Disfrutar de la crisis

Hay una frase, poco correcta, que seguro que todos hemos oído alguna vez que dice “en caso de violación inminente relájate y disfruta”.
Cada vez parece más claro que ese es el momento en el que nos encontramos todos, o quieren que nos encontremos de una forma u otra. Hay unos entes inmateriales, pero sobre todo económicos, que intentan incrementar nuestros miedos: vamos a perderlo todo, nos van a intervenir, vas a perder el trabajo, vas a perder la casa, vas a perder tu bienestar, tu coche, …..tu vida. No quiero entrar ahora en las perdidas reales que están sucediendo, y que quizás trate en otro post, ya que son absolutamente dramáticas pero debidas a comportamientos erróneos fomentados, en un pasado muy lejano, por esos mismos entes inmateriales que ahora hacen lo contrario. La diferencia de comportamiento se debe a que ahora el dinero lo ganan con lo contrario.

Lo que quiero es centrarme en este caso en aquellas cosas que consideramos imprescindibles,  pero que seguramente no lo son tanto. Hoy he recibido por tercera vez por correo electrónico el artículo de Angeles Caso: “lo que quiero ahora” que publicó en enero de este año 2012.  Lo leo de nuevo y sigo compartiendo la mayor parte de sus reflexiones: he tenido suficientes horas buenas y malas,  no quiero reposar en una tumba lleno de honores y cuentas bancarias, y sobretodo me parece que vivimos en una sociedad absolutamente cínica e hipócrita. Quizás un calificativo mejor para esta sociedad sería el de adolescente, una sociedad de la inmediatez, de tener ahora mismo cosas que abandono a continuación. Pero si vamos a las verdaderas raíces de que le está sucediendo a nuestra sociedad, llegamos a la conclusión que no es una crisis económica, sino que esta es simplemente el resultado de la crisis ética que sufrimos.
Si nos hacemos conscientes que estamos inmersos en una crisis ética, intentando participar lo menos posible en ella para sentirte agosto con tu conciencia, y siendo de naturaleza más bien optimista, lo único que queda es valorar lo realmente importante para tu universo identitario: mis amigos, mi Albayzin, el menú del día en el sitio de siempre, las charlas delante de nuestro bebaje favorito, ese nuevo disco que descubrimos desayunando en Plaza Larga, ese libro que nos cuenta por enésima vez los trapicheos existentes de forma novelada e intrigante, y en definitiva, nuestra pelicula en V.O.

Y con estas mimbres qué respuesta podemos dar a nuestra situación actual, y sobre todo, y más importante, qué debemos intentar con nuestros hijos, o en un escenario más abierto, con los jóvenes pertenecientes a nuestro entorno cercano. Yo creo que simplemente lo que debemos hacer es no capar su capacidad intrínseca de disfrutar, de hacer lo que les gusta por encima de todo.

Y eso solo lo podemos hacer siendo un modelo en ese sentido, recomponiendo nuestros valores, disfrutando el hoy desde la posición en la que estemos, sin anhelar lo que no tenemos porque no es que nos lo quiten, es que no lo queremos. Compartiendo y colaborando. Aprendiendo continuamente. Sin enrocarnos en posiciones dañinas, sobre todo para nosotros mismos. Creciendo continuamente para permitir de verdad a nuestros que se esfuercen por hacer lo que les gusta, porque su trabajo se convertirá en hobby. Que no se preocupen solamente por el dinero que ganan porque en ese momento su sueldo se convertirá en vida. Que no les preocupen sus posesiones como un bien a proteger porque en ese momento sus bienes se convertirán en comunidad. Que su seguridad no dependa de pisar a los demás, porque en ese momento sus relaciones se convertirán en amor.

Y eso, esos entes inmateriales basados en el dinero no saben gestionarlo, y ver esa actitud en los que creen sus vasallos les llevará a enloquecer, explotar y desaparecer.

 

Como enseñar a ser RESPONSABLES a nuestr@s HIJ@S

Enseñar a tus hijos a ser responsables necesita de un ambiente propicio en el hogar y en la escuela. Se trata de que dicho ambiente de información sobre las posibilidades entre las que deben elegir y las consecuencias de cada una de ellas, y que les ofrezca también los elementos poder elegir adecuadamente.

La Responsabilidad es la capacidad para decidir adecuadamente y con efectividad. Por un lado atendiendo a las normas sociales y a las expectativas comúnmente aceptadas y  por otro, dando una permite al niño conseguir sus objetivos que aumentarán su autoestima

Con la responsabilidad va incluida, en cierta medida, ser autónomo es decir saber defenderse por si mismo. Estas son cualidades del poder personal que, según Gloria Marsellach Umbert en su artículo “La autoestima en niños y adolescentes”, significa tener seguridad y confianza en uno mismo y para ello es necesario ser responsable además de saber elegir, llegar a conocerse a uno mismo y adquirir y utilizar el poder en las propias relaciones y en la vida.

Para tu hijo es natural tener cierto temor a los límites, temor que desaparece conforme se va comprobando que límites y consecuencias se integran en un sistema coherente. Padres y educadores pueden contribuir a conformar el sentido de los límites de diferentes maneras:

  • Sabiendo claramente lo que esperamos de los niños.
  • Exponiendo las expectativas que tenemos de manera que los niños las entiendan, incluyendo la asignación de responsabilidad acerca de tareas y deberes.
  • Averiguando si el niño entiende estas expectativas, bien haciéndolas repetir o bien guiándole mientras las cumple.
  • Estableciendo claramente los límites de tiempo razonables para realizar tareas o deberes escolares, sin ambigüedades.
  • Explicando al niño las consecuencias de no hacer las cosas. Estas consecuencias deben aplicarse coherentemente, sin sentimientos de culpabilidad o remordimientos y sin hacer sufrir al niño. La coherencia es más importante que la severidad.
  • Redactando y colocando un cartel con todas las reglas y las obligaciones, de modo que no pueda alegarse como excusa “el olvido”.
  • Participando padres y madres en la explicación de las reglas al niño. Así sabrá que ambos las apoyan y mantienen.
  • Consiguiendo que todos los niños de la familia o de la clase tengan responsabilidades equiparables, con los ajustes necesarios en función de su edad y de sus habilidades particulares.

 

Un niño asume la responsabilidad cuando sus conductas coordinan, de forma imaginativa, sus propios objetivos con las necesidades de los demás. Para ello, los padres y educadores tienen que ayudar al niño a obtener este equilibrio.

El niño que sea responsable obtendrá éxitos cada vez con mayor frecuencia, y se disfrutará de las consecuencias positivas de esos éxitos.

Muchos padres y educadores piensan erróneamente que las recompensas por buen comportamiento son una especie de “soborno”, pero no, las recompensas de orden material (dinero, juguetes…) sólo son sobornos si son la única estrategia que se utiliza para motivar a un niño. Las recompensas son aquellas cosas que el niño valora, cosas que desea o que necesita. Existen también muchas recompensas que no son materiales que conviene recordar:

  • Hazle saber a tu hijo, de palabra, mediante elogios, qué cosas ha hecho bien: “has ordenado tu habitación estupendamente.
  • Dale ese reconocimiento de forma espontánea, periódicamente, relacionándolo con los logros del niño: “¿Qué te parecería ir a comprarte un helado? La verdad es que has hecho un trabajo muy duro limpiando tu cuarto “.
  • Apoye al niño cuando lo necesite: “Como me ayudaste ayer a limpiar el jardín, bien puedo yo ahora ayudarte a hacer los deberes”.
  • Muestre interés por lo que hace el niño y anímele: “Ya que tienes que ir jugar al fútbol esta tarde, yo me ocupo de recoger los platos”.
  • Comparta con el niño algunas tareas de vez en cuando, como reconocimiento a sus esfuerzos: “La verdad es que ayer dejaste tu habitación muy limpia: ¿qué te parece si te ayudo a limpiarla hoy?.

En ocasiones las responsabilidades de los niños nos producirán cierta incomodidad a los adultos. Los niños necesitan que los adultos seamos pacientes y tolerantes

Como aprenden la responsabilidad

Los niños que no son responsables de sus actos les será más difícil aprender de sus vivencias. Enseñar a los niños a tener responsabilidad no quiere decir que les hagamos sentirse culpables. Los que tengan sentido de la responsabilidad poseerán las herramientas, y las actitudes necesarios para valorar con mayor eficacia las diferentes situaciones y decidir de forma consecuente para ellos y para los que se encuentran a su alrededor.

Uno de los aspectos básicos del aprendizaje de la responsabilidad en los niños es la cuestión: “¿Quién es el responsable de acordarse de las cosas?” Los niños pueden saber hacer las sus tareas y desear agradar a los padres pero si no han tomado sobre sí la responsabilidad de acordarse, no pueden ser responsables. Hay algunos trucos que estimulan al niño a recordar, estos se pueden abandonarse conforme el niño crece y va siendo capaz de asumir mayores responsabilidades:

 

  1. Escriba sus tareas y colóquelas en lugar visible.
  2. No les recuerde las cosas a los niños una vez esté seguro de que le han escuchado y entendido. Estar continuamente recordando las cosas a los niños se convierte en una mala costumbre. Haciendo a los niños dependientes.
  3. Establezca rutinas lo más regulares posible. Cuando las cosas ocurren de forma predecible y regular, se aumenta significativamente la capacidad de recordar de los niños.
  4. No le dé miedo que el niño “sufra” las consecuencias cuando se “olvida”.
  5. Sea coherente. Acuérdese de lo que ha dicho. Si los padres lo olvidan, están dando mal ejemplo al niño, le estamos dando permiso para hacer lo mismo.

 

Cuando los niños tienen asignado ciertas obligaciones, los padres no deben confundirles ni fomentar la irresponsabilidad volviéndose a hacer cargo de las tareas encomendadas. Los padres relevan a sus hijos de sus responsabilidades si…

  •  …les recuerdan las cosas cuando ellos “se olvidan”
  • …lo hacen ellos mismos porque “es más sencillo”
  • …subestiman la capacidad de los hijos.
  • …aceptan que los niños se califiquen a sí mismos de incompetentes o irresponsables.
  • … hacen cosas por sus hijos para que ellos les quieran o para que no les hieran en sus sentimientos.
  • …creen que sólo los padres que trabajan duramente y hacen un montón de cosas por los hijos son “buenos” padres.

 

¿Cómo enseñar a los niños a ser responsables?

Para enseñar a los niños a ser responsables tiene que existir un programa claro de recompensas y alabanzas que ofrezca respuesta a su comportamiento (aspecto este al que hemos hecho referencia anteriormente). Por otro lado, el niño seguirá siendo irresponsable si la respuesta que obtiene es la crítica excesiva, la exposición al ridículo o a la vergüenza. Los niños a los que se recompensa por ser responsables van desarrollando gradualmente la conciencia de que la responsabilidad y los buenos sentimientos están relacionados; y, con el tiempo, disminuye su necesidad de recompensas externas.

¿Cómo enseñar a los niños a ser responsables?

Tiene que existir un programa claro de recompensas y alabanzas que ofrezca respuesta a su comportamiento (como hemos hecho referencia anteriormente). Por otro lado, el niño seguirá siendo irresponsable si la respuesta que obtiene es la crítica excesiva, la exposición al ridículo o a la vergüenza. Los niños a los que se recompensa por ser responsables van desarrollando gradualmente la conciencia de que la responsabilidad y los buenos sentimientos están relacionados; y, con el tiempo, disminuye su necesidad de recompensas externas.

