La Asertividad

Somos asertivos cuando somos capaces de expresar nuestros sentimientos, necesidades, derechos u opiniones sin amenazar o castigar a los otros, así es respetando los derechos y sentimientos de las otras personas.

La asertividad es respeto hacia uno mismo, es decir, expresar las necesidades propias y defender los propios derechos, así como respeto hacia los derechos y necesidades de las otras personas.

  • Los objetivos de la asertividad son la empatía, la comunicación y el compromiso con el otro:

EMPATIZAR: es ponernos en lugar del otro para tratar de comprender como se siente, esto facilita que el otro sea más receptivo a nosotros. Todo ello facilita que nos podamos expresar con total libertad.

A continuación debemos DESCRIBIR el CONFLICTO y expresar nuestros sentimientos al respecto.

Para concluir, PROPONEMOS un CAMBIO o daremos ALTERNATIVAS a la situación que nos resulta conflictiva.

 

La conducta ASERTIVA en una situación no tiene siempre como resultado la ausencia de conflicto entre las dos personas, esto es con frecuencia imposible

Las tres diferentes formas de comunicarse

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Derechos Asertivos

1.      Tenemos derecho a juzgar nuestro propio comportamiento, nuestros pensamientos y nuestras emociones,  y a tomar la responsabilidad de su iniciación y de sus consecuencias.

2.     Tenemos derechos a no dar razones o excusas para justificar nuestro comportamiento.

3.     Tenemos derechos a juzgar si nos incumbe, la responsabilidad de encontrar soluciones para los problemas de las personas.

4.     Tenemos derecho a cambiar de parecer.

5.     Tenemos derecha a cometer errores y a ser responsables de ellos.

6.     Tenemos derecho a decir no lo se, sin tener una respuesta a punto para las preguntas que la gente pueda formularnos.

7.     Tenemos derecho a ser independientes de la buena voluntad de los otros para enfrentarnos con ellos. No necesitamos la buena voluntad de otras personas para relacionarnos con ellos de manera eficaz y asertiva.

8.     Tenemos derechos a tomar decisiones ajenas a la lógica. La lógica y el razonamiento suelen basarse en afirmaciones y negaciones rotundas; blanco o negro, todo o nada,…. Y en realidad, nuestros deseos, motivaciones y emociones no suelen presentarse de manera manifiesta en términos de “todo o nada”. A menudo, nuestras emociones acerca de algo o de alguien están muy mezcladas y confusas. Las experimentamos en distintos grados, dependiendo del momento y el lugar.

9.     Tenemos derecho a decir “No lo entiendo”.

10.  Tenemos derecho a  decir: “No me importa”. Contra la manipulación basada en la creencia de que debemos aspirar a perfeccionarnos, podemos preguntarnos si estamos realmente satisfechos de nuestra conducta o de nosotros mismos, y juzgar después, por nuestra propia cuenta, si deseamos cambiar o no.

 

La importancia de saber decir “NO”

COMPONENTES:

  • Dejar hablar a la otra persona hasta que acabe. No interrumpirla.
  • Decir NO sin dar justificaciones: De una manera breve y directa, sin excusarnos(aunque se puede permitir una excusa real)
  • Utilizar la primera persona, uso del YO: “Yo prefiero…”.
  • Repetir nuestro mensaje de una manera clara y persistente. Disco Rayado.
  • Cuando la situación empiece a ser difícil:
    1.  Empatizar con el otro, ponerse en su lugar: Ej.: “Comprendo que te gustaría que yo…”.
    2. Repetir nuestro mensaje. Repetir el NO
    3. Evitar los chantajes emocionales: “No me presiones …”
  • Si la otra persona continua insistiendo:

Retirada de la mirada.

Dejar de dar respuesta.

Marcharnos.

  •  Cuidar la no alteración de las respuestas no verbales.

Como Hacer Críticas

COMPONENTES NO VERBALES:

    1. Contacto Visual.
    2. Tono emocional firme, convincente.
    3. Gestos adecuados.
    4. Contacto Físico: si es adecuado.
    5. Cuidar que no aparezca agresividad en el lenguaje no verbal.

COMPONENTES VERBALES:

1.   Informar:

  •  Elegir el momento adecuado para mí y para la otra persona.
  • Exposición del problema particular (no generalizar): “Cuando tu …”
  • Expresión de la emoción o del desacuerdo: “Yo me siento …”

2.   Cuidar que la relación no se “deteriore”:

  • Expresión de entendimiento (Empatizar): “Entiendo que…”
  • Aceptar responsabilidades: “Tal vez yo …”

3.   Cambiar:

  • Petición del cambio: “me gustaría cambiar …”
  • Propuesta de solución: “podríamos solucionarlo…”
  • Pedir sugerencias al otro: “que podríamos hacer?”
  • Intentar llegar a un acuerdo.
  • Reforzar: “Me alegro hayamos hablado”

SIEMPRE ACABAR DICIENDO ALGO POSITIVO DEL OTRO

Como Recibir Críticas

COMPONENTES:

  • Escuchar la crítica.
  • Relajarse.
  • Ver nuestros objetivos.

Cuando la persona o la crítica son importantes:

  • Concretar y operativizar: “¿A qué te refieres …?, “¿Qué significa …?”
  • Empatizar, entender al otro, ponernos en su lugar.

Cuando la crítica es verdadera:

  • Aceptar nuestra responsabilidad:
  • Aceptar la verdad: “ Es verdad que,.
  • Acertar la posibilidad: “ Es posible,…”
  • Decidir si hay algo que la otra persona conoce y es importante para entender mi actuación. No utilizar excusas o justificaciones.
  • Dar alternativas de solución al problema (si es que las hubiera)

3.   Cuando la persona o la crítica no nos interesa:

  • Reconocer la opinión del otro
  • Si la situación se alarga demasiado: Cerrar, Romper el contacto visual y Dejar de dar respuestas. Marcharnos.

 

Ante la Depresión…

Mujeres malditas – María Emilia Cornejo: la muchacha mala

Emitido el 15 feb 2012

La peruana María Emilia Cornejo tenía 23 años cuando se suicidó, en 1972, de una sobredosis de pastillas.

Esta escritora está considerada la iniciadora de la nueva corriente erótica en la poesía de Perú. Su obra, cuando se difundió en los años 80, pareció chocante, y lo era, porque se atrevió a trastocar los roles en una sociedad patriarcal y machista abordando lo inconveniente e, incluso a veces, lo prohibido.

Nacida en Lima en 1949, María Emilia Cornejo se casó muy joven con Oswaldo Márquez, quien propició su acercamiento a la Teología de la Liberación.

Siempre quiso ser madre, y el aborto que sufrió a los tres meses de embarazo la sumió en una profunda depresión.

Vivió poco, pero a la vez vivió tanto, que uno siente que se encuentra ante una poetisa excepcional, desgraciada en el amor y suicida, cuando la decepción pudo con ella

Ahí esta el  programa: http://www.rtve.es/alacarta/audios/mujeres-malditas/mujeres-malditas-maria-emilia-cornejo-muchacha-mala/1322623/

Y a partir de aquí un resumen que utilice para dicho programa.

Cuando alguien se siente con tristeza lo que le esta pasando es que esta teniendo una emoción que puede tener su origen en la pérdida de algo querido y es un modo de buscar ayuda. Cuando llega al extremo, en su duración e intensidad hace que deje de tener una función de ayuda y se convierte en algo que nos desborda y aparece la depresión.

Visto así de esta manera la depresión en lugar de cómo una enfermedad inmodificable lo vemos como un problema de aprendizaje que podemos cambiar. La verdad es que si existen ocasiones en que la depresión aparece sin motivo alguno y sin causa aparente es muy probable que sea debido a un desequilibrio en los neurotransmisores. Lo que si ocurre es que cuando estamos deprimidos en el medio en que vivimos (nuestra familia, amigos, compañeros de trabajo,…) ocurren cambios y estos son debidos a nuestros comportamientos “depresivos”.

La Depresión se manifiesta frecuentemente con sus síntomas que pueden parecer enfermedades físicas (dolores, cansancio, etc.)

