimos que tiene consecuencias positivas: nos activa, nos relaja, puede facilitar el contacto social, alivia el síndrome de abstinencia y resulta placentero: ¡Qué no te engañe!.
  • Fumar es una adicción.
  • Existe una baja percepción de riesgo para nuestra salud mental y física asociada al consumo de tabaco.

Tabaco y salud mental

  • Fumar diariamente desde la adolescencia incrementa el riesgo de padecer síntomas de ansiedad, estrés y depresión.
  • Fumar puede favorecer el desarrollo del trastorno de pánico. Multiplica por 4 el riesgo de sufrir crisis de ansiedad y por 13 el de sufrir trastorno de pánico.
  • El porcentaje de personas con trastornos emocionales es más del doble entre los fumadores.

Tabaco y salud física

  • El consumo de tabaco prolongado incrementa el riesgo de padecer problemas de salud y acorta la expectativa de vida en 10 años.
  • La probabilidad de morir por una enfermedad causada por el tabaco es del 50%.
  • Según la Organización Mundial de la Salud el tabaco mata en el mundo a una persona cada 6 segundos.

Dejar de fumar implica un proceso de aprendizaje

  • Como todo aprendizaje, requiere esfuerzo, tenacidad, tiempo y motivación.
  • Consiste en abandonar viejos hábitos y aprendera afrontar las situaciones cotidianas sin el apoyo del cigarro.

Fuente: Inicio

 

Emociones y Salud

PORQUE  TODO CUENTA

Potencia tus emociones positivas, ganarás salud

  1. Además de cuidarte físicamente, debes conocer como funcionan tus emociones, pues son muy importantes para tu salud.
  2. Aprende a reconocer, expresar y manejar tus emociones negativas.
  3. Valora los problemas de manera realista, no los magnifiques, dales la importancia que tienen.
  4. Aprende a relativizar: no merece la pena sufrir por pequeños contratiempos (atascos, discusiones, cambios de última hora…).
  5. Los problemas forman parte de la vida y resolverlos también. Adopta una postura activa para afrontarlos.
  6. Potencia tus emociones positivas: valora lo positivo de tu vida, disfruta de las relaciones sociales y familiares, haz cosas que te hagan sentir bien.
  7. Tener pensamientos negativos está relacionado con una peor salud. Practica el optimismo inteligente (“el vaso medio lleno, en lugar de medio vacío”).
  8. Afronta la vida desde la tranquilidad: aprende a relajarte.
  9. Ya aprendimos que es importante cuidar nuestro cuerpo, nuestra alimentación y hacer ejercicio físico, ahora le toca a nuestra mente: regula tus emociones, ¡es salud!
  10. Si tus emociones te desbordan solicita ayuda psicológica, es una buena forma de empezar a ganar calidad de vida.

¿Sabías que puedes mejorar tu salud y prevenirantes de enfermar?

Tener salud depende de la interacción de varios factores:

  • Biológicos: genética, alteraciones del organismo, etc.
  • Psicológicos: emociones, pensamientos, conductas,estilo de vida, etc.
  • Sociales: apoyo social, relaciones familiares, amistades,etc.

¿Qué son las emociones? Tanto las emociones positivas (alegría, amor, etc.)como las negativas (miedo, ansiedad, ira, etc.) son necesarias ya que nos ayudan a adaptarnos a las situaciones importantes. Sin embargo, cuando las emociones negativas son excesivamente intensas o duraderas pueden perjudicar nuestra salud, pues al activarnos en exceso, nos hacen más vulnerables a contraer enfermedades. En cambio, las positivas favorecen nuestra salud.

¿Cuál es la relación entre las emociones y la salud?

Ante grandes problemas (económicos, divorcio, etc.) o estresores cotidianos sobrecarga familiar, discusiones, exámenes, etc.) podemos sentir agobio, ansiedady tristeza. Nuestro cuerpo reacciona y se produce la “respuesta de estrés” que a la larga puede causar alteraciones en nuestro cuerpo (herpes, problemas intestinales, cefaleas, resfriados, etc.) y malos hábitos (fumar, beber, dejar de hacer ejercicio, etc.), que  también perjudican nuestra salud.

No obstante, las investigaciones revelan que no son los acontecimientos estresantes en sí los que nos producen problemas, sino la valoración y el afrontamiento que hacemos de ellos. No todas las personas se toman igual lo que les sucede.

¿Me ayuda el tratamiento psicológico?

La intervención psicológica está indicada si el problema de salud se ha desencadenado por un problema emocional, o si la propia enfermedad causa un malestar emocional intenso y duradero.

La psicología estudia cómo funcionan las emociones y qué hacer para manejarlas, enseñándote a:

  • Afrontar eficazmente los problemas.
  • Identificar, comprender y regular tus emociones.
  • Modificar las conductas inadecuadas que aparecen como consecuencia de tu enfermedad.

¿Sabías que?…

  • Las personas con desórdenes emocionales presentan más problemas físicos crónicos.
  • Quienes tienen trastornos de ansiedad padecen más enfermedades físicas

Ante cualquier problema físico, lo primero que debes hacer es acudir a tu MÉDICO

Fuente: Inicio