Las siguientes pautas nos pueden ayudar a responder la pregunta planteada en este apartado:

  1. DESARROLLE LA SENSACIÓN DE PODER DEL NIÑO.
    Cuando se tiene sensación de poder se poseen los recursos, oportunidades y capacidades necesarias para influir sobre las circunstancias de la propia vida. Enseñar a los niños a ser responsables incrementa su sensación de poder.
  2. AYUDE A LOS NIÑOS A TOMAR DECISIONES.
    Los niños que han aprendido a ser responsables toman mejores decisiones que los que no han aprendido a serlo. Podemos contribuir a aumentar la capacidad del niño para tomar decisiones si ayudamos a:
    · Resolver los problemas que crea la necesidad de tomar una decisión. ·Buscar otras soluciones.· Seleccionar una de las alternativas mediante la valoración de sus consecuenciasValorar la eficacia de las decisiones por medio de una discusión posterior.
  3. ESTABLEZCA NORMAS Y LÍMITES.
  4. UTILICE TAREAS Y OBLIGACIONES PARA CREAR RESPONSABILIDAD.
    Tareas y obligaciones son cosas concretas: se puede especificar cómo, cuándo y quién debe hacerlas. Esto ayuda a desarrollar la capacidad de organización y manejar los propios recursos.
  5. SEA COHERENTE.
    Es la mejor forma de indicar al niño que los adultos dicen las cosas en serio. Los adultos coherentes ayudan a los niños a sentirse seguros. Cuando no existen normas claras y evidentes, no hay manera de ser coherente.
  6. NO SEA ARBITRARIO.
    Ser arbitrario significa hacer algo diferente de lo que se había dicho o hacer algo sobre lo que no se había advertido. Para evitar ser arbitrarios debemos aclarar lo que queremos, comunicar estas expectativas de forma sencilla y directa, y concretar cuáles son las consecuencias esperables si el niño actúa en consonancia o no con esas expectativas.
  7. DÉ RECOMPENSAS POR SER RESPONSABLE.

 

 

UN NIÑO ES RESPONSABLE SI…

  • …realiza sus tareas normales sin que haya que recordárselo en todo momento.
  • …puede razonar lo que hace.
  • …no echa la culpa a los demás sistemáticamente.
  • …es capaz de escoger entre diferentes alternativas.
  • …puede jugar y trabajar a solas sin angustia.
  • …puede tomar decisiones que difieran de las que otros toman en el grupo en que se mueve (amigos, pandilla, familia, etc.)
  • …posee diferentes objetivos e intereses que pueden absorber su atención.
  • …respeta y reconoce los límites impuestos por los padres sin discusiones inútiles o gratuitas.
  • …puede concentrar su atención en tareas complicadas (dependiendo de su edad) durante cierto tiempo, sin llegar a situaciones de frustración.
  • …lleva a cabo lo que dice que va a hacer.
  • …reconoce sus errores.

BIBLIOGRAFÍA

Cómo enseñar a sus hijos a ser responsables. Harris Clemes y Reynold Bean Círculo de lectores

¿Es mi hijo una persona insegura? José María Lahoz García http://www.solohijos.com/

La autoestima en niños y adolescentes Gloria Marsellach Umbert http://www.ciudadfutura.com/psico/articulos

En la revista Niños de Hoy en su último numero publican este articulo mio “Cómo educar a los niños a ser responsables”. Espero que os guste: Este es el enlace http://www.ndehoy.com/ndhoy/numeros/reportaje52.pd

 

 

 

 

 

 

Como enseñar a ser RESPONSABLES a nuestr@s HIJ@S

Enseñar a tus hijos a ser responsables necesita de un ambiente propicio en el hogar y en la escuela. Se trata de que dicho ambiente de información sobre las posibilidades entre las que deben elegir y las consecuencias de cada una de ellas, y que les ofrezca también los elementos poder elegir adecuadamente.

La Responsabilidad es la capacidad para decidir adecuadamente y con efectividad. Por un lado atendiendo a las normas sociales y a las expectativas comúnmente aceptadas y  por otro, dando una permite al niño conseguir sus objetivos que aumentarán su autoestima

Con la responsabilidad va incluida, en cierta medida, ser autónomo es decir saber defenderse por si mismo. Estas son cualidades del poder personal que, según Gloria Marsellach Umbert en su artículo “La autoestima en niños y adolescentes”, significa tener seguridad y confianza en uno mismo y para ello es necesario ser responsable además de saber elegir, llegar a conocerse a uno mismo y adquirir y utilizar el poder en las propias relaciones y en la vida.

Para tu hijo es natural tener cierto temor a los límites, temor que desaparece conforme se va comprobando que límites y consecuencias se integran en un sistema coherente. Padres y educadores pueden contribuir a conformar el sentido de los límites de diferentes maneras:

  • Sabiendo claramente lo que esperamos de los niños.
  • Exponiendo las expectativas que tenemos de manera que los niños las entiendan, incluyendo la asignación de responsabilidad acerca de tareas y deberes.
  • Averiguando si el niño entiende estas expectativas, bien haciéndolas repetir o bien guiándole mientras las cumple.
  • Estableciendo claramente los límites de tiempo razonables para realizar tareas o deberes escolares, sin ambigüedades.
  • Explicando al niño las consecuencias de no hacer las cosas. Estas consecuencias deben aplicarse coherentemente, sin sentimientos de culpabilidad o remordimientos y sin hacer sufrir al niño. La coherencia es más importante que la severidad.
  • Redactando y colocando un cartel con todas las reglas y las obligaciones, de modo que no pueda alegarse como excusa “el olvido”.
  • Participando padres y madres en la explicación de las reglas al niño. Así sabrá que ambos las apoyan y mantienen.
  • Consiguiendo que todos los niños de la familia o de la clase tengan responsabilidades equiparables, con los ajustes necesarios en función de su edad y de sus habilidades particulares.

 

Un niño asume la responsabilidad cuando sus conductas coordinan, de forma imaginativa, sus propios objetivos con las necesidades de los demás. Para ello, los padres y educadores tienen que ayudar al niño a obtener este equilibrio.

El niño que sea responsable obtendrá éxitos cada vez con mayor frecuencia, y se disfrutará de las consecuencias positivas de esos éxitos.

Muchos padres y educadores piensan erróneamente que las recompensas por buen comportamiento son una especie de “soborno”, pero no, las recompensas de orden material (dinero, juguetes…) sólo son sobornos si son la única estrategia que se utiliza para motivar a un niño. Las recompensas son aquellas cosas que el niño valora, cosas que desea o que necesita. Existen también muchas recompensas que no son materiales que conviene recordar:

  • Hazle saber a tu hijo, de palabra, mediante elogios, qué cosas ha hecho bien: “has ordenado tu habitación estupendamente.
  • Dale ese reconocimiento de forma espontánea, periódicamente, relacionándolo con los logros del niño: “¿Qué te parecería ir a comprarte un helado? La verdad es que has hecho un trabajo muy duro limpiando tu cuarto “.
  • Apoye al niño cuando lo necesite: “Como me ayudaste ayer a limpiar el jardín, bien puedo yo ahora ayudarte a hacer los deberes”.
  • Muestre interés por lo que hace el niño y anímele: “Ya que tienes que ir jugar al fútbol esta tarde, yo me ocupo de recoger los platos”.
  • Comparta con el niño algunas tareas de vez en cuando, como reconocimiento a sus esfuerzos: “La verdad es que ayer dejaste tu habitación muy limpia: ¿qué te parece si te ayudo a limpiarla hoy?.

En ocasiones las responsabilidades de los niños nos producirán cierta incomodidad a los adultos. Los niños necesitan que los adultos seamos pacientes y tolerantes

Como aprenden la responsabilidad

Los niños que no son responsables de sus actos les será más difícil aprender de sus vivencias. Enseñar a los niños a tener responsabilidad no quiere decir que les hagamos sentirse culpables. Los que tengan sentido de la responsabilidad poseerán las herramientas, y las actitudes necesarios para valorar con mayor eficacia las diferentes situaciones y decidir de forma consecuente para ellos y para los que se encuentran a su alrededor.

Uno de los aspectos básicos del aprendizaje de la responsabilidad en los niños es la cuestión: “¿Quién es el responsable de acordarse de las cosas?” Los niños pueden saber hacer las sus tareas y desear agradar a los padres pero si no han tomado sobre sí la responsabilidad de acordarse, no pueden ser responsables. Hay algunos trucos que estimulan al niño a recordar, estos se pueden abandonarse conforme el niño crece y va siendo capaz de asumir mayores responsabilidades:

 

  1. Escriba sus tareas y colóquelas en lugar visible.
  2. No les recuerde las cosas a los niños una vez esté seguro de que le han escuchado y entendido. Estar continuamente recordando las cosas a los niños se convierte en una mala costumbre. Haciendo a los niños dependientes.
  3. Establezca rutinas lo más regulares posible. Cuando las cosas ocurren de forma predecible y regular, se aumenta significativamente la capacidad de recordar de los niños.
  4. No le dé miedo que el niño “sufra” las consecuencias cuando se “olvida”.
  5. Sea coherente. Acuérdese de lo que ha dicho. Si los padres lo olvidan, están dando mal ejemplo al niño, le estamos dando permiso para hacer lo mismo.

 

Cuando los niños tienen asignado ciertas obligaciones, los padres no deben confundirles ni fomentar la irresponsabilidad volviéndose a hacer cargo de las tareas encomendadas. Los padres relevan a sus hijos de sus responsabilidades si…

  •  …les recuerdan las cosas cuando ellos “se olvidan”
  • …lo hacen ellos mismos porque “es más sencillo”
  • …subestiman la capacidad de los hijos.
  • …aceptan que los niños se califiquen a sí mismos de incompetentes o irresponsables.
  • … hacen cosas por sus hijos para que ellos les quieran o para que no les hieran en sus sentimientos.
  • …creen que sólo los padres que trabajan duramente y hacen un montón de cosas por los hijos son “buenos” padres.

 

¿Cómo enseñar a los niños a ser responsables?

Para enseñar a los niños a ser responsables tiene que existir un programa claro de recompensas y alabanzas que ofrezca respuesta a su comportamiento (aspecto este al que hemos hecho referencia anteriormente). Por otro lado, el niño seguirá siendo irresponsable si la respuesta que obtiene es la crítica excesiva, la exposición al ridículo o a la vergüenza. Los niños a los que se recompensa por ser responsables van desarrollando gradualmente la conciencia de que la responsabilidad y los buenos sentimientos están relacionados; y, con el tiempo, disminuye su necesidad de recompensas externas.

¿Cómo enseñar a los niños a ser responsables?

Tiene que existir un programa claro de recompensas y alabanzas que ofrezca respuesta a su comportamiento (como hemos hecho referencia anteriormente). Por otro lado, el niño seguirá siendo irresponsable si la respuesta que obtiene es la crítica excesiva, la exposición al ridículo o a la vergüenza. Los niños a los que se recompensa por ser responsables van desarrollando gradualmente la conciencia de que la responsabilidad y los buenos sentimientos están relacionados; y, con el tiempo, disminuye su necesidad de recompensas externas.