Aparecen tres tipos de síntomas: En los pensamientos (cognitivo), en lo que sentimos (emocional), y en lo que hacemos (conductual).

Una cosa a destacar que nos ocurre cundo estamos deprimidos es la lo que llamamos la tríada depresiva: Tenemos pensamientos negativos acerca de mi mismo, del mundo que me rodea y del futuro.

Por que podemos llegar a deprimirnos

Son varias cosas las que pueden confluir:

  • No encontramos alicientes.

La depresión se debe a una falta de tener cosas que nos gusten esto hace nos quedemos inactivos. Debido a ello el deprimido no encuentra refuerzos en la sociedad y en consecuencia la depresión se perpetúa. Lo que coloquialmente decimos es “la pescadilla que muerde la cola”, “como no tengo ganas no hago, como no hago no encuentro alicientes”.

Que hacer entonces: Hacer una  programación de actividades que comiencen a darnos alicientes. Una vez que comienza se establece una retroalimentación positiva. El problema más habitual que se plantea es que dice que no tengo fuerzas para hacer nada, que cuando se me pase la depresión y me sienta bien es cuando saldré y haré las cosas que me apetecen. Se trata de plantease lo contrario, cuando te mueves te refuerzan y te sentirás bien y con más ganas de seguir.

  • Como resultado de pensamientos pesimistas y negativos.

Existe una distorsión del pensamiento, en la que el depresivo distorsiona la realidad viéndose de forma negativa a si mismo, al mundo y su futuro.

Que hacer entonces: hay que detectar los pensamientos automáticos negativos de cada uno para cambiarlos racionalmente. Así las sensaciones que sentimos son debidas a pensamientos automáticos negativos. Se puede analizar de esta forma el pensamiento automático de tal manera que se ve claramente la relación entre la sensación y el pensamiento. Una vez que se descubre el pensamiento automático a veces se puede desmontar de forma racional, pero otras es preciso hacer algún experimento para comprobar que no responde a la realidad o realizar cambios conductuales para que el se pueda apreciar la realidad.

  • La indefensión aprendida

Es un estado en el cual se aprende que ante sucesivos fracasos haga lo que haga no voy a conseguir el objetivo. Esta indefensión aprendida es un caldo de cultivo ya que acoge toda una serie de calificativos y sentimientos negativos en el que la sufre. Este tipo de aprendizaje nos puede conducir a la depresión.

  • Causas biológica.

Existe un desequilibrio de los neurotransmisores.

Relación entre la ansiedad y depresión

Aunque se consideren dos cosas diferentes, suelen estar estrechamente relacionadas. La depresión que surge de un intento de solucionar un problema, esto supone un esfuerzo que genera una ansiedad que se va incrementando a medida que se comprueba que no se puede solucionar el problema. En ese momento aparece la depresión, pero lógicamente no se abandona del todo el intento de solución del problema con lo cual la ansiedad persiste asociada a la depresión.

El Tratamiento Cognitivo Conductual

A grandes rasgos y para que nos entendamos los objetivos son:

  • Aprender a ver las situaciones que nos son importantes de forma realista, y no interpretarlas. Ver lo que nos sucede tal y como sucede.
  • Dar explicaciones racionales alternativas para lo que nos ocurre.
  • Poner a prueba los supuestos irracionales desadaptados llevando a cabo comportamientos diferentes de acuerdo con las alternativas racionales que se han generado de manera que proporcionen oportunidades de éxito para un repertorio más amplio de cara a la interacción con otras  personas y a la resolución de problemas.
  • Programación de actividades y asignación de tareas graduales, la práctica cognitiva y el entrenamiento asertivo. En las técnicas cognitivas destacamos en entrenamiento en observación y registro de cogniciones, demostrar al paciente la relación entre cognición, afecto y conducta, etc.

El suicidio una solución permanente a un problema pasajero

Uno cuando esta deprimido tiene una visión de las cosas muy estrecha y poco objetiva. Con el paso de los días las cosas podrían cambiar completamente. En realidad la persona que en algún momento a contemplado la posibilidad del suicidio, en realidad no buscaban morirse, solo querían terminar con el dolor que en ese momento les atenazaba. Es un desequilibrio entre el dolor y los recursos que tenemos para afrontarlo.

El contrastar estos sentimientos con otras personas nos puede ayudar a dejar esa visión estrecha y negativa que nos puede hacer que el dolor.

¿Que es la Ansiedad?.

La ansiedad, que tanto nos agobia, ha sido compañero del ser humano desde siempre. Por la ansiedad no nos atropella un coche o no caemos por un barranco. Cuando nos enfrentamos a un peligro como ocurria en el principio de los tiempos (una manada de lobos, por ejemplo) el sistema nervioso desataba una serie de reacciones fisiológicas (taquicardia, tensión muscular, hiperventilación, etc) que nos capacitaban para correr o luchar. La ansiedad, es la respuesta del organismo a una amenaza y debe de quedar claro que sin la ansiedad no hubiera sobrevivido el ser Humano.

¿Que ocurriría si cuando cruzamos una calle no vemos los coches como un peligro?.

Todo esto es fácil de comprender. Más difícil es comprender por qué para algunas personas la ansiedad se convierte en un enemigo.

La ansiedad deja de ser ”buena”  cuando el peligro identificado no es tal (por ejemplo, estar en un autobus) o cuando la reacción es exagerada ( el peligro existe, pero no justifica la activación de la ansiedad). Subir a un autobus supone cierto peligro, pero no justificaría la aparición de una crisis de pánico.

¿Cuándo decimos que tenemos problemas de ansiedad?. Es cuando respondemos con un nivel de ansiedad alto en circunstancias en las que el resto de la gente no parece tener problemas.

¿Por qué se llega a tener un nivel de ansiedad tan alto?. Sabemos actualmente que causas de los trastornos de ansiedad son genéticas, fisiológicas y cognitivas (del pensamiento). No existe tratamiento farmacológico que sea efectivo por sí solo .

No obstante, en la mayoría de los casos los medicamentos son  muy útiles en el tratamiento de la mayoría de los trastornos de ansiedad .

A un nivel de ansiedad tan alto se llega  por que la información que recibimos de nuestro entorno a través de nuestros sentidos es procesada en nuestro cerebro de forma errónea. Por ejemplo, si nos encontramos ante un examen de conducir y procesamos esa circunstancia de forma errónea nuestro cerebro entenderá que nos encontramos ante un ”león”  y desencadenará todos los mecanismos de respuesta ante un “peligroso león”.

Así el corazón bombeará sangre hacia los músculos para que estén preparados a luchar o huir, nuestros pulmones funcionarán más rápidamente con objeto de oxigenar dichos músculos, nuestra visión se agudizará y será más periférica para ver mejor nuestro entorno, etc. Pero una conducta así no puede prolongarse en el tiempo, así que la reacción que nos salvaría caso de ser un peligro real, se convierte en peligrosa en sí misma. Si permanecemos en ese estado durante un tiempo prolongado, es probable que los músculos del cuello se tensen durante demasiado tiempo. Al hacerlo, oprimirán ligeramente las arterias responsables del riego cerebral y nos marearemos. La visión periférica está muy bien pero pasado cierto tiempo distorsiona los objetos haciéndonos sentir que “enloquecemos”. Comenzaremos a respirar deprisa sin que los músculos consuman ese oxigeno el efecto es el contrario. La sangre no se oxigenará correctamente y nuestro cerebro recibirá más CO2 de la cuenta con lo que nos marearemos.

Estariamos padeciendo e un ataque de pánico. Se considera que alrrededor de un 20% de la población ha sufrido alguna vez uno. Pero, ¿por qué de ese 20% solo el 7% vuelve a tener problemas con la ansiedad?. Pues porque ellos no dieron a ese episodio de sus vidas más importancia.

Volvamos al examen. Muchas personas se ponen enfermas ante un examen importante. Pero lo atribuyen a causas lógicas (no he desayunado, es una lipotimia, son los nervios, etc). El pequeño 7 % que tendrá problemas con la ansiedad será aquel que decida huir de la situación.

Si evitamos de algo nuestro cerebro lo considerará peligroso y nos hará sentir muy mal la próxima vez.

Puede ser que la reacción sea cada vez más intensa y por tanto el miedo a esa situación será mayor. Bien, entonces lo mejor que puede ocurrir es que se desarrolle una fobia simple, un miedo exagerado a ese lugar.

El cerebro en su funcionamiento hace asociaciones. Si en un aula hay gente y el aula es peligrosa, cualquier sitio donde haya gente lo será. Ya estaríamos ante una fobia social. Por ese camino, el cerebro entenderá que lo mejor es quedarse en casa y estaremos ante la agorafobia.

La que se puede complicar la vida “solo por no haber reaccionado adecuadamente” en una situación o mejor dicho por no haber tenido cerca personas que nos pudiesen aclarar las cosas y aconsejar de forma correcta que era lo que debíamos hacer.

Si alguien nos hubiese enseñado que el proceso de la ansiedad es tan aparatoso como poco peligroso, que es imposible tener un infarto durante un subidón de ansiedad, que jamás nos desvaneceremos porque la ansiedad lo impide, que la sensación de irrealidad no es más que visión periférica, etc.

Bien, pues esto es la ansiedad. Tenemos que convivir con ella (la positiva, claro está) y decidir qué nivel de ansiedad nos vamos a permitir. ¿Que es difícil volver a ponerla como nuestra aliada?. Pues sí. Es necesaria mucha constancia y trabajar mucho en ella.

¿Conocen a alguien que haya batido el record de la maratón sin haber entrenado cinco o diez años?. Bueno pues esto es lo mismo. Un entrenador que diga qué hay que hacer, un entrenamiento que seguir, tiempo para llevarlo a cabo y el éxito está asegurado. Esto es así.

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Fuente :Mi propia adaptación personal de los textos de “Cómo superar el pánico,
con o sin agorafobia”y “
 
Cómo tratar con éxito el pánico, con o sin agorafobia” Elia Roca. Psicóloga Clínica. Hospital Clínico Universitario. Valencia (España) Profesora asociada asistencial. Facultad de Psicología. Universidad de Valencia

 

¿Que es la Ansiedad?.

La ansiedad, que tanto nos agobia, ha sido compañero del ser humano desde siempre. Por la ansiedad no nos atropella un coche o no caemos por un barranco. Cuando nos enfrentamos a un peligro como ocurria en el principio de los tiempos (una manada de lobos, por ejemplo) el sistema nervioso desataba una serie de reacciones fisiológicas (taquicardia, tensión muscular, hiperventilación, etc) que nos capacitaban para correr o luchar. La ansiedad, es la respuesta del organismo a una amenaza y debe de quedar claro que sin la ansiedad no hubiera sobrevivido el ser Humano.

¿Que ocurriría si cuando cruzamos una calle no vemos los coches como un peligro?.

Todo esto es fácil de comprender. Más difícil es comprender por qué para algunas personas la ansiedad se convierte en un enemigo.

La ansiedad deja de ser ”buena”  cuando el peligro identificado no es tal (por ejemplo, estar en un autobus) o cuando la reacción es exagerada ( el peligro existe, pero no justifica la activación de la ansiedad). Subir a un autobus supone cierto peligro, pero no justificaría la aparición de una crisis de pánico.

¿Cuándo decimos que tenemos problemas de ansiedad?. Es cuando respondemos con un nivel de ansiedad alto en circunstancias en las que el resto de la gente no parece tener problemas.

¿Por qué se llega a tener un nivel de ansiedad tan alto?. Sabemos actualmente que causas de los trastornos de ansiedad son genéticas, fisiológicas y cognitivas (del pensamiento). No existe tratamiento farmacológico que sea efectivo por sí solo .

No obstante, en la mayoría de los casos los medicamentos son  muy útiles en el tratamiento de la mayoría de los trastornos de ansiedad .

A un nivel de ansiedad tan alto se llega  por que la información que recibimos de nuestro entorno a través de nuestros sentidos es procesada en nuestro cerebro de forma errónea. Por ejemplo, si nos encontramos ante un examen de conducir y procesamos esa circunstancia de forma errónea nuestro cerebro entenderá que nos encontramos ante un ”león”  y desencadenará todos los mecanismos de respuesta ante un “peligroso león”.

Así el corazón bombeará sangre hacia los músculos para que estén preparados a luchar o huir, nuestros pulmones funcionarán más rápidamente con objeto de oxigenar dichos músculos, nuestra visión se agudizará y será más periférica para ver mejor nuestro entorno, etc. Pero una conducta así no puede prolongarse en el tiempo, así que la reacción que nos salvaría caso de ser un peligro real, se convierte en peligrosa en sí misma. Si permanecemos en ese estado durante un tiempo prolongado, es probable que los músculos del cuello se tensen durante demasiado tiempo. Al hacerlo, oprimirán ligeramente las arterias responsables del riego cerebral y nos marearemos. La visión periférica está muy bien pero pasado cierto tiempo distorsiona los objetos haciéndonos sentir que “enloquecemos”. Comenzaremos a respirar deprisa sin que los músculos consuman ese oxigeno el efecto es el contrario. La sangre no se oxigenará correctamente y nuestro cerebro recibirá más CO2 de la cuenta con lo que nos marearemos.

Estariamos padeciendo e un ataque de pánico. Se considera que alrrededor de un 20% de la población ha sufrido alguna vez uno. Pero, ¿por qué de ese 20% solo el 7% vuelve a tener problemas con la ansiedad?. Pues porque ellos no dieron a ese episodio de sus vidas más importancia.

Volvamos al examen. Muchas personas se ponen enfermas ante un examen importante. Pero lo atribuyen a causas lógicas (no he desayunado, es una lipotimia, son los nervios, etc). El pequeño 7 % que tendrá problemas con la ansiedad será aquel que decida huir de la situación.

Si evitamos de algo nuestro cerebro lo considerará peligroso y nos hará sentir muy mal la próxima vez.

Puede ser que la reacción sea cada vez más intensa y por tanto el miedo a esa situación será mayor. Bien, entonces lo mejor que puede ocurrir es que se desarrolle una fobia simple, un miedo exagerado a ese lugar.

El cerebro en su funcionamiento hace asociaciones. Si en un aula hay gente y el aula es peligrosa, cualquier sitio donde haya gente lo será. Ya estaríamos ante una fobia social. Por ese camino, el cerebro entenderá que lo mejor es quedarse en casa y estaremos ante la agorafobia.

La que se puede complicar la vida “solo por no haber reaccionado adecuadamente” en una situación o mejor dicho por no haber tenido cerca personas que nos pudiesen aclarar las cosas y aconsejar de forma correcta que era lo que debíamos hacer.

Si alguien nos hubiese enseñado que el proceso de la ansiedad es tan aparatoso como poco peligroso, que es imposible tener un infarto durante un subidón de ansiedad, que jamás nos desvaneceremos porque la ansiedad lo impide, que la sensación de irrealidad no es más que visión periférica, etc.

Bien, pues esto es la ansiedad. Tenemos que convivir con ella (la positiva, claro está) y decidir qué nivel de ansiedad nos vamos a permitir. ¿Que es difícil volver a ponerla como nuestra aliada?. Pues sí. Es necesaria mucha constancia y trabajar mucho en ella.