Las siguientes pautas nos pueden ayudar a responder la pregunta planteada en este apartado:

  1. DESARROLLE LA SENSACIÓN DE PODER DEL NIÑO.
    Cuando se tiene sensación de poder se poseen los recursos, oportunidades y capacidades necesarias para influir sobre las circunstancias de la propia vida. Enseñar a los niños a ser responsables incrementa su sensación de poder.
  2. AYUDE A LOS NIÑOS A TOMAR DECISIONES.
    Los niños que han aprendido a ser responsables toman mejores decisiones que los que no han aprendido a serlo. Podemos contribuir a aumentar la capacidad del niño para tomar decisiones si ayudamos a:
    · Resolver los problemas que crea la necesidad de tomar una decisión. ·Buscar otras soluciones.· Seleccionar una de las alternativas mediante la valoración de sus consecuenciasValorar la eficacia de las decisiones por medio de una discusión posterior.
  3. ESTABLEZCA NORMAS Y LÍMITES.
  4. UTILICE TAREAS Y OBLIGACIONES PARA CREAR RESPONSABILIDAD.
    Tareas y obligaciones son cosas concretas: se puede especificar cómo, cuándo y quién debe hacerlas. Esto ayuda a desarrollar la capacidad de organización y manejar los propios recursos.
  5. SEA COHERENTE.
    Es la mejor forma de indicar al niño que los adultos dicen las cosas en serio. Los adultos coherentes ayudan a los niños a sentirse seguros. Cuando no existen normas claras y evidentes, no hay manera de ser coherente.
  6. NO SEA ARBITRARIO.
    Ser arbitrario significa hacer algo diferente de lo que se había dicho o hacer algo sobre lo que no se había advertido. Para evitar ser arbitrarios debemos aclarar lo que queremos, comunicar estas expectativas de forma sencilla y directa, y concretar cuáles son las consecuencias esperables si el niño actúa en consonancia o no con esas expectativas.
  7. DÉ RECOMPENSAS POR SER RESPONSABLE.

 

 

UN NIÑO ES RESPONSABLE SI…

  • …realiza sus tareas normales sin que haya que recordárselo en todo momento.
  • …puede razonar lo que hace.
  • …no echa la culpa a los demás sistemáticamente.
  • …es capaz de escoger entre diferentes alternativas.
  • …puede jugar y trabajar a solas sin angustia.
  • …puede tomar decisiones que difieran de las que otros toman en el grupo en que se mueve (amigos, pandilla, familia, etc.)
  • …posee diferentes objetivos e intereses que pueden absorber su atención.
  • …respeta y reconoce los límites impuestos por los padres sin discusiones inútiles o gratuitas.
  • …puede concentrar su atención en tareas complicadas (dependiendo de su edad) durante cierto tiempo, sin llegar a situaciones de frustración.
  • …lleva a cabo lo que dice que va a hacer.
  • …reconoce sus errores.

BIBLIOGRAFÍA

Cómo enseñar a sus hijos a ser responsables. Harris Clemes y Reynold Bean Círculo de lectores

¿Es mi hijo una persona insegura? José María Lahoz García http://www.solohijos.com/

La autoestima en niños y adolescentes Gloria Marsellach Umbert http://www.ciudadfutura.com/psico/articulos

En la revista Niños de Hoy en su último numero publican este articulo mio “Cómo educar a los niños a ser responsables”. Espero que os guste: Este es el enlace http://www.ndehoy.com/ndhoy/numeros/reportaje52.pd

 

 

 

 

 

 

Como enseñar a ser RESPONSABLES a nuestr@s HIJ@S

Enseñar a tus hijos a ser responsables necesita de un ambiente propicio en el hogar y en la escuela. Se trata de que dicho ambiente de información sobre las posibilidades entre las que deben elegir y las consecuencias de cada una de ellas, y que les ofrezca también los elementos poder elegir adecuadamente.

La Responsabilidad es la capacidad para decidir adecuadamente y con efectividad. Por un lado atendiendo a las normas sociales y a las expectativas comúnmente aceptadas y  por otro, dando una permite al niño conseguir sus objetivos que aumentarán su autoestima

Con la responsabilidad va incluida, en cierta medida, ser autónomo es decir saber defenderse por si mismo. Estas son cualidades del poder personal que, según Gloria Marsellach Umbert en su artículo “La autoestima en niños y adolescentes”, significa tener seguridad y confianza en uno mismo y para ello es necesario ser responsable además de saber elegir, llegar a conocerse a uno mismo y adquirir y utilizar el poder en las propias relaciones y en la vida.

Para tu hijo es natural tener cierto temor a los límites, temor que desaparece conforme se va comprobando que límites y consecuencias se integran en un sistema coherente. Padres y educadores pueden contribuir a conformar el sentido de los límites de diferentes maneras:

  • Sabiendo claramente lo que esperamos de los niños.
  • Exponiendo las expectativas que tenemos de manera que los niños las entiendan, incluyendo la asignación de responsabilidad acerca de tareas y deberes.
  • Averiguando si el niño entiende estas expectativas, bien haciéndolas repetir o bien guiándole mientras las cumple.
  • Estableciendo claramente los límites de tiempo razonables para realizar tareas o deberes escolares, sin ambigüedades.
  • Explicando al niño las consecuencias de no hacer las cosas. Estas consecuencias deben aplicarse coherentemente, sin sentimientos de culpabilidad o remordimientos y sin hacer sufrir al niño. La coherencia es más importante que la severidad.
  • Redactando y colocando un cartel con todas las reglas y las obligaciones, de modo que no pueda alegarse como excusa “el olvido”.
  • Participando padres y madres en la explicación de las reglas al niño. Así sabrá que ambos las apoyan y mantienen.
  • Consiguiendo que todos los niños de la familia o de la clase tengan responsabilidades equiparables, con los ajustes necesarios en función de su edad y de sus habilidades particulares.

 

Un niño asume la responsabilidad cuando sus conductas coordinan, de forma imaginativa, sus propios objetivos con las necesidades de los demás. Para ello, los padres y educadores tienen que ayudar al niño a obtener este equilibrio.

El niño que sea responsable obtendrá éxitos cada vez con mayor frecuencia, y se disfrutará de las consecuencias positivas de esos éxitos.

Muchos padres y educadores piensan erróneamente que las recompensas por buen comportamiento son una especie de “soborno”, pero no, las recompensas de orden material (dinero, juguetes…) sólo son sobornos si son la única estrategia que se utiliza para motivar a un niño. Las recompensas son aquellas cosas que el niño valora, cosas que desea o que necesita. Existen también muchas recompensas que no son materiales que conviene recordar:

  • Hazle saber a tu hijo, de palabra, mediante elogios, qué cosas ha hecho bien: “has ordenado tu habitación estupendamente.
  • Dale ese reconocimiento de forma espontánea, periódicamente, relacionándolo con los logros del niño: “¿Qué te parecería ir a comprarte un helado? La verdad es que has hecho un trabajo muy duro limpiando tu cuarto “.
  • Apoye al niño cuando lo necesite: “Como me ayudaste ayer a limpiar el jardín, bien puedo yo ahora ayudarte a hacer los deberes”.
  • Muestre interés por lo que hace el niño y anímele: “Ya que tienes que ir jugar al fútbol esta tarde, yo me ocupo de recoger los platos”.
  • Comparta con el niño algunas tareas de vez en cuando, como reconocimiento a sus esfuerzos: “La verdad es que ayer dejaste tu habitación muy limpia: ¿qué te parece si te ayudo a limpiarla hoy?.

En ocasiones las responsabilidades de los niños nos producirán cierta incomodidad a los adultos. Los niños necesitan que los adultos seamos pacientes y tolerantes

Como aprenden la responsabilidad

Los niños que no son responsables de sus actos les será más difícil aprender de sus vivencias. Enseñar a los niños a tener responsabilidad no quiere decir que les hagamos sentirse culpables. Los que tengan sentido de la responsabilidad poseerán las herramientas, y las actitudes necesarios para valorar con mayor eficacia las diferentes situaciones y decidir de forma consecuente para ellos y para los que se encuentran a su alrededor.

Uno de los aspectos básicos del aprendizaje de la responsabilidad en los niños es la cuestión: “¿Quién es el responsable de acordarse de las cosas?” Los niños pueden saber hacer las sus tareas y desear agradar a los padres pero si no han tomado sobre sí la responsabilidad de acordarse, no pueden ser responsables. Hay algunos trucos que estimulan al niño a recordar, estos se pueden abandonarse conforme el niño crece y va siendo capaz de asumir mayores responsabilidades:

 

  1. Escriba sus tareas y colóquelas en lugar visible.
  2. No les recuerde las cosas a los niños una vez esté seguro de que le han escuchado y entendido. Estar continuamente recordando las cosas a los niños se convierte en una mala costumbre. Haciendo a los niños dependientes.
  3. Establezca rutinas lo más regulares posible. Cuando las cosas ocurren de forma predecible y regular, se aumenta significativamente la capacidad de recordar de los niños.
  4. No le dé miedo que el niño “sufra” las consecuencias cuando se “olvida”.
  5. Sea coherente. Acuérdese de lo que ha dicho. Si los padres lo olvidan, están dando mal ejemplo al niño, le estamos dando permiso para hacer lo mismo.

 

Cuando los niños tienen asignado ciertas obligaciones, los padres no deben confundirles ni fomentar la irresponsabilidad volviéndose a hacer cargo de las tareas encomendadas. Los padres relevan a sus hijos de sus responsabilidades si…

  •  …les recuerdan las cosas cuando ellos “se olvidan”
  • …lo hacen ellos mismos porque “es más sencillo”
  • …subestiman la capacidad de los hijos.
  • …aceptan que los niños se califiquen a sí mismos de incompetentes o irresponsables.
  • … hacen cosas por sus hijos para que ellos les quieran o para que no les hieran en sus sentimientos.
  • …creen que sólo los padres que trabajan duramente y hacen un montón de cosas por los hijos son “buenos” padres.

 

¿Cómo enseñar a los niños a ser responsables?

Para enseñar a los niños a ser responsables tiene que existir un programa claro de recompensas y alabanzas que ofrezca respuesta a su comportamiento (aspecto este al que hemos hecho referencia anteriormente). Por otro lado, el niño seguirá siendo irresponsable si la respuesta que obtiene es la crítica excesiva, la exposición al ridículo o a la vergüenza. Los niños a los que se recompensa por ser responsables van desarrollando gradualmente la conciencia de que la responsabilidad y los buenos sentimientos están relacionados; y, con el tiempo, disminuye su necesidad de recompensas externas.

¿Cómo enseñar a los niños a ser responsables?

Tiene que existir un programa claro de recompensas y alabanzas que ofrezca respuesta a su comportamiento (como hemos hecho referencia anteriormente). Por otro lado, el niño seguirá siendo irresponsable si la respuesta que obtiene es la crítica excesiva, la exposición al ridículo o a la vergüenza. Los niños a los que se recompensa por ser responsables van desarrollando gradualmente la conciencia de que la responsabilidad y los buenos sentimientos están relacionados; y, con el tiempo, disminuye su necesidad de recompensas externas.

Las siguientes pautas nos pueden ayudar a responder la pregunta planteada en este apartado:

  1. DESARROLLE LA SENSACIÓN DE PODER DEL NIÑO.
    Cuando se tiene sensación de poder se poseen los recursos, oportunidades y capacidades necesarias para influir sobre las circunstancias de la propia vida. Enseñar a los niños a ser responsables incrementa su sensación de poder.
  2. AYUDE A LOS NIÑOS A TOMAR DECISIONES.
    Los niños que han aprendido a ser responsables toman mejores decisiones que los que no han aprendido a serlo. Podemos contribuir a aumentar la capacidad del niño para tomar decisiones si ayudamos a:
    · Resolver los problemas que crea la necesidad de tomar una decisión. ·Buscar otras soluciones.· Seleccionar una de las alternativas mediante la valoración de sus consecuenciasValorar la eficacia de las decisiones por medio de una discusión posterior.
  3. ESTABLEZCA NORMAS Y LÍMITES.
  4. UTILICE TAREAS Y OBLIGACIONES PARA CREAR RESPONSABILIDAD.
    Tareas y obligaciones son cosas concretas: se puede especificar cómo, cuándo y quién debe hacerlas. Esto ayuda a desarrollar la capacidad de organización y manejar los propios recursos.
  5. SEA COHERENTE.
    Es la mejor forma de indicar al niño que los adultos dicen las cosas en serio. Los adultos coherentes ayudan a los niños a sentirse seguros. Cuando no existen normas claras y evidentes, no hay manera de ser coherente.
  6. NO SEA ARBITRARIO.
    Ser arbitrario significa hacer algo diferente de lo que se había dicho o hacer algo sobre lo que no se había advertido. Para evitar ser arbitrarios debemos aclarar lo que queremos, comunicar estas expectativas de forma sencilla y directa, y concretar cuáles son las consecuencias esperables si el niño actúa en consonancia o no con esas expectativas.
  7. DÉ RECOMPENSAS POR SER RESPONSABLE.

 

 

UN NIÑO ES RESPONSABLE SI…

  • …realiza sus tareas normales sin que haya que recordárselo en todo momento.
  • …puede razonar lo que hace.
  • …no echa la culpa a los demás sistemáticamente.
  • …es capaz de escoger entre diferentes alternativas.
  • …puede jugar y trabajar a solas sin angustia.
  • …puede tomar decisiones que difieran de las que otros toman en el grupo en que se mueve (amigos, pandilla, familia, etc.)
  • …posee diferentes objetivos e intereses que pueden absorber su atención.
  • …respeta y reconoce los límites impuestos por los padres sin discusiones inútiles o gratuitas.
  • …puede concentrar su atención en tareas complicadas (dependiendo de su edad) durante cierto tiempo, sin llegar a situaciones de frustración.
  • …lleva a cabo lo que dice que va a hacer.
  • …reconoce sus errores.

BIBLIOGRAFÍA

Cómo enseñar a sus hijos a ser responsables. Harris Clemes y Reynold Bean Círculo de lectores

¿Es mi hijo una persona insegura? José María Lahoz García http://www.solohijos.com/

La autoestima en niños y adolescentes Gloria Marsellach Umbert http://www.ciudadfutura.com/psico/articulos

 

 

 

 

 

Como enseñar a ser RESPONSABLES a nuestr@s HIJ@S

Enseñar a tus hijos a ser responsables necesita de un ambiente propicio en el hogar y en la escuela. Se trata de que dicho ambiente de información sobre las posibilidades entre las que deben elegir y las consecuencias de cada una de ellas, y que les ofrezca también los elementos poder elegir adecuadamente.

La Responsabilidad es la capacidad para decidir adecuadamente y con efectividad. Por un lado atendiendo a las normas sociales y a las expectativas comúnmente aceptadas y  por otro, dando una permite al niño conseguir sus objetivos que aumentarán su autoestima

Con la responsabilidad va incluida, en cierta medida, ser autónomo es decir saber defenderse por si mismo. Estas son cualidades del poder personal que, según Gloria Marsellach Umbert en su artículo “La autoestima en niños y adolescentes”, significa tener seguridad y confianza en uno mismo y para ello es necesario ser responsable además de saber elegir, llegar a conocerse a uno mismo y adquirir y utilizar el poder en las propias relaciones y en la vida.

Para tu hijo es natural tener cierto temor a los límites, temor que desaparece conforme se va comprobando que límites y consecuencias se integran en un sistema coherente. Padres y educadores pueden contribuir a conformar el sentido de los límites de diferentes maneras:

  • Sabiendo claramente lo que esperamos de los niños.
  • Exponiendo las expectativas que tenemos de manera que los niños las entiendan, incluyendo la asignación de responsabilidad acerca de tareas y deberes.
  • Averiguando si el niño entiende estas expectativas, bien haciéndolas repetir o bien guiándole mientras las cumple.
  • Estableciendo claramente los límites de tiempo razonables para realizar tareas o deberes escolares, sin ambigüedades.
  • Explicando al niño las consecuencias de no hacer las cosas. Estas consecuencias deben aplicarse coherentemente, sin sentimientos de culpabilidad o remordimientos y sin hacer sufrir al niño. La coherencia es más importante que la severidad.
  • Redactando y colocando un cartel con todas las reglas y las obligaciones, de modo que no pueda alegarse como excusa “el olvido”.
  • Participando padres y madres en la explicación de las reglas al niño. Así sabrá que ambos las apoyan y mantienen.
  • Consiguiendo que todos los niños de la familia o de la clase tengan responsabilidades equiparables, con los ajustes necesarios en función de su edad y de sus habilidades particulares.

 

Un niño asume la responsabilidad cuando sus conductas coordinan, de forma imaginativa, sus propios objetivos con las necesidades de los demás. Para ello, los padres y educadores tienen que ayudar al niño a obtener este equilibrio.

El niño que sea responsable obtendrá éxitos cada vez con mayor frecuencia, y se disfrutará de las consecuencias positivas de esos éxitos.

Muchos padres y educadores piensan erróneamente que las recompensas por buen comportamiento son una especie de “soborno”, pero no, las recompensas de orden material (dinero, juguetes…) sólo son sobornos si son la única estrategia que se utiliza para motivar a un niño. Las recompensas son aquellas cosas que el niño valora, cosas que desea o que necesita. Existen también muchas recompensas que no son materiales que conviene recordar:

  • Hazle saber a tu hijo, de palabra, mediante elogios, qué cosas ha hecho bien: “has ordenado tu habitación estupendamente.
  • Dale ese reconocimiento de forma espontánea, periódicamente, relacionándolo con los logros del niño: “¿Qué te parecería ir a comprarte un helado? La verdad es que has hecho un trabajo muy duro limpiando tu cuarto “.
  • Apoye al niño cuando lo necesite: “Como me ayudaste ayer a limpiar el jardín, bien puedo yo ahora ayudarte a hacer los deberes”.
  • Muestre interés por lo que hace el niño y anímele: “Ya que tienes que ir jugar al fútbol esta tarde, yo me ocupo de recoger los platos”.
  • Comparta con el niño algunas tareas de vez en cuando, como reconocimiento a sus esfuerzos: “La verdad es que ayer dejaste tu habitación muy limpia: ¿qué te parece si te ayudo a limpiarla hoy?.

En ocasiones las responsabilidades de los niños nos producirán cierta incomodidad a los adultos. Los niños necesitan que los adultos seamos pacientes y tolerantes

Como aprenden la responsabilidad

Los niños que no son responsables de sus actos les será más difícil aprender de sus vivencias. Enseñar a los niños a tener responsabilidad no quiere decir que les hagamos sentirse culpables. Los que tengan sentido de la responsabilidad poseerán las herramientas, y las actitudes necesarios para valorar con mayor eficacia las diferentes situaciones y decidir de forma consecuente para ellos y para los que se encuentran a su alrededor.

Uno de los aspectos básicos del aprendizaje de la responsabilidad en los niños es la cuestión: “¿Quién es el responsable de acordarse de las cosas?” Los niños pueden saber hacer las sus tareas y desear agradar a los padres pero si no han tomado sobre sí la responsabilidad de acordarse, no pueden ser responsables. Hay algunos trucos que estimulan al niño a recordar, estos se pueden abandonarse conforme el niño crece y va siendo capaz de asumir mayores responsabilidades:

 

  1. Escriba sus tareas y colóquelas en lugar visible.
  2. No les recuerde las cosas a los niños una vez esté seguro de que le han escuchado y entendido. Estar continuamente recordando las cosas a los niños se convierte en una mala costumbre. Haciendo a los niños dependientes.
  3. Establezca rutinas lo más regulares posible. Cuando las cosas ocurren de forma predecible y regular, se aumenta significativamente la capacidad de recordar de los niños.
  4. No le dé miedo que el niño “sufra” las consecuencias cuando se “olvida”.
  5. Sea coherente. Acuérdese de lo que ha dicho. Si los padres lo olvidan, están dando mal ejemplo al niño, le estamos dando permiso para hacer lo mismo.

 

Cuando los niños tienen asignado ciertas obligaciones, los padres no deben confundirles ni fomentar la irresponsabilidad volviéndose a hacer cargo de las tareas encomendadas. Los padres relevan a sus hijos de sus responsabilidades si…

  •  …les recuerdan las cosas cuando ellos “se olvidan”
  • …lo hacen ellos mismos porque “es más sencillo”
  • …subestiman la capacidad de los hijos.
  • …aceptan que los niños se califiquen a sí mismos de incompetentes o irresponsables.
  • … hacen cosas por sus hijos para que ellos les quieran o para que no les hieran en sus sentimientos.
  • …creen que sólo los padres que trabajan duramente y hacen un montón de cosas por los hijos son “buenos” padres.

 

¿Cómo enseñar a los niños a ser responsables?

Para enseñar a los niños a ser responsables tiene que existir un programa claro de recompensas y alabanzas que ofrezca respuesta a su comportamiento (aspecto este al que hemos hecho referencia anteriormente). Por otro lado, el niño seguirá siendo irresponsable si la respuesta que obtiene es la crítica excesiva, la exposición al ridículo o a la vergüenza. Los niños a los que se recompensa por ser responsables van desarrollando gradualmente la conciencia de que la responsabilidad y los buenos sentimientos están relacionados; y, con el tiempo, disminuye su necesidad de recompensas externas.

¿Cómo enseñar a los niños a ser responsables?

Tiene que existir un programa claro de recompensas y alabanzas que ofrezca respuesta a su comportamiento (como hemos hecho referencia anteriormente). Por otro lado, el niño seguirá siendo irresponsable si la respuesta que obtiene es la crítica excesiva, la exposición al ridículo o a la vergüenza. Los niños a los que se recompensa por ser responsables van desarrollando gradualmente la conciencia de que la responsabilidad y los buenos sentimientos están relacionados; y, con el tiempo, disminuye su necesidad de recompensas externas.

Las siguientes pautas nos pueden ayudar a responder la pregunta planteada en este apartado:

  1. DESARROLLE LA SENSACIÓN DE PODER DEL NIÑO.
    Cuando se tiene sensación de poder se poseen los recursos, oportunidades y capacidades necesarias para influir sobre las circunstancias de la propia vida. Enseñar a los niños a ser responsables incrementa su sensación de poder.
  2. AYUDE A LOS NIÑOS A TOMAR DECISIONES.
    Los niños que han aprendido a ser responsables toman mejores decisiones que los que no han aprendido a serlo. Podemos contribuir a aumentar la capacidad del niño para tomar decisiones si ayudamos a:
    · Resolver los problemas que crea la necesidad de tomar una decisión. ·Buscar otras soluciones.· Seleccionar una de las alternativas mediante la valoración de sus consecuenciasValorar la eficacia de las decisiones por medio de una discusión posterior.
  3. ESTABLEZCA NORMAS Y LÍMITES.
  4. UTILICE TAREAS Y OBLIGACIONES PARA CREAR RESPONSABILIDAD.
    Tareas y obligaciones son cosas concretas: se puede especificar cómo, cuándo y quién debe hacerlas. Esto ayuda a desarrollar la capacidad de organización y manejar los propios recursos.
  5. SEA COHERENTE.
    Es la mejor forma de indicar al niño que los adultos dicen las cosas en serio. Los adultos coherentes ayudan a los niños a sentirse seguros. Cuando no existen normas claras y evidentes, no hay manera de ser coherente.
  6. NO SEA ARBITRARIO.
    Ser arbitrario significa hacer algo diferente de lo que se había dicho o hacer algo sobre lo que no se había advertido. Para evitar ser arbitrarios debemos aclarar lo que queremos, comunicar estas expectativas de forma sencilla y directa, y concretar cuáles son las consecuencias esperables si el niño actúa en consonancia o no con esas expectativas.
  7. DÉ RECOMPENSAS POR SER RESPONSABLE.