¿Conocen a alguien que haya batido el record de la maratón sin haber entrenado cinco o diez años?. Bueno pues esto es lo mismo. Un entrenador que diga qué hay que hacer, un entrenamiento que seguir, tiempo para llevarlo a cabo y el éxito está asegurado. Esto es así.

http://rizaldos.com/

Fuente :Mi propia adaptación personal de los textos de “Cómo superar el pánico,
con o sin agorafobia”y “
 
Cómo tratar con éxito el pánico, con o sin agorafobia” Elia Roca. Psicóloga Clínica. Hospital Clínico Universitario. Valencia (España) Profesora asociada asistencial. Facultad de Psicología. Universidad de Valencia

 

Violencia contra la pareja

Desde Febrero me inicio como Colaborador  en:

Radio 5 RNE Programa “Mujeres Malditas”

Mujeres Malditas….Una serie en la que abordamos la vida y la obra de mujeres que sobresalieron en sus respectivos campos -literatura, música, pintura…- pero que, por encima de sus méritos, fueron estigmatizadas por las sociedades en las que les tocó vivir. Mujeres que, en muchos casos, tuvieron que hacer frente a duras enfermedades. Mujeres, en suma, que frente al tópico de ser débil y poco reflexivo, que busca la protección de un varón, fueron dueñas de sus vidas.

Ahí esta el primer programa

http://www.rtve.es/alacarta/audios/mujeres-malditas/mujeres-malditas-tina-turner-fama-tristeza-miedo/1309449/

Y a partir de aquí un resumen que utilice para dicho programa.

Definición que nos parece interesante es la proporcionada por Antonio Andrés Pueyo en Echeburúa, E, Fernández Montalvo, J y Corral, P (2009):

La VCP es un conjunto complejo de distintos tipos de comportamientos violentos, actitudes, sentimientos, prácticas, vivencias y estilos de relación entre miembros de una pareja (o expareja) íntima que produce daños, malestar y pérdidas personales graves en la víctima. La VCP no es sólo un sinónimo de agresión física sobre la pareja, es un patrón de conductas violentas y coercitivas que incluye los actos de violencia física contra la pareja, pero también el maltrato y abuso psicológico, las agresiones sexuales, el aislamiento y control social el acoso sistemático y amenazante, la intimidación, la coacción, la humillación, la extorsión económica y las amenazas más diversas. Todas estas actividades, que se pueden combinar y extender en el tiempo de forma crónica, tienen como finalidad someter a la víctima al poder y control del agresor. Por lo general, y sin mediar la intervención, la VCP es recurrente y repetitiva.

No son hechos ni actos puntuales, es decir los malos tratos no consisten en que un día el hombre insulte a la mujer, en qué un día la de un puñetazo, son mucho más que esto.

 

Tipos de conductas violentas dentro de la Violencia Contra la Pareja.

 

- Violencia Física:

Todas aquellas acciones que dañan físicamente a la mujer causándola dolor físico, lesiones, enfermedades, en definitiva cualquier tipo de daño orgánico o el riesgo de tenerlo, en las que se utilicen objetos, armas o no.

 

Acciones.

  • · Activas (visibles): golpes de diferente intensidad, bofetadas, pellizcos,  empujones, puñetazos, cortes, intentos de estrangulamiento, palizas, mordeduras, palizas, quemaduras, lanzar y/o golpear objetos…
  • · Pasivas: no facilitar que la mujer mantenga un cuidado sanitario básico o privarla del mismo, prohibirla alimentarse adecuadamente, impedir el descanso de la mujer, no actuar en situaciones en las que la mujer necesita  atención médica.

 

- Violencia Psicológica:

Todas aquellas acciones que dañan o pueden dañar emocionalmente a la víctima, así como a su integridad cognitiva y que van dirigidas a producir en ella dolor emocional, a hacerla creerse carente de valor, culpable del maltrato que está recibiendo, así como a anularla, intimidarla, aterrarla  y hacerla dependiente de su agresor. 

Acciones.

  • Activas (visibles): insultos, culpabilizarla de todo lo malo que sucede o de las conductas violentas que recibe, desvalorizaciones,  humillaciones, burlas, descalificaciones, observaciones mordaces, coerción, críticas, desprecios, gritos, miradas o posturas intimidatorias, chantajes, amenazas, ridiculizarla, amenzarla…
  • Pasivas (invisibles): abandono y aislamiento emocional, incomunicación, ausencia y/o negación de cuidado, falta de reconocimiento del valor y las cualidades de la mujer, ensalzar a otras mujeres o personas y no alabar nunca sus cualidades, monopolizar las conversaciones para que ella no se pueda expresar, centrar las verbalizaciones sobre ella en sus errores, fallos., ironía, descalificaciones soterradas, cinismo…

 

- Violencia Sexual:

Todas aquellas acciones dirigidas a obligar a la mujer a realizar una conducta sexual que no desea.

Acciones.

  • Activas: imponer a la mujer realizar una conducta sexual no deseada, forzarla, coaccionarla, amenazarla o sugestionarla con mensajes manipuladores para conseguir que realice estas conductas.
  • Pasivas: ignorar las necesidades sexuales de la mujer, despreciar mantener relaciones sexuales con ella, mantener relaciones sexuales con otra mujer, en otra relación sentimental o mediante el uso de la prostitución, no procurar el disfrute sexual de la mujer, no cuidar el dolor físico que pueda experimentar la mujer en la relación sexual.

 

- Violencia Económica:

Toda acción dirigida o bien a debilitar económicamente a la mujer para hacerla dependiente del agresor o bien a aprovecharse de su trabajo y esfuerzo para vivir y cubrir sus necesidades.

  • Activa: imponer a la mujer que trabaje para mantener el hogar y los gastos del agresor, muchas veces sus caprichos o  las sustancias de las que es dependiente, gastarse el dinero de ella o de la familia a escondidas, controlar el dinero, decidir unilateralmente en qué se gasta el dinero, obligar a la víctima a contraer deudas o a pedir créditos para él de los que luego él no se responsabilizará, apoderarse de los bienes de la mujer, obligar a la mujer a justificar todos los gastos…
  • Pasivas (invisibles): impide a la mujer trabajar por lo que la hace dependiente de él, en muchas ocasiones estas conductas violentas son camufladas y justificadas por el agresor bajo mensajes que tratan de hacer creer a la mujer que son bienintencionadas “lo hago porque quiero que tú no te canses”, “lo hago para tenerte como una reina”, ocultarla el dinero que él posee o los bienes, ocultarla los movimientos económicos que realiza.

 

- Violencia Social:

Toda acción dirigida a separar y aislar a la mujer de sus familiares y amigos, así como de todas las situaciones de interacción social, o hacer que los familiares y amigos se alejen de la mujer, con el objetivo de hacerla dependiente de él bien a debilitar económicamente a la mujer para hacerla dependiente del agresor o bien a aprovecharse de su trabajo y esfuerzo para vivir y cubrir sus necesidades.

 

  • Activa/directa: impide a la mujer mantener relaciones sociales, con la familia, amigos, compañeros de trabajo, ejercer violencia psicológica en público.
  • Pasiva/ indirecta: dar una imagen a la gente que rodea a la víctima extremadamente positiva de si mismo que impida a la mujer ser creída o tomada en consideración cuando decida dejar de silenciar el maltrato. Criticar, desvalorizar, crear a la mujer una mala impresión de su red familiar y social así como  cuestionar sus intenciones hacia ella hasta el punto de crear en la mujer la opinión de que estas personas no son buenas para ella y así lograr el distanciamiento. Cuestionar la necesidad de tener contacto con otras personas para lograr que la víctima considere correcto relacionarse sólo con él y aislarla, coquetear con otras mujeres delante de la víctima. Se muestra descortés y desagradable en reuniones sociales para lograr que el círculo de amigos y familiares evite tener contacto con la mujer. Consigue crear ideas negativas de la mujer a las personas con las que esta se relaciona, haciéndoles pensar que está loca, que es rara, que es mala persona…

 

Mitos y estereotipos sobre la Violencia Contra la Pareja.

 

-         “Los agresores son enfermos”,

-          “Los agresores no se dan cuenta de lo que hacen”, “si fueran conscientes no lo harían” “una persona no pegaría a otra si fuese consciente de lo que está haciendo”.

-          “Los agresores no controlan sus impulsos, por lo que no son del todo responsables”,

-         “Los agresores pueden cambiar con amor cariño, porque el amor puede con todo”. “Las mujeres que sufren maltrato no han hecho todo lo suficiente por ayudar a su pareja”.

-         “Si la ha pegado por algo será, algo habrá hecho”.