 

 

UN NIÑO ES RESPONSABLE SI…

  • …realiza sus tareas normales sin que haya que recordárselo en todo momento.
  • …puede razonar lo que hace.
  • …no echa la culpa a los demás sistemáticamente.
  • …es capaz de escoger entre diferentes alternativas.
  • …puede jugar y trabajar a solas sin angustia.
  • …puede tomar decisiones que difieran de las que otros toman en el grupo en que se mueve (amigos, pandilla, familia, etc.)
  • …posee diferentes objetivos e intereses que pueden absorber su atención.
  • …respeta y reconoce los límites impuestos por los padres sin discusiones inútiles o gratuitas.
  • …puede concentrar su atención en tareas complicadas (dependiendo de su edad) durante cierto tiempo, sin llegar a situaciones de frustración.
  • …lleva a cabo lo que dice que va a hacer.
  • …reconoce sus errores.

BIBLIOGRAFÍA

Cómo enseñar a sus hijos a ser responsables. Harris Clemes y Reynold Bean Círculo de lectores

¿Es mi hijo una persona insegura? José María Lahoz García http://www.solohijos.com/

La autoestima en niños y adolescentes Gloria Marsellach Umbert http://www.ciudadfutura.com/psico/articulos

 

 

 

 

 

Como enseñar a ser RESPONSABLES a nuestr@s HIJ@S

Enseñar a tus hijos a ser responsables necesita de un ambiente propicio en el hogar y en la escuela. Se trata de que dicho ambiente de información sobre las posibilidades entre las que deben elegir y las consecuencias de cada una de ellas, y que les ofrezca también los elementos poder elegir adecuadamente.

La Responsabilidad es la capacidad para decidir adecuadamente y con efectividad. Por un lado atendiendo a las normas sociales y a las expectativas comúnmente aceptadas y  por otro, dando una permite al niño conseguir sus objetivos que aumentarán su autoestima

Con la responsabilidad va incluida, en cierta medida, ser autónomo es decir saber defenderse por si mismo. Estas son cualidades del poder personal que, según Gloria Marsellach Umbert en su artículo “La autoestima en niños y adolescentes”, significa tener seguridad y confianza en uno mismo y para ello es necesario ser responsable además de saber elegir, llegar a conocerse a uno mismo y adquirir y utilizar el poder en las propias relaciones y en la vida.

Para tu hijo es natural tener cierto temor a los límites, temor que desaparece conforme se va comprobando que límites y consecuencias se integran en un sistema coherente. Padres y educadores pueden contribuir a conformar el sentido de los límites de diferentes maneras:

  • Sabiendo claramente lo que esperamos de los niños.
  • Exponiendo las expectativas que tenemos de manera que los niños las entiendan, incluyendo la asignación de responsabilidad acerca de tareas y deberes.
  • Averiguando si el niño entiende estas expectativas, bien haciéndolas repetir o bien guiándole mientras las cumple.
  • Estableciendo claramente los límites de tiempo razonables para realizar tareas o deberes escolares, sin ambigüedades.
  • Explicando al niño las consecuencias de no hacer las cosas. Estas consecuencias deben aplicarse coherentemente, sin sentimientos de culpabilidad o remordimientos y sin hacer sufrir al niño. La coherencia es más importante que la severidad.
  • Redactando y colocando un cartel con todas las reglas y las obligaciones, de modo que no pueda alegarse como excusa “el olvido”.
  • Participando padres y madres en la explicación de las reglas al niño. Así sabrá que ambos las apoyan y mantienen.
  • Consiguiendo que todos los niños de la familia o de la clase tengan responsabilidades equiparables, con los ajustes necesarios en función de su edad y de sus habilidades particulares.

 

Un niño asume la responsabilidad cuando sus conductas coordinan, de forma imaginativa, sus propios objetivos con las necesidades de los demás. Para ello, los padres y educadores tienen que ayudar al niño a obtener este equilibrio.

El niño que sea responsable obtendrá éxitos cada vez con mayor frecuencia, y se disfrutará de las consecuencias positivas de esos éxitos.

Muchos padres y educadores piensan erróneamente que las recompensas por buen comportamiento son una especie de “soborno”, pero no, las recompensas de orden material (dinero, juguetes…) sólo son sobornos si son la única estrategia que se utiliza para motivar a un niño. Las recompensas son aquellas cosas que el niño valora, cosas que desea o que necesita. Existen también muchas recompensas que no son materiales que conviene recordar:

  • Hazle saber a tu hijo, de palabra, mediante elogios, qué cosas ha hecho bien: “has ordenado tu habitación estupendamente.
  • Dale ese reconocimiento de forma espontánea, periódicamente, relacionándolo con los logros del niño: “¿Qué te parecería ir a comprarte un helado? La verdad es que has hecho un trabajo muy duro limpiando tu cuarto “.
  • Apoye al niño cuando lo necesite: “Como me ayudaste ayer a limpiar el jardín, bien puedo yo ahora ayudarte a hacer los deberes”.
  • Muestre interés por lo que hace el niño y anímele: “Ya que tienes que ir jugar al fútbol esta tarde, yo me ocupo de recoger los platos”.
  • Comparta con el niño algunas tareas de vez en cuando, como reconocimiento a sus esfuerzos: “La verdad es que ayer dejaste tu habitación muy limpia: ¿qué te parece si te ayudo a limpiarla hoy?.

En ocasiones las responsabilidades de los niños nos producirán cierta incomodidad a los adultos. Los niños necesitan que los adultos seamos pacientes y tolerantes

Como aprenden la responsabilidad

Los niños que no son responsables de sus actos les será más difícil aprender de sus vivencias. Enseñar a los niños a tener responsabilidad no quiere decir que les hagamos sentirse culpables. Los que tengan sentido de la responsabilidad poseerán las herramientas, y las actitudes necesarios para valorar con mayor eficacia las diferentes situaciones y decidir de forma consecuente para ellos y para los que se encuentran a su alrededor.

Uno de los aspectos básicos del aprendizaje de la responsabilidad en los niños es la cuestión: “¿Quién es el responsable de acordarse de las cosas?” Los niños pueden saber hacer las sus tareas y desear agradar a los padres pero si no han tomado sobre sí la responsabilidad de acordarse, no pueden ser responsables. Hay algunos trucos que estimulan al niño a recordar, estos se pueden abandonarse conforme el niño crece y va siendo capaz de asumir mayores responsabilidades:

 

  1. Escriba sus tareas y colóquelas en lugar visible.
  2. No les recuerde las cosas a los niños una vez esté seguro de que le han escuchado y entendido. Estar continuamente recordando las cosas a los niños se convierte en una mala costumbre. Haciendo a los niños dependientes.
  3. Establezca rutinas lo más regulares posible. Cuando las cosas ocurren de forma predecible y regular, se aumenta significativamente la capacidad de recordar de los niños.
  4. No le dé miedo que el niño “sufra” las consecuencias cuando se “olvida”.
  5. Sea coherente. Acuérdese de lo que ha dicho. Si los padres lo olvidan, están dando mal ejemplo al niño, le estamos dando permiso para hacer lo mismo.

 

Cuando los niños tienen asignado ciertas obligaciones, los padres no deben confundirles ni fomentar la irresponsabilidad volviéndose a hacer cargo de las tareas encomendadas. Los padres relevan a sus hijos de sus responsabilidades si…

  •  …les recuerdan las cosas cuando ellos “se olvidan”
  • …lo hacen ellos mismos porque “es más sencillo”
  • …subestiman la capacidad de los hijos.
  • …aceptan que los niños se califiquen a sí mismos de incompetentes o irresponsables.
  • … hacen cosas por sus hijos para que ellos les quieran o para que no les hieran en sus sentimientos.
  • …creen que sólo los padres que trabajan duramente y hacen un montón de cosas por los hijos son “buenos” padres.

 

¿Cómo enseñar a los niños a ser responsables?

Para enseñar a los niños a ser responsables tiene que existir un programa claro de recompensas y alabanzas que ofrezca respuesta a su comportamiento (aspecto este al que hemos hecho referencia anteriormente). Por otro lado, el niño seguirá siendo irresponsable si la respuesta que obtiene es la crítica excesiva, la exposición al ridículo o a la vergüenza. Los niños a los que se recompensa por ser responsables van desarrollando gradualmente la conciencia de que la responsabilidad y los buenos sentimientos están relacionados; y, con el tiempo, disminuye su necesidad de recompensas externas.

¿Cómo enseñar a los niños a ser responsables?

Tiene que existir un programa claro de recompensas y alabanzas que ofrezca respuesta a su comportamiento (como hemos hecho referencia anteriormente). Por otro lado, el niño seguirá siendo irresponsable si la respuesta que obtiene es la crítica excesiva, la exposición al ridículo o a la vergüenza. Los niños a los que se recompensa por ser responsables van desarrollando gradualmente la conciencia de que la responsabilidad y los buenos sentimientos están relacionados; y, con el tiempo, disminuye su necesidad de recompensas externas.

Las siguientes pautas nos pueden ayudar a responder la pregunta planteada en este apartado:

  1. DESARROLLE LA SENSACIÓN DE PODER DEL NIÑO.
    Cuando se tiene sensación de poder se poseen los recursos, oportunidades y capacidades necesarias para influir sobre las circunstancias de la propia vida. Enseñar a los niños a ser responsables incrementa su sensación de poder.
  • AYUDE A LOS NIÑOS A TOMAR DECISIONES.
    Los niños que han aprendido a ser responsables toman mejores decisiones que los que no han aprendido a serlo. Podemos contribuir a aumentar la capacidad del niño para tomar decisiones si ayudamos a:
    · Resolver los problemas que crea la necesidad de           tomar una decisión.
              · Buscar otras soluciones.
    · Seleccionar una de las alternativas mediante la           valoración de sus consecuencias.
    · Valorar la eficacia de las decisiones por medio de una           discusión posterior.
  1. ESTABLEZCA NORMAS Y LÍMITES.
  2. UTILICE TAREAS Y OBLIGACIONES PARA CREAR RESPONSABILIDAD.
    Tareas y obligaciones son cosas concretas: se puede especificar cómo, cuándo y quién debe hacerlas. Esto ayuda a desarrollar la capacidad de organización y manejar los propios recursos.
  3. SEA COHERENTE.
    Es la mejor forma de indicar al niño que los adultos dicen las cosas en serio. Los adultos coherentes ayudan a los niños a sentirse seguros. Cuando no existen normas claras y evidentes, no hay manera de ser coherente.
  4. NO SEA ARBITRARIO.
    Ser arbitrario significa hacer algo diferente de lo que se había dicho o hacer algo sobre lo que no se había advertido. Para evitar ser arbitrarios debemos aclarar lo que queremos, comunicar estas expectativas de forma sencilla y directa, y concretar cuáles son las consecuencias esperables si el niño actúa en consonancia o no con esas expectativas.
  5. DÉ RECOMPENSAS POR SER RESPONSABLE.