-         “La violencia contra la mujer sólo se da en familias problemáticas”

-         “Los hombres violentos son alcohólicos o tienen problemas de trabajo, familiares…”

-         “Si a mí me hubiera pasado, a la primera bofetada dejo la relación”.

-          “Las mujeres provocan y buscan la violencia”.

-         “Tan malo no será el comportamiento del hombre, el maltrato si la mujer sigue con él”

-          “A las mujeres les pasa esto por aguantar la primera vez”.

-         “Las mujeres que sufren maltrato son débiles y tontas”…

Todas estas frases son mitos, estereotipos sobre la violencia completamente  Falsos

 

¿Por qué agrede un hombre dentro de una relación de pareja?

Lo que causa el maltrato, la causa micro del mismo, y lo que por tanto respondería a la pregunta ¿qué produce  que un hombre comience a ejecutar conductas violentas sobre su pareja dentro de una relación sentimental? es el cúmulo de estos tres factores:

-           el objetivo que persigue el hombre en la relación de pareja, su móvil dentro de esta, siendo ese móvil el PODER, EL CONTROL y EJERCERLA SUMISIÓN SOBRELA MUJER.

-         el sistema de creencias que éste tiene sobre la mujer, que gira en torno a dos ideas básicas, esta es inferior a éste y tiene menos derechos que el hombre.

-         Y por último, el sistema de creencias sobre el papel de la mujer tanto en la sociedad como en la pareja, la mujer es un instrumento del hombre y como tal es de su posesión y tiene que estar al servicio de éste.

-         Además de estos factores puede influir el que el agresor presente:

  • Inmadurez emocional.
  • Alto deseo de control y posesión en las relaciones interpersonales.
  • Escasa empatía
  • Dificultad de manejo emocional
  • Incapacidad de responsabilizarse de sus frustraciones, fracasos o errores.
  • Déficit significativo de estrategias de afrontamiento.
  • Egoísmo/
  • Egocentrismo
  • Nivel bajo de autoestima
  •  Excesiva prepotencia “narcisismo”
  • Estilo de pensamiento rígido e inflexible
  • Trastorno de apego

Estas características están relacionadas con el maltrato pero no se puede asumir que lo causen.

¿qué es lo que hace que tantos hombres lleguen a ser agresores, es decir, que ejerzan ese patrón de comportamiento agresivo sobre la mujer con la que mantienen una relación sentimental y que por tanto tantas mujeres sufran malos tratos y tantas mujeres mueran al año asesinadas por sus parejas?, está basada en cuatro pilares:

-         El proceso de socialización: adquiere las conceptualizaciones, creencias y valores propios de la sociedad y la cultura en la que vive para poder adaptarse y ser aceptado por la misma.

A lo largo de la historia se ha creído y se ha transmitido que los hombres y las mujeres son diferentes de manera intrínseca, que tienen diferentes cualidades, girando las de los hombres alrededor de la dominación, el control, la autoridad, la iniciativa, la valentía, la fortaleza y girando las mujeres alrededor de la capacidad de cuidado, la entrega, la cobardía, la sumisión, la dependencia…

En la familia y en las relaciones sentimentales el rol asignado al hombre es el ejercer la autoridad y para eso puede y debe controlar y dominar a la mujer, y se reconoce que tiene derecho porque la mujer es su posesión. Por tanto puede usarla para lo que necesite y debe ser atendido y cuidado por ésta. Y está legitimado ser violento para conseguir este poder qué es lo que debe alcanzar en la relación de pareja. En el caso de la mujer hay que establecer, en primer lugar, que su rol en la sociedad ha sido el de mantener y consagrarse al cuidado de su familia. Y el que se dedicara a esto ha sido considerado lo más importante que pudiera hacer en su vida.  Así durante muchas generaciones en muchas sociedades se ha educado a las mujeres para hacer el amor el centro de nuestras vidas. Debíamos por tanto, encontrar al príncipe azul que colmaría nuestras vidas y satisfaría todas nuestras necesidades

 

En nuestra sociedad existen todavía estos  roles de género aún muy marcados, desde los cuales se transmite que las mujeres deben estar subordinadas, en una relación de pareja al hombre, y que los hombres deben ejercer el poder sobre la mujer y, especialmente sobre la relación de pareja.

Por supuesto, no todos los hombres asumen este rol de identidad masculina dominante, pero sí podemos decir que todos los agresores lo han asumido, lo validan, lo persiguen y lo quieren realizar en sus vidas.

A los hombres en la mayor parte de las sociedad, estratos sociales y grupos de las mismas, desde el inicio de nuestra historia como humanidad, se les ha hecho creer que la mujer es su objeto, de todo tipo, sexual, económico, para el mantenimiento del hogar… Se les ha enseñado y, por tanto han interiorizado, que la mujer es su propiedad, que tienen derechos sobre ella y que su tarea como hombres es dominar. Pegar, por tanto, en ellos no es una enfermedad es una conducta aprendida.

-                     Las experiencias en la familia, el aprendizaje del comportamiento de los referentes.

El que un niño observe en su infancia el maltrato ejercido de su padre sobre su madre puede tener una influencia muy dañina y relevante si aprende que el comportamiento de su referente masculino debe ser el de un agresor y el de su referente femenino el de una víctima. Aunque esto no es decisivo y los niños que han estado expuestos a un padre agresor no tienen por qué ser agresores posteriormente.

-               La validación o no de las experiencias en la infancia y de las creencias transmitidas en el proceso de socialización. En el proceso de construcción de nuestro propio sistema de creencias la persona va a validar lo que le ha transmitido su cultura y los aprendizajes realizados en la familia. Así la persona elige libremente considerar  correcto o incorrecto que un hombre domine a una mujer, que una mujer sea posesión de un hombre, que la mujer sea instrumento del hombre, por ser menos valiosa, por tener cualidades diferentes al hombre.

Los hombres tienen a toda una historia transmitiéndoles esto, pero sólo los que libremente consideran que esto es correcto, que la mujer debe de estar por debajo, que debe estar al servicio del hombre, que ese es su papel y que ellos deben conseguir que las mujeres lo ocupen, se mostrarán agresivos, porque consideran que esta violencia es lícita, que es lo que deben de hacer para que la mujer esté donde debe estar.

-     De nuevo pueden influir las características y rasgos de personalidad antes mencionados, egocentrismo, baja tolerancia a la frustración…, aunque no tienen por qué estar presentes.

David Adams “El abuso doméstico es producto de una sociedad sexista que acepta la dominancia del varón sobre la mujer”.

 

el proceso de los malos tratos.

 

 

  1. 1.    El proceso de la violencia contra la pareja.

 

  • en un primer momento de la relación de pareja el hombre violento no se mostrará agresivo, porque sabe que emplear la violencia en este momento de la relación no le va a llevar a conseguir que la mujer se una a él. Por tanto el agresor en un primer momento  mostrará un comportamiento positivo sobre la víctima, así como realizará manifestaciones propias de sentir amor y afecto hacia la mujer, manifestaciones semejantes o prácticamente iguales a las que desarrollaría un hombre no maltratador.
  • Y si él ejerce alguna conducta propia de su objetivo real, el querer obtener el poder y el control de la mujer, ésta la interpretará, con alta probabilidad,  como una manifestación de un amor exagerado o como una conducta “rara” puntual. Esto se debe a que la mujer ha construido una imagen positiva de su pareja, con la información que él le ha mostrado, que está ilusionada con crear una relación de pareja y que quiere o está enamorada, no del agresor sino “de la imagen ficticia que él ha mostrado de sí mismo”. Además, hay que contar con el peso de las ideas que nuestra sociedad nos transmite sobre el amor y  las ideas tradicionales aún preponderantes sobre  la identidad masculina y femenina, así como sobre sus roles en una relación de pareja.
  • A partir de que se produce la primera conducta violenta el agresor comienza a funcionar como describió por primera vez Leonor Walker, siguiendo el denominado ciclo de la violencia Walker, L (1979). A continuación pasamos a describirlo. Lo que observó esta autora, analizando la narración de las historias de violencia sufridas por mujeres víctimas de malos tratos alojadas en el centro en el que ella trabajaba,  fue que las mujeres describían un patrón muy semejante en el proceso de maltrato. Esto le permitió definir el patrón por el cual el agresor ejerce violencia sobre la mujer. Este patrón que halló fue el siguiente:

 

 

 

  1. 2.    Tácticas del agresor.

Minimiza el daño: Quita importancia al hecho hasta conseguir distanciarse del daño causado, argumentando que éste no ha sido tan grave.

Desvía el problema: Suele achacar su comportamiento a problemas de trabajo, con el alcohol, discusiones, etc… Con este mecanismo aleja su responsabilidad sobre los hechos.

Racionaliza: Da explicaciones de sus conductas y hechos, según su punto de vista, intentando conseguir que el  entorno social valide esos comportamientos como legítimos, para que la mujer también los acepte.

Proyecta: Atribuye a la víctima la responsabilidad de las conductas violentas, la culpabiliza.

Olvida / Niega: Asegura que no recuerda, que no es consciente de lo que se le recrimina. Puede llegar a negar abiertamente los ataques para restar credibilidad a lo que la víctima relata.

Exageración e intensificación de las muestras de cariño: Expresa más muestras de afecto o bien se relaja en su nivel de agresividad.

 

Formulación de compromisos y promesas de cambio y mejora de la situación: Mostrando firmeza, seguridad y sinceridad en los argumentos que expone.

 

Amenazas de autolesión: Advierte de sus intenciones de agredirse o acabar con su vida si la relación no se mantiene, llegando a teatralizar para conseguir su objetivo.

 

Expresiones afectivas exageradas: Llorar, suplicar, arrodillarse, expresar que “eres lo único que da sentido a su vida”… Con la intención de hacer creer a la mujer que sienten un amor sincero.

 

Cambios aleatorios de significado de las cosas. Esto produce una profunda confusión en la víctima que termina por desarrollar un estado de indefensión desde el que no actúa puesto que ha aprendido que lo que ella haga es indiferente no incide en la realidad, no controla lo que la va a ocurrir.

 

Mecanismos de defensa que puede aplicar el agresor para no reconocer el daño psicológico o físico que genera en la víctima (porque como hemos visto no son enfermos tienen conciencia sobre lo que hacen y tienen conciencia del bien y del mal)  cuando esto es muy evidente o se le confronta, o incluso cuando el mismo piensa sobre lo que sucede:

-         Yo no lo hice: lo negará.

-         No fue tan grave: lo minimizará.

-         Si lo reconoce y reconoce la gravedad de la agresión: se justificará, lo hice porque ella hizo primero… lo hice porque ella me provocó.

 

 

Reacción del agresor tras la ruptura de una relación violenta por parte de la víctima.

 

la ruptura de la relación violenta, de la relación con un agresor, es decir con un hombre cuyo móvil en la relación es tener el poder y el control, es el momento más peligroso para la víctima.

En este momento el agresor tratará de recuperar el control sobre la víctima recurriendo a todo tipo de tácticas.

En función de las características del agresor utilizará unas u otras, así como en función del estado de la violencia en la relación.

De este modo nos podríamos encontrar con que el agresor:

-         Se mostrara especialmente afectuoso, lanzara promesas de cambio, ambas manifestaciones acompañadas de una intensa demostración emocional de afecto, amor y desesperación.

-         Si esto no le ha funcionado pasará a tratar de debilitar la decisión de la víctima mediante violencia psicológica.

-         Y si esta violencia psicológica no  le funciona puede terminar por pasar a la violencia física, incluso al asesinato, como último acto de poder. 

 

Cuando la mujer cuestiona, argumenta, se queja o simplemente devuelve el golpe es probable que aumente la gravedad del abuso (Dobash y Dobash, 1984). Por ello es importante tener en cuenta que cuando la víctima intenta romper la relación aumenta el riesgo de sufrir malos tratos y en los casos más extremos, de ser víctima de homicidio (Walker 1989).

 

.

Como afecta el maltrato

 

Cuando una persona (sea hombre o mujer) se encuentra con que su pareja en lugar de hacer lo que nuestro guión de mundo nos dice que hacen las parejas, comienza a maltratarnos está viviendo una situación traumática.

 

Es decir, una situación:

-         Que daña física o psicológicamente, al suponer una amenaza directa o indirecta para la vida o para el bienestar de una persona.

-         Que genera en la persona a la que este hecho le sacude un temor, desesperanza y horror intensos.

-         Que es imprevisible e incontrolable.

-         Que está fuera del rango de la experiencia humana habitual.

-         Que rompe mis creencias básicas y más profundas, además de la lógica del mundo que yo tengo asimilada para adaptarme a él.

La respuesta emocional más frecuente es que:

-         Queden afectados negativamente  los sistemas de memoria,

-         Se alteren los sistemas de activación fisiológica que integran nuestro sistema nervioso autónomo, lo cual deteriora mi capacidad de razonamiento.

En términos clínicos, los efectos del trauma son:

-         la depresión,

-         la represión,

-         la negación,

-         la disociación,

-         la histeria, etc.

 

 

 

Así las personas traumatizadas suelen:

-         manifestar altos niveles de activación mental y física o

-         evitación de las personas y lugares asociados con el trauma, por esto a veces no nos hablan de lo que les pasa.

-         atribución de significados distorsionados a determinados sucesos y debilitamiento general de la fuerza física y la salud durante los episodios de crisis y si no reciben ayuda, a largo plazo.

 

 

Fuente del texto es un resumen del curso “Violencia contra la pareja” impartido por:

 

Olga Barroso Braojos

Psicóloga. Directora Técnica del Área de Igualdad y psicóloga de la Fundación Luz Casanova

http://www.proyectosluzcasanova.org/index.html

 

 

Violencia contra la pareja

Definición que nos parece interesante es la proporcionada por Antonio Andrés Pueyo en Echeburúa, E, Fernández Montalvo, J y Corral, P (2009):

La VCP es un conjunto complejo de distintos tipos de comportamientos violentos, actitudes, sentimientos, prácticas, vivencias y estilos de relación entre miembros de una pareja (o expareja) íntima que produce daños, malestar y pérdidas personales graves en la víctima. La VCP no es sólo un sinónimo de agresión física sobre la pareja, es un patrón de conductas violentas y coercitivas que incluye los actos de violencia física contra la pareja, pero también el maltrato y abuso psicológico, las agresiones sexuales, el aislamiento y control social el acoso sistemático y amenazante, la intimidación, la coacción, la humillación, la extorsión económica y las amenazas más diversas. Todas estas actividades, que se pueden combinar y extender en el tiempo de forma crónica, tienen como finalidad someter a la víctima al poder y control del agresor. Por lo general, y sin mediar la intervención, la VCP es recurrente y repetitiva.

No son hechos ni actos puntuales, es decir los malos tratos no consisten en que un día el hombre insulte a la mujer, en qué un día la de un puñetazo, son mucho más que esto.

 

Tipos de conductas violentas dentro de la Violencia Contra la Pareja.

 

- Violencia Física:

Todas aquellas acciones que dañan físicamente a la mujer causándola dolor físico, lesiones, enfermedades, en definitiva cualquier tipo de daño orgánico o el riesgo de tenerlo, en las que se utilicen objetos, armas o no.

 

Acciones.

  • · Activas (visibles): golpes de diferente intensidad, bofetadas, pellizcos,  empujones, puñetazos, cortes, intentos de estrangulamiento, palizas, mordeduras, palizas, quemaduras, lanzar y/o golpear objetos…
  • · Pasivas: no facilitar que la mujer mantenga un cuidado sanitario básico o privarla del mismo, prohibirla alimentarse adecuadamente, impedir el descanso de la mujer, no actuar en situaciones en las que la mujer necesita  atención médica.

 

- Violencia Psicológica:

Todas aquellas acciones que dañan o pueden dañar emocionalmente a la víctima, así como a su integridad cognitiva y que van dirigidas a producir en ella dolor emocional, a hacerla creerse carente de valor, culpable del maltrato que está recibiendo, así como a anularla, intimidarla, aterrarla  y hacerla dependiente de su agresor. 