 

 

UN NIÑO ES RESPONSABLE SI…

  • …realiza sus tareas normales sin que haya que recordárselo en todo momento.
  • …puede razonar lo que hace.
  • …no echa la culpa a los demás sistemáticamente.
  • …es capaz de escoger entre diferentes alternativas.
  • …puede jugar y trabajar a solas sin angustia.
  • …puede tomar decisiones que difieran de las que otros toman en el grupo en que se mueve (amigos, pandilla, familia, etc.)
  • …posee diferentes objetivos e intereses que pueden absorber su atención.
  • …respeta y reconoce los límites impuestos por los padres sin discusiones inútiles o gratuitas.
  • …puede concentrar su atención en tareas complicadas (dependiendo de su edad) durante cierto tiempo, sin llegar a situaciones de frustración.
  • …lleva a cabo lo que dice que va a hacer.
  • …reconoce sus errores.

BIBLIOGRAFÍA

Cómo enseñar a sus hijos a ser responsables. Harris Clemes y Reynold Bean Círculo de lectores

¿Es mi hijo una persona insegura? José María Lahoz García http://www.solohijos.com/

La autoestima en niños y adolescentes Gloria Marsellach Umbert http://www.ciudadfutura.com/psico/articulos

 

 

 

 

 

Como enseñar a ser RESPONSABLES a nuestr@s HIJ@S

 

Enseñar a tus hijos a ser responsables necesita de un ambiente propicio en el hogar y en la escuela. Se trata de que dicho ambiente de información sobre las posibilidades entre las que deben elegir y las consecuencias de cada una de ellas, y que les ofrezca también los elementos poder elegir adecuadamente.

La Responsabilidad es la capacidad para decidir adecuadamente y con efectividad. Por un lado atendiendo a las normas sociales y a las expectativas comúnmente aceptadas y  por otro, dando una permite al niño conseguir sus objetivos que aumentarán su autoestima

Con la responsabilidad va incluida, en cierta medida, ser autónomo es decir saber defenderse por si mismo. Estas son cualidades del poder personal que, según Gloria Marsellach Umbert en su artículo “La autoestima en niños y adolescentes”, significa tener seguridad y confianza en uno mismo y para ello es necesario ser responsable además de saber elegir, llegar a conocerse a uno mismo y adquirir y utilizar el poder en las propias relaciones y en la vida.

Para tu hijo es natural tener cierto temor a los límites, temor que desaparece conforme se va comprobando que límites y consecuencias se integran en un sistema coherente. Padres y educadores pueden contribuir a conformar el sentido de los límites de diferentes maneras:

  • Sabiendo claramente lo que esperamos de los niños.
  • Exponiendo las expectativas que tenemos de manera que los niños las entiendan, incluyendo la asignación de responsabilidad acerca de tareas y deberes.
  • Averiguando si el niño entiende estas expectativas, bien haciéndolas repetir o bien guiándole mientras las cumple.
  • Estableciendo claramente los límites de tiempo razonables para realizar tareas o deberes escolares, sin ambigüedades.
  • Explicando al niño las consecuencias de no hacer las cosas. Estas consecuencias deben aplicarse coherentemente, sin sentimientos de culpabilidad o remordimientos y sin hacer sufrir al niño. La coherencia es más importante que la severidad.
  • Redactando y colocando un cartel con todas las reglas y las obligaciones, de modo que no pueda alegarse como excusa “el olvido”.
  • Participando padres y madres en la explicación de las reglas al niño. Así sabrá que ambos las apoyan y mantienen.
  • Consiguiendo que todos los niños de la familia o de la clase tengan responsabilidades equiparables, con los ajustes necesarios en función de su edad y de sus habilidades particulares.

 

Un niño asume la responsabilidad cuando sus conductas coordinan, de forma imaginativa, sus propios objetivos con las necesidades de los demás. Para ello, los padres y educadores tienen que ayudar al niño a obtener este equilibrio.

El niño que sea responsable obtendrá éxitos cada vez con mayor frecuencia, y se disfrutará de las consecuencias positivas de esos éxitos.

Muchos padres y educadores piensan erróneamente que las recompensas por buen comportamiento son una especie de “soborno”, pero no, las recompensas de orden material (dinero, juguetes…) sólo son sobornos si son la única estrategia que se utiliza para motivar a un niño. Las recompensas son aquellas cosas que el niño valora, cosas que desea o que necesita. Existen también muchas recompensas que no son materiales que conviene recordar:

  • Hazle saber a tu hijo, de palabra, mediante elogios, qué cosas ha hecho bien: “has ordenado tu habitación estupendamente.
  • Dale ese reconocimiento de forma espontánea, periódicamente, relacionándolo con los logros del niño: “¿Qué te parecería ir a comprarte un helado? La verdad es que has hecho un trabajo muy duro limpiando tu cuarto “.
  • Apoye al niño cuando lo necesite: “Como me ayudaste ayer a limpiar el jardín, bien puedo yo ahora ayudarte a hacer los deberes”.
  • Muestre interés por lo que hace el niño y anímele: “Ya que tienes que ir jugar al fútbol esta tarde, yo me ocupo de recoger los platos”.
  • Comparta con el niño algunas tareas de vez en cuando, como reconocimiento a sus esfuerzos: “La verdad es que ayer dejaste tu habitación muy limpia: ¿qué te parece si te ayudo a limpiarla hoy?.

En ocasiones las responsabilidades de los niños nos producirán cierta incomodidad a los adultos. Los niños necesitan que los adultos seamos pacientes y tolerantes

Como aprenden la responsabilidad

Los niños que no son responsables de sus actos les será más difícil aprender de sus vivencias. Enseñar a los niños a tener responsabilidad no quiere decir que les hagamos sentirse culpables. Los que tengan sentido de la responsabilidad poseerán las herramientas, y las actitudes necesarios para valorar con mayor eficacia las diferentes situaciones y decidir de forma consecuente para ellos y para los que se encuentran a su alrededor.

Uno de los aspectos básicos del aprendizaje de la responsabilidad en los niños es la cuestión: “¿Quién es el responsable de acordarse de las cosas?” Los niños pueden saber hacer las sus tareas y desear agradar a los padres pero si no han tomado sobre sí la responsabilidad de acordarse, no pueden ser responsables. Hay algunos trucos que estimulan al niño a recordar, estos se pueden abandonarse conforme el niño crece y va siendo capaz de asumir mayores responsabilidades:

 

  1. Escriba sus tareas y colóquelas en lugar visible.
  2. No les recuerde las cosas a los niños una vez esté seguro de que le han escuchado y entendido. Estar continuamente recordando las cosas a los niños se convierte en una mala costumbre. Haciendo a los niños dependientes.
  3. Establezca rutinas lo más regulares posible. Cuando las cosas ocurren de forma predecible y regular, se aumenta significativamente la capacidad de recordar de los niños.
  4. No le dé miedo que el niño “sufra” las consecuencias cuando se “olvida”.
  5. Sea coherente. Acuérdese de lo que ha dicho. Si los padres lo olvidan, están dando mal ejemplo al niño, le estamos dando permiso para hacer lo mismo.

 

Cuando los niños tienen asignado ciertas obligaciones, los padres no deben confundirles ni fomentar la irresponsabilidad volviéndose a hacer cargo de las tareas encomendadas. Los padres relevan a sus hijos de sus responsabilidades si…

  •  …les recuerdan las cosas cuando ellos “se olvidan”
  • …lo hacen ellos mismos porque “es más sencillo”
  • …subestiman la capacidad de los hijos.
  • …aceptan que los niños se califiquen a sí mismos de incompetentes o irresponsables.
  • … hacen cosas por sus hijos para que ellos les quieran o para que no les hieran en sus sentimientos.
  • …creen que sólo los padres que trabajan duramente y hacen un montón de cosas por los hijos son “buenos” padres.

 

¿Cómo enseñar a los niños a ser responsables?

Para enseñar a los niños a ser responsables tiene que existir un programa claro de recompensas y alabanzas que ofrezca respuesta a su comportamiento (aspecto este al que hemos hecho referencia anteriormente). Por otro lado, el niño seguirá siendo irresponsable si la respuesta que obtiene es la crítica excesiva, la exposición al ridículo o a la vergüenza. Los niños a los que se recompensa por ser responsables van desarrollando gradualmente la conciencia de que la responsabilidad y los buenos sentimientos están relacionados; y, con el tiempo, disminuye su necesidad de recompensas externas.

¿Cómo enseñar a los niños a ser responsables?

Tiene que existir un programa claro de recompensas y alabanzas que ofrezca respuesta a su comportamiento (como hemos hecho referencia anteriormente). Por otro lado, el niño seguirá siendo irresponsable si la respuesta que obtiene es la crítica excesiva, la exposición al ridículo o a la vergüenza. Los niños a los que se recompensa por ser responsables van desarrollando gradualmente la conciencia de que la responsabilidad y los buenos sentimientos están relacionados; y, con el tiempo, disminuye su necesidad de recompensas externas.

Las siguientes pautas nos pueden ayudar a responder la pregunta planteada en este apartado:

  1. DESARROLLE LA SENSACIÓN DE PODER DEL NIÑO.
    Cuando se tiene sensación de poder se poseen los recursos, oportunidades y capacidades necesarias para influir sobre las circunstancias de la propia vida. Enseñar a los niños a ser responsables incrementa su sensación de poder.
  • AYUDE A LOS NIÑOS A TOMAR DECISIONES.
    Los niños que han aprendido a ser responsables toman mejores decisiones que los que no han aprendido a serlo. Podemos contribuir a aumentar la capacidad del niño para tomar decisiones si ayudamos a:
    · Resolver los problemas que crea la necesidad de           tomar una decisión.
              · Buscar otras soluciones.
    · Seleccionar una de las alternativas mediante la           valoración de sus consecuencias.
    · Valorar la eficacia de las decisiones por medio de una           discusión posterior.
  1. ESTABLEZCA NORMAS Y LÍMITES.
  2. UTILICE TAREAS Y OBLIGACIONES PARA CREAR RESPONSABILIDAD.
    Tareas y obligaciones son cosas concretas: se puede especificar cómo, cuándo y quién debe hacerlas. Esto ayuda a desarrollar la capacidad de organización y manejar los propios recursos.
  3. SEA COHERENTE.
    Es la mejor forma de indicar al niño que los adultos dicen las cosas en serio. Los adultos coherentes ayudan a los niños a sentirse seguros. Cuando no existen normas claras y evidentes, no hay manera de ser coherente.
  4. NO SEA ARBITRARIO.
    Ser arbitrario significa hacer algo diferente de lo que se había dicho o hacer algo sobre lo que no se había advertido. Para evitar ser arbitrarios debemos aclarar lo que queremos, comunicar estas expectativas de forma sencilla y directa, y concretar cuáles son las consecuencias esperables si el niño actúa en consonancia o no con esas expectativas.
  5. DÉ RECOMPENSAS POR SER RESPONSABLE.

 

 

UN NIÑO ES RESPONSABLE SI…

  • …realiza sus tareas normales sin que haya que recordárselo en todo momento.
  • …puede razonar lo que hace.
  • …no echa la culpa a los demás sistemáticamente.
  • …es capaz de escoger entre diferentes alternativas.
  • …puede jugar y trabajar a solas sin angustia.
  • …puede tomar decisiones que difieran de las que otros toman en el grupo en que se mueve (amigos, pandilla, familia, etc.)
  • …posee diferentes objetivos e intereses que pueden absorber su atención.
  • …respeta y reconoce los límites impuestos por los padres sin discusiones inútiles o gratuitas.
  • …puede concentrar su atención en tareas complicadas (dependiendo de su edad) durante cierto tiempo, sin llegar a situaciones de frustración.
  • …lleva a cabo lo que dice que va a hacer.
  • …reconoce sus errores.