Acciones.

  • Activas (visibles): insultos, culpabilizarla de todo lo malo que sucede o de las conductas violentas que recibe, desvalorizaciones,  humillaciones, burlas, descalificaciones, observaciones mordaces, coerción, críticas, desprecios, gritos, miradas o posturas intimidatorias, chantajes, amenazas, ridiculizarla, amenzarla…
  • Pasivas (invisibles): abandono y aislamiento emocional, incomunicación, ausencia y/o negación de cuidado, falta de reconocimiento del valor y las cualidades de la mujer, ensalzar a otras mujeres o personas y no alabar nunca sus cualidades, monopolizar las conversaciones para que ella no se pueda expresar, centrar las verbalizaciones sobre ella en sus errores, fallos., ironía, descalificaciones soterradas, cinismo…

 

- Violencia Sexual:

Todas aquellas acciones dirigidas a obligar a la mujer a realizar una conducta sexual que no desea. 

Acciones.

  • Activas: imponer a la mujer realizar una conducta sexual no deseada, forzarla, coaccionarla, amenazarla o sugestionarla con mensajes manipuladores para conseguir que realice estas conductas.
  • Pasivas: ignorar las necesidades sexuales de la mujer, despreciar mantener relaciones sexuales con ella, mantener relaciones sexuales con otra mujer, en otra relación sentimental o mediante el uso de la prostitución, no procurar el disfrute sexual de la mujer, no cuidar el dolor físico que pueda experimentar la mujer en la relación sexual.

 

- Violencia Económica:

Toda acción dirigida o bien a debilitar económicamente a la mujer para hacerla dependiente del agresor o bien a aprovecharse de su trabajo y esfuerzo para vivir y cubrir sus necesidades.

  • Activa: imponer a la mujer que trabaje para mantener el hogar y los gastos del agresor, muchas veces sus caprichos o  las sustancias de las que es dependiente, gastarse el dinero de ella o de la familia a escondidas, controlar el dinero, decidir unilateralmente en qué se gasta el dinero, obligar a la víctima a contraer deudas o a pedir créditos para él de los que luego él no se responsabilizará, apoderarse de los bienes de la mujer, obligar a la mujer a justificar todos los gastos…
  • Pasivas (invisibles): impide a la mujer trabajar por lo que la hace dependiente de él, en muchas ocasiones estas conductas violentas son camufladas y justificadas por el agresor bajo mensajes que tratan de hacer creer a la mujer que son bienintencionadas “lo hago porque quiero que tú no te canses”, “lo hago para tenerte como una reina”, ocultarla el dinero que él posee o los bienes, ocultarla los movimientos económicos que realiza.

 

- Violencia Social:

Toda acción dirigida a separar y aislar a la mujer de sus familiares y amigos, así como de todas las situaciones de interacción social, o hacer que los familiares y amigos se alejen de la mujer, con el objetivo de hacerla dependiente de él bien a debilitar económicamente a la mujer para hacerla dependiente del agresor o bien a aprovecharse de su trabajo y esfuerzo para vivir y cubrir sus necesidades.

 

  • Activa/directa: impide a la mujer mantener relaciones sociales, con la familia, amigos, compañeros de trabajo, ejercer violencia psicológica en público.
  • Pasiva/ indirecta: dar una imagen a la gente que rodea a la víctima extremadamente positiva de si mismo que impida a la mujer ser creída o tomada en consideración cuando decida dejar de silenciar el maltrato. Criticar, desvalorizar, crear a la mujer una mala impresión de su red familiar y social así como  cuestionar sus intenciones hacia ella hasta el punto de crear en la mujer la opinión de que estas personas no son buenas para ella y así lograr el distanciamiento. Cuestionar la necesidad de tener contacto con otras personas para lograr que la víctima considere correcto relacionarse sólo con él y aislarla, coquetear con otras mujeres delante de la víctima. Se muestra descortés y desagradable en reuniones sociales para lograr que el círculo de amigos y familiares evite tener contacto con la mujer. Consigue crear ideas negativas de la mujer a las personas con las que esta se relaciona, haciéndoles pensar que está loca, que es rara, que es mala persona…

 

Mitos y estereotipos sobre la Violencia Contra la Pareja.

 

-         “Los agresores son enfermos”,

-          “Los agresores no se dan cuenta de lo que hacen”, “si fueran conscientes no lo harían” “una persona no pegaría a otra si fuese consciente de lo que está haciendo”.

-          “Los agresores no controlan sus impulsos, por lo que no son del todo responsables”,

-         “Los agresores pueden cambiar con amor cariño, porque el amor puede con todo”. “Las mujeres que sufren maltrato no han hecho todo lo suficiente por ayudar a su pareja”.

-         “Si la ha pegado por algo será, algo habrá hecho”.

-         “La violencia contra la mujer sólo se da en familias problemáticas”

-         “Los hombres violentos son alcohólicos o tienen problemas de trabajo, familiares…”

-         “Si a mí me hubiera pasado, a la primera bofetada dejo la relación”.

-          “Las mujeres provocan y buscan la violencia”.

-         “Tan malo no será el comportamiento del hombre, el maltrato si la mujer sigue con él”

-          “A las mujeres les pasa esto por aguantar la primera vez”.

-         “Las mujeres que sufren maltrato son débiles y tontas”…

Todas estas frases son mitos, estereotipos sobre la violencia completamente  Falsos

 

¿Por qué agrede un hombre dentro de una relación de pareja?

Lo que causa el maltrato, la causa micro del mismo, y lo que por tanto respondería a la pregunta ¿qué produce  que un hombre comience a ejecutar conductas violentas sobre su pareja dentro de una relación sentimental? es el cúmulo de estos tres factores:

-           el objetivo que persigue el hombre en la relación de pareja, su móvil dentro de esta, siendo ese móvil el PODER, EL CONTROL y EJERCERLA SUMISIÓN SOBRELA MUJER.

-         el sistema de creencias que éste tiene sobre la mujer, que gira en torno a dos ideas básicas, esta es inferior a éste y tiene menos derechos que el hombre.

-         Y por último, el sistema de creencias sobre el papel de la mujer tanto en la sociedad como en la pareja, la mujer es un instrumento del hombre y como tal es de su posesión y tiene que estar al servicio de éste.

-         Además de estos factores puede influir el que el agresor presente:

  • Inmadurez emocional.    
  • Alto deseo de control y posesión en las relaciones interpersonales.
  • Escasa empatía
  • Dificultad de manejo emocional
  • Incapacidad de responsabilizarse de sus frustraciones, fracasos o errores.                       
  • Déficit significativo de estrategias de afrontamiento.   
  • Egoísmo/
  • Egocentrismo
  • Nivel bajo de autoestima
  •  Excesiva prepotencia “narcisismo”
  • Estilo de pensamiento rígido e inflexible
  • Trastorno de apego

Estas características están relacionadas con el maltrato pero no se puede asumir que lo causen.

¿qué es lo que hace que tantos hombres lleguen a ser agresores, es decir, que ejerzan ese patrón de comportamiento agresivo sobre la mujer con la que mantienen una relación sentimental y que por tanto tantas mujeres sufran malos tratos y tantas mujeres mueran al año asesinadas por sus parejas?, está basada en cuatro pilares:

-         El proceso de socialización: adquiere las conceptualizaciones, creencias y valores propios de la sociedad y la cultura en la que vive para poder adaptarse y ser aceptado por la misma.