BIBLIOGRAFÍA

Cómo enseñar a sus hijos a ser responsables. Harris Clemes y Reynold Bean Círculo de lectores

¿Es mi hijo una persona insegura? José María Lahoz García http://www.solohijos.com/

La autoestima en niños y adolescentes Gloria Marsellach Umbert http://www.ciudadfutura.com/psico/articulos

 

 

 

 

 

Como enseñar a ser RESPONSABLES a nuestr@s HIJ@S

Enseñar a los niños a ser responsables requiere un ambiente determinado en el hogar y en la escuela. Se trata de conseguir un ambiente que les ofrezca información sobre las opciones entre las que deben escoger y las consecuencias de cada una de ellas, y que les proporcione también los recursos necesarios para elegir bien.

La responsabilidad es la habilidad para responder; se trata de la capacidad para decidir apropiadamente y con eficacia, es decir, dentro de los límites de las normas sociales y de las expectativas comúnmente aceptadas. Por otro lado, una respuesta se considera efectiva cuando permite al niño conseguir sus objetivos que reforzarán sus sentimientos de autoestima.

La responsabilidad conlleva, en cierta forma, ser autosuficiente y saber defenderse. Estas son dotes propias de poder personal que, según Gloria Marsellach Umbert en su artículo “La autoestima en niños y adolescentes”, significa tener seguridad y confianza en uno mismo y para ello es necesario ser responsable además de saber elegir, llegar a conocerse a uno mismo y adquirir y utilizar el poder en las propias relaciones y en la vida.

Para un niño es normal tener cierto temor a los límites, temor que desaparece conforme el niño va comprobando que límites y consecuencias se integran en un sistema coherente. Padres y educadores pueden contribuir a conformar el sentido de los límites de diferentes maneras:

  • Sabiendo claramente ellos mismos lo que esperan de los niños.
  • Exponiendo sus expectativas de manera que los niños las entiendan, incluyendo la asignación de responsabilidad acerca de tareas y deberes.
  • Averiguando si el niño entiende estas expectativas, bien haciéndolas repetir o bien guiándole mientras las cumple.
  • Estableciendo claramente los límites de tiempo razonables para realizar tareas o debes escolares, sin ambigüedades.
  • Explicando al niño las consecuencias de no hacer las cosas.
  •  Estas consecuencias deben aplicarse coherentemente, sin sentimientos de culpabilidad o remordimientos y sin hacer sufrir al niño.
  • La coherencia es más importante que la severidad.
  • Redactando y colocando un cartel con todas las reglas y las obligaciones, de modo que no pueda alegarse como excusa “el olvido”
  • Participando padres y madres (cuando sea posible) en la explicación de las reglas al niño. Así sabrá que ambos las apoyan y mantienen.
  • Consiguiendo que todos los niños de la familia o de la clase tengan responsabilidades equiparables, con los ajustes necesarios en función de su edad y de sus habilidades particulares.

Un niño es responsable cuando sus actos coordinan, de forma creativa, sus propios objetivos con las necesidades de los demás. Para ello, los adultos tienen que ayudar al niño a obtener este equilibrio, a definir sus propios valores y a resolver las dificultades en función de sus propios sentimientos.

El niño que posea sentido de la responsabilidad cosechará éxitos cada vez con mayor frecuencia, y se beneficiará de las consecuencias positivas de esos éxitos.

Muchos padres creen que las recompensas por buen comportamiento son una especie de “soborno”, pero las recompensas de orden material (dinero, juguetes…) sólo se convierten en sobornos si son la única técnica que se utiliza para motivar a un niño. Recompensas son aquellas cosas que el niño valora, cosas que desea o que necesita. Existen también recompensas que no son materiales que conviene recordar:

  • Hágale saber al niño, de palabra, mediante elogios, qué cosas ha hecho bien: “has limpiado tu armario estupendamente”
  • Proporciónele ese reconocimiento de forma espontánea, periódicamente, relacionándolo con los logros del niño: “¿Qué te parecería ir a comprarte un helado? La verdad es que has hecho un trabajo muy duro limpiando el cuarto de baño”
  • Apoye al niño cuando lo necesite: “Como me ayudaste ayer a limpiar el jardín, bien puedo yo ahora ayudarte a hacer los deberes”
  • Muestre interés por lo que hace el niño y anímele: “Ya que tienes que ir a una reunión de los boyscouts esta noche, yo me ocupo de lavar los platos”
  • Comparta con el niño algunas tareas de tanto en tanto, como reconocimiento a sus esfuerzos: “La verdad es que ayer dejaste tu habitación limpísima: ¿qué te parece si te ayudo a limpiarla hoy?

En ocasiones las responsabilidades de los niños producirán cierta incomodidad a los adultos. Los niños necesitan que los adultos sean pacientes y tolerantes.

El aprendizaje de la responsabilidad

A los niños que no sean considerados responsables de sus actos les será más difícil aprender de sus experiencias. Enseñar a los niños a ser responsables no quiere decir enseñarles a sentirse culpables. Los que tengan sentido de la responsabilidad poseerán los medios, las actitudes y los recursos necesarios para valorar con eficacia las diferentes situaciones y decidir de forma consecuente para ellos y para los que se encuentran a su alrededor.

Uno de los aspectos básicos de la enseñanza de responsabilidad a los niños es la cuestión: “¿Quién es el responsable de acordarse de las cosas?” Los niños pueden saber hacer las cosas y desear agradar a los padres pero si no han tomado sobre sí la responsabilidad de acordarse, no pueden ser responsables. Hay algunos artificios que estimulan al niño a recordar, tretas que pueden abandonarse conforme el niño crece y va siendo capaz de asumir mayores responsabilidades:

1.    Escriba las cosas y colóquelas en lugar visible.

2.    No les recuerde las cosas a los niños una vez esté seguro de que le han escuchado y entendido. Recordar las cosas a los niños se convierte en una mala costumbre de la cual los niños pasan a depender.

3.    Establezca costumbres lo más regulares posible. Cuando las cosas ocurren de forma predecible y regular, se incrementa la capacidad de recordar de los niños.

4.    No le dé miedo castigar al niño que se “olvida”.

5.    Acuérdese de lo que usted ha dicho. Si los padres lo olvidan, están otorgando al niño, tácitamente, permiso para hacer lo mismo.

Una vez que a los niños se les ha asignado ciertas obligaciones, los padres no deben confundirles ni fomentar la irresponsabilidad volviéndose a hacer cargo de las tareas encomendadas. Los padres relevan a sus hijos de sus responsabilidades si…

  • …les recuerdan las cosas cuando ellos “se olvidan”
  • …lo hacen ellos mismos porque “es más sencillo”
  • …subestiman la capacidad de los hijos.
  • …aceptan que los niños se califiquen a sí mismos de incompetentes o irresponsables.
  • … hacen cosas por sus hijos para que ellos les quieran o para que no les hieran en sus sentimientos.
  • …creen que sólo los padres que trabajan duramente y hacen un montón de cosas por los hijos son “buenos” padres.

¿Cómo enseñar a los niños a ser responsables?

Para enseñar a los niños a ser responsables tiene que existir un programa claro de recompensas y alabanzas que ofrezca respuesta a su comportamiento (aspecto este al que hemos hecho referencia anteriormente). Por otro lado, el niño seguirá siendo irresponsable si la respuesta que obtiene es la crítica excesiva, la exposición al ridículo o a la vergüenza. Los niños a los que se recompensa por ser responsables van desarrollando gradualmente la conciencia de que la responsabilidad y los buenos sentimientos están relacionados; y, con el tiempo, disminuye su necesidad de recompensas externas.

Las siguientes pautas nos pueden ayudar a responder la pregunta planteada en este apartado:

1.    DESARROLLE LA SENSACIÓN DE PODER DEL NIÑO. Cuando se tiene sensación de poder se poseen los recursos, oportunidades y capacidades necesarias para influir sobre las circunstancias de la propia vida. Enseñar a los niños a ser responsables incrementa su sensación de poder.

2.    AYUDE A LOS NIÑOS A TOMAR DECISIONES. Los niños que han aprendido a ser responsables toman mejores decisiones que los que no han aprendido a serlo. Podemos contribuir a aumentar la capacidad del niño para tomar decisiones si ayudamos a:

· Resolver los problemas que crea la necesidad de tomar una decisión.

· Buscar otras soluciones.

· Seleccionar una de las alternativas mediante la valoración de sus consecuencias.

· Valorar la eficacia de las decisiones por medio de una discusión posterior.

3.    ESTABLEZCA NORMAS Y LÍMITES.

4.    UTILICE TAREAS Y OBLIGACIONES PARA CREAR RESPONSABILIDAD. Tareas y obligaciones son cosas concretas: se puede especificar cómo, cuándo y quién debe hacerlas. Esto ayuda a desarrollar la capacidad de organización y manejar los propios recursos.

5.    SEA COHERENTE. Es la mejor forma de indicar al niño que los adultos dicen las cosas en serio. Los adultos coherentes ayudan a los niños a sentirse seguros. Cuando no existen normas claras y evidentes, no hay manera de ser coherente.

6.    NO SEA ARBITRARIO. Ser arbitrario significa hacer algo diferente de lo que se había dicho o hacer algo sobre lo que no se había advertido. Para evitar ser arbitrarios debemos aclarar lo que queremos, comunicar estas expectativas de forma sencilla y directa, y concretar cuáles son las consecuencias esperables si el niño actúa en consonancia o no con esas expectativas.

7.    DÉ RECOMPENSAS POR SER RESPONSABLE.

 

UN NIÑO ES RESPONSABLE SI…

  • …realiza sus tareas normales sin que haya que recordárselo en todo momento.
  • …puede razonar lo que hace.
  • …no echa la culpa a los demás sistemáticamente.
  • …es capaz de escoger entre diferentes alternativas….puede jugar y trabajar a solas sin angustia.
  • …puede tomar decisiones que difieran de las que otros toman en el grupo en que se mueve (amigos, pandilla, familia, etc.)
  • …posee diferentes objetivos e intereses que pueden absorber su atención.
  • …respeta y reconoce los límites impuestos por los padres sin discusiones inútiles o gratuitas.
  • …puede concentrar su atención en tareas complicadas (dependiendo de su edad) durante cierto tiempo, sin llegar a situaciones de frustración….lleva a cabo lo que dice que va a hacer.
  • …reconoce sus errores.

Fuente:http://ntic.educacion.es/w3/recursos2/e_padres/html/respons.htm

BIBLIOGRAFÍA

Cómo enseñar a sus hijos a ser responsables. Harris Clemes y Reynold Bean Círculo de lectores

¿Es mi hijo una persona insegura? José María Lahoz García http://www.solohijos.com/

La autoestima en niños y adolescentes Gloria Marsellach Umbert http://www.ciudadfutura.com/psico/articulos

 

 

 

 

 

Como enseñar a ser RESPONSABLES a nuestr@s HIJ@S

Enseñar a los niños a ser responsables requiere un ambiente determinado en el hogar y en la escuela. Se trata de conseguir un ambiente que les ofrezca información sobre las opciones entre las que deben escoger y las consecuencias de cada una de ellas, y que les proporcione también los recursos necesarios para elegir bien.

La responsabilidad es la habilidad para responder; se trata de la capacidad para decidir apropiadamente y con eficacia, es decir, dentro de los límites de las normas sociales y de las expectativas comúnmente aceptadas. Por otro lado, una respuesta se considera efectiva cuando permite al niño conseguir sus objetivos que reforzarán sus sentimientos de autoestima.

La responsabilidad conlleva, en cierta forma, ser autosuficiente y saber defenderse. Estas son dotes propias de poder personal que, según Gloria Marsellach Umbert en su artículo “La autoestima en niños y adolescentes”, significa tener seguridad y confianza en uno mismo y para ello es necesario ser responsable además de saber elegir, llegar a conocerse a uno mismo y adquirir y utilizar el poder en las propias relaciones y en la vida.

Para un niño es normal tener cierto temor a los límites, temor que desaparece conforme el niño va comprobando que límites y consecuencias se integran en un sistema coherente. Padres y educadores pueden contribuir a conformar el sentido de los límites de diferentes maneras:

  • Sabiendo claramente ellos mismos lo que esperan de los niños.
  • Exponiendo sus expectativas de manera que los niños las entiendan, incluyendo la asignación de responsabilidad acerca de tareas y deberes.
  • Averiguando si el niño entiende estas expectativas, bien haciéndolas repetir o bien guiándole mientras las cumple.
  • Estableciendo claramente los límites de tiempo razonables para realizar tareas o debes escolares, sin ambigüedades.
  • Explicando al niño las consecuencias de no hacer las cosas.
  •  Estas consecuencias deben aplicarse coherentemente, sin sentimientos de culpabilidad o remordimientos y sin hacer sufrir al niño.
  • La coherencia es más importante que la severidad.
  • Redactando y colocando un cartel con todas las reglas y las obligaciones, de modo que no pueda alegarse como excusa “el olvido”
  • Participando padres y madres (cuando sea posible) en la explicación de las reglas al niño. Así sabrá que ambos las apoyan y mantienen.
  • Consiguiendo que todos los niños de la familia o de la clase tengan responsabilidades equiparables, con los ajustes necesarios en función de su edad y de sus habilidades particulares.

Un niño es responsable cuando sus actos coordinan, de forma creativa, sus propios objetivos con las necesidades de los demás. Para ello, los adultos tienen que ayudar al niño a obtener este equilibrio, a definir sus propios valores y a resolver las dificultades en función de sus propios sentimientos.

El niño que posea sentido de la responsabilidad cosechará éxitos cada vez con mayor frecuencia, y se beneficiará de las consecuencias positivas de esos éxitos.

Muchos padres creen que las recompensas por buen comportamiento son una especie de “soborno”, pero las recompensas de orden material (dinero, juguetes…) sólo se convierten en sobornos si son la única técnica que se utiliza para motivar a un niño. Recompensas son aquellas cosas que el niño valora, cosas que desea o que necesita. Existen también recompensas que no son materiales que conviene recordar:

  • Hágale saber al niño, de palabra, mediante elogios, qué cosas ha hecho bien: “has limpiado tu armario estupendamente”
  • Proporciónele ese reconocimiento de forma espontánea, periódicamente, relacionándolo con los logros del niño: “¿Qué te parecería ir a comprarte un helado? La verdad es que has hecho un trabajo muy duro limpiando el cuarto de baño”
  • Apoye al niño cuando lo necesite: “Como me ayudaste ayer a limpiar el jardín, bien puedo yo ahora ayudarte a hacer los deberes”
  • Muestre interés por lo que hace el niño y anímele: “Ya que tienes que ir a una reunión de los boyscouts esta noche, yo me ocupo de lavar los platos”
  • Comparta con el niño algunas tareas de tanto en tanto, como reconocimiento a sus esfuerzos: “La verdad es que ayer dejaste tu habitación limpísima: ¿qué te parece si te ayudo a limpiarla hoy?

En ocasiones las responsabilidades de los niños producirán cierta incomodidad a los adultos. Los niños necesitan que los adultos sean pacientes y tolerantes.

El aprendizaje de la responsabilidad

A los niños que no sean considerados responsables de sus actos les será más difícil aprender de sus experiencias. Enseñar a los niños a ser responsables no quiere decir enseñarles a sentirse culpables. Los que tengan sentido de la responsabilidad poseerán los medios, las actitudes y los recursos necesarios para valorar con eficacia las diferentes situaciones y decidir de forma consecuente para ellos y para los que se encuentran a su alrededor.

Uno de los aspectos básicos de la enseñanza de responsabilidad a los niños es la cuestión: “¿Quién es el responsable de acordarse de las cosas?” Los niños pueden saber hacer las cosas y desear agradar a los padres pero si no han tomado sobre sí la responsabilidad de acordarse, no pueden ser responsables. Hay algunos artificios que estimulan al niño a recordar, tretas que pueden abandonarse conforme el niño crece y va siendo capaz de asumir mayores responsabilidades:

1.    Escriba las cosas y colóquelas en lugar visible.2.    No les recuerde las cosas a los niños una vez esté seguro de que le han escuchado y entendido. Recordar las cosas a los niños se convierte en una mala costumbre de la cual los niños pasan a depender.

3.    Establezca costumbres lo más regulares posible. Cuando las cosas ocurren de forma predecible y regular, se incrementa la capacidad de recordar de los niños.

4.    No le dé miedo castigar al niño que se “olvida”.

5.    Acuérdese de lo que usted ha dicho. Si los padres lo olvidan, están otorgando al niño, tácitamente, permiso para hacer lo mismo.

Una vez que a los niños se les ha asignado ciertas obligaciones, los padres no deben confundirles ni fomentar la irresponsabilidad volviéndose a hacer cargo de las tareas encomendadas. Los padres relevan a sus hijos de sus responsabilidades si…

  • …les recuerdan las cosas cuando ellos “se olvidan”
  • …lo hacen ellos mismos porque “es más sencillo”
  • …subestiman la capacidad de los hijos.
  • …aceptan que los niños se califiquen a sí mismos de incompetentes o irresponsables.
  • … hacen cosas por sus hijos para que ellos les quieran o para que no les hieran en sus sentimientos.
  • …creen que sólo los padres que trabajan duramente y hacen un montón de cosas por los hijos son “buenos” padres.

¿Cómo enseñar a los niños a ser responsables?

Para enseñar a los niños a ser responsables tiene que existir un programa claro de recompensas y alabanzas que ofrezca respuesta a su comportamiento (aspecto este al que hemos hecho referencia anteriormente). Por otro lado, el niño seguirá siendo irresponsable si la respuesta que obtiene es la crítica excesiva, la exposición al ridículo o a la vergüenza. Los niños a los que se recompensa por ser responsables van desarrollando gradualmente la conciencia de que la responsabilidad y los buenos sentimientos están relacionados; y, con el tiempo, disminuye su necesidad de recompensas externas.

Las siguientes pautas nos pueden ayudar a responder la pregunta planteada en este apartado:

1.    DESARROLLE LA SENSACIÓN DE PODER DEL NIÑO. Cuando se tiene sensación de poder se poseen los recursos, oportunidades y capacidades necesarias para influir sobre las circunstancias de la propia vida. Enseñar a los niños a ser responsables incrementa su sensación de poder.

2.    AYUDE A LOS NIÑOS A TOMAR DECISIONES. Los niños que han aprendido a ser responsables toman mejores decisiones que los que no han aprendido a serlo. Podemos contribuir a aumentar la capacidad del niño para tomar decisiones si ayudamos a:

· Resolver los problemas que crea la necesidad de tomar una decisión.

· Buscar otras soluciones.

· Seleccionar una de las alternativas mediante la valoración de sus consecuencias.

· Valorar la eficacia de las decisiones por medio de una discusión posterior.

3.    ESTABLEZCA NORMAS Y LÍMITES.

4.    UTILICE TAREAS Y OBLIGACIONES PARA CREAR RESPONSABILIDAD. Tareas y obligaciones son cosas concretas: se puede especificar cómo, cuándo y quién debe hacerlas. Esto ayuda a desarrollar la capacidad de organización y manejar los propios recursos.

5.    SEA COHERENTE. Es la mejor forma de indicar al niño que los adultos dicen las cosas en serio. Los adultos coherentes ayudan a los niños a sentirse seguros. Cuando no existen normas claras y evidentes, no hay manera de ser coherente.

6.    NO SEA ARBITRARIO. Ser arbitrario significa hacer algo diferente de lo que se había dicho o hacer algo sobre lo que no se había advertido. Para evitar ser arbitrarios debemos aclarar lo que queremos, comunicar estas expectativas de forma sencilla y directa, y concretar cuáles son las consecuencias esperables si el niño actúa en consonancia o no con esas expectativas.

7.    DÉ RECOMPENSAS POR SER RESPONSABLE.

 

UN NIÑO ES RESPONSABLE SI…

  • …realiza sus tareas normales sin que haya que recordárselo en todo momento.
  • …puede razonar lo que hace.
  • …no echa la culpa a los demás sistemáticamente.
  • …es capaz de escoger entre diferentes alternativas….puede jugar y trabajar a solas sin angustia.
  • …puede tomar decisiones que difieran de las que otros toman en el grupo en que se mueve (amigos, pandilla, familia, etc.)
  • …posee diferentes objetivos e intereses que pueden absorber su atención.
  • …respeta y reconoce los límites impuestos por los padres sin discusiones inútiles o gratuitas.
  • …puede concentrar su atención en tareas complicadas (dependiendo de su edad) durante cierto tiempo, sin llegar a situaciones de frustración….lleva a cabo lo que dice que va a hacer.
  • …reconoce sus errores.

Fuente:http://ntic.educacion.es/w3/recursos2/e_padres/html/normas.htm
BIBLIOGRAFÍA

Cómo enseñar a sus hijos a ser responsables. Harris Clemes y Reynold Bean Círculo de lectores

¿Es mi hijo una persona insegura? José María Lahoz García http://www.solohijos.com/

La autoestima en niños y adolescentes Gloria Marsellach Umbert http://www.ciudadfutura.com/psico/articulos

 

 

 

 

 

Katmandú, un espejo en el cielo

Tengo que reconocer que me encantan las ideas que lleva al cine Iciar Bollaín, tanto ”Y después la lluvia” como “Katmandu” tratan temas comprometidos con el mundo que queremos, o creo que queremos, vivir en el futuro. Con la idea de otro mundo es posible y con el optimismo de que merece la pena esforzarse para conseguirlo, de una cooperación moderna. Sin embargo, nuevamente en Katmandu no consigue redondear la historia. Pasan cosas que no se explican y no se profundiza en el compromiso educativo de la protagonista, Laia (Verónica Echegui), que está muy bien en su papel por otra parte. No llegamos a saber que interés real tiene, que herramientas educativas plantea usar y porque, y por lo tanto, los resultados, especialmente los que suceden con el personaje de Sharmila (Saumyata Bhattarai), su alumna favorita, que resultan francamente increíbles. Es quizás ese personaje el que más inverosímil hace la película.
Otro personaje que a mi en particular me resultaba cómico es el director del colegio, pero sobre todo porque me recordaba al director del colegio de la serie Glee.
Hay sin embargo alguna escena fantástica, como la esperada llegada de los niños al colegio en los suburbios el primer día, y como nada va como lo esperado, es quizás lo único absolutamente creíble “educativamente” en un guión a mi parecer un tanto forzado, y, como me suele resultar con todos los guiones que he visto en los que participa Paul Laverty con la acción fuera de Inglaterra, bastante irreales, sin que llegues en ningún momento a poder meterte completamente en la historia que te cuentan.

En cualquier caso, seguiré viendo las películas de Icíar Bollaín porque siempre me aporta visiones sobre las que edificar mis reflexiones personales sobre el mundo que estamos haciendo y el que podemos hacer.

Título original:
Katmandú, un espejo en el cielo
Título castellano:
Katmandú, un espejo en el cielo
Nacionalidad:
España
Dirigida por:
Icíar Bollaín
Ficha imdb:
http://www.imdb.es/title/tt1839688/
Trailer:
Imagen de previsualización de YouTube
Web:
http://www.katmandulapelicula.com/