A lo largo de la historia se ha creído y se ha transmitido que los hombres y las mujeres son diferentes de manera intrínseca, que tienen diferentes cualidades, girando las de los hombres alrededor de la dominación, el control, la autoridad, la iniciativa, la valentía, la fortaleza y girando las mujeres alrededor de la capacidad de cuidado, la entrega, la cobardía, la sumisión, la dependencia…

En la familia y en las relaciones sentimentales el rol asignado al hombre es el ejercer la autoridad y para eso puede y debe controlar y dominar a la mujer, y se reconoce que tiene derecho porque la mujer es su posesión. Por tanto puede usarla para lo que necesite y debe ser atendido y cuidado por ésta. Y está legitimado ser violento para conseguir este poder qué es lo que debe alcanzar en la relación de pareja. En el caso de la mujer hay que establecer, en primer lugar, que su rol en la sociedad ha sido el de mantener y consagrarse al cuidado de su familia. Y el que se dedicara a esto ha sido considerado lo más importante que pudiera hacer en su vida.  Así durante muchas generaciones en muchas sociedades se ha educado a las mujeres para hacer el amor el centro de nuestras vidas. Debíamos por tanto, encontrar al príncipe azul que colmaría nuestras vidas y satisfaría todas nuestras necesidades

 

 En nuestra sociedad existen todavía estos  roles de género aún muy marcados, desde los cuales se transmite que las mujeres deben estar subordinadas, en una relación de pareja al hombre, y que los hombres deben ejercer el poder sobre la mujer y, especialmente sobre la relación de pareja.

Por supuesto, no todos los hombres asumen este rol de identidad masculina dominante, pero sí podemos decir que todos los agresores lo han asumido, lo validan, lo persiguen y lo quieren realizar en sus vidas.

A los hombres en la mayor parte de las sociedad, estratos sociales y grupos de las mismas, desde el inicio de nuestra historia como humanidad, se les ha hecho creer que la mujer es su objeto, de todo tipo, sexual, económico, para el mantenimiento del hogar… Se les ha enseñado y, por tanto han interiorizado, que la mujer es su propiedad, que tienen derechos sobre ella y que su tarea como hombres es dominar. Pegar, por tanto, en ellos no es una enfermedad es una conducta aprendida.

-                     Las experiencias en la familia, el aprendizaje del comportamiento de los referentes.

El que un niño observe en su infancia el maltrato ejercido de su padre sobre su madre puede tener una influencia muy dañina y relevante si aprende que el comportamiento de su referente masculino debe ser el de un agresor y el de su referente femenino el de una víctima. Aunque esto no es decisivo y los niños que han estado expuestos a un padre agresor no tienen por qué ser agresores posteriormente.

-               La validación o no de las experiencias en la infancia y de las creencias transmitidas en el proceso de socialización. En el proceso de construcción de nuestro propio sistema de creencias la persona va a validar lo que le ha transmitido su cultura y los aprendizajes realizados en la familia. Así la persona elige libremente considerar  correcto o incorrecto que un hombre domine a una mujer, que una mujer sea posesión de un hombre, que la mujer sea instrumento del hombre, por ser menos valiosa, por tener cualidades diferentes al hombre.

Los hombres tienen a toda una historia transmitiéndoles esto, pero sólo los que libremente consideran que esto es correcto, que la mujer debe de estar por debajo, que debe estar al servicio del hombre, que ese es su papel y que ellos deben conseguir que las mujeres lo ocupen, se mostrarán agresivos, porque consideran que esta violencia es lícita, que es lo que deben de hacer para que la mujer esté donde debe estar.

-     De nuevo pueden influir las características y rasgos de personalidad antes mencionados, egocentrismo, baja tolerancia a la frustración…, aunque no tienen por qué estar presentes.

David Adams “El abuso doméstico es producto de una sociedad sexista que acepta la dominancia del varón sobre la mujer”.

 

el proceso de los malos tratos.

 

 

  1. 1.    El proceso de la violencia contra la pareja.

 

  • en un primer momento de la relación de pareja el hombre violento no se mostrará agresivo, porque sabe que emplear la violencia en este momento de la relación no le va a llevar a conseguir que la mujer se una a él. Por tanto el agresor en un primer momento  mostrará un comportamiento positivo sobre la víctima, así como realizará manifestaciones propias de sentir amor y afecto hacia la mujer, manifestaciones semejantes o prácticamente iguales a las que desarrollaría un hombre no maltratador.
  • Y si él ejerce alguna conducta propia de su objetivo real, el querer obtener el poder y el control de la mujer, ésta la interpretará, con alta probabilidad,  como una manifestación de un amor exagerado o como una conducta “rara” puntual. Esto se debe a que la mujer ha construido una imagen positiva de su pareja, con la información que él le ha mostrado, que está ilusionada con crear una relación de pareja y que quiere o está enamorada, no del agresor sino “de la imagen ficticia que él ha mostrado de sí mismo”. Además, hay que contar con el peso de las ideas que nuestra sociedad nos transmite sobre el amor y  las ideas tradicionales aún preponderantes sobre  la identidad masculina y femenina, así como sobre sus roles en una relación de pareja.
  • A partir de que se produce la primera conducta violenta el agresor comienza a funcionar como describió por primera vez Leonor Walker, siguiendo el denominado ciclo de la violencia Walker, L (1979). A continuación pasamos a describirlo. Lo que observó esta autora, analizando la narración de las historias de violencia sufridas por mujeres víctimas de malos tratos alojadas en el centro en el que ella trabajaba,  fue que las mujeres describían un patrón muy semejante en el proceso de maltrato. Esto le permitió definir el patrón por el cual el agresor ejerce violencia sobre la mujer. Este patrón que halló fue el siguiente:

 

 

 

  1. 2.    Tácticas del agresor.

Minimiza el daño: Quita importancia al hecho hasta conseguir distanciarse del daño causado, argumentando que éste no ha sido tan grave.

Desvía el problema: Suele achacar su comportamiento a problemas de trabajo, con el alcohol, discusiones, etc… Con este mecanismo aleja su responsabilidad sobre los hechos.

Racionaliza: Da explicaciones de sus conductas y hechos, según su punto de vista, intentando conseguir que el  entorno social valide esos comportamientos como legítimos, para que la mujer también los acepte.

Proyecta: Atribuye a la víctima la responsabilidad de las conductas violentas, la culpabiliza.

Olvida / Niega: Asegura que no recuerda, que no es consciente de lo que se le recrimina. Puede llegar a negar abiertamente los ataques para restar credibilidad a lo que la víctima relata.

Exageración e intensificación de las muestras de cariño: Expresa más muestras de afecto o bien se relaja en su nivel de agresividad.

 

Formulación de compromisos y promesas de cambio y mejora de la situación: Mostrando firmeza, seguridad y sinceridad en los argumentos que expone.

 

Amenazas de autolesión: Advierte de sus intenciones de agredirse o acabar con su vida si la relación no se mantiene, llegando a teatralizar para conseguir su objetivo.

 

Expresiones afectivas exageradas: Llorar, suplicar, arrodillarse, expresar que “eres lo único que da sentido a su vida”… Con la intención de hacer creer a la mujer que sienten un amor sincero.

 

Cambios aleatorios de significado de las cosas. Esto produce una profunda confusión en la víctima que termina por desarrollar un estado de indefensión desde el que no actúa puesto que ha aprendido que lo que ella haga es indiferente no incide en la realidad, no controla lo que la va a ocurrir.

 

Mecanismos de defensa que puede aplicar el agresor para no reconocer el daño psicológico o físico que genera en la víctima (porque como hemos visto no son enfermos tienen conciencia sobre lo que hacen y tienen conciencia del bien y del mal)  cuando esto es muy evidente o se le confronta, o incluso cuando el mismo piensa sobre lo que sucede:

-         Yo no lo hice: lo negará.

-         No fue tan grave: lo minimizará.

-         Si lo reconoce y reconoce la gravedad de la agresión: se justificará, lo hice porque ella hizo primero… lo hice porque ella me provocó.

 

 

Reacción del agresor tras la ruptura de una relación violenta por parte de la víctima.

 

la ruptura de la relación violenta, de la relación con un agresor, es decir con un hombre cuyo móvil en la relación es tener el poder y el control, es el momento más peligroso para la víctima.

En este momento el agresor tratará de recuperar el control sobre la víctima recurriendo a todo tipo de tácticas.

En función de las características del agresor utilizará unas u otras, así como en función del estado de la violencia en la relación.

De este modo nos podríamos encontrar con que el agresor:

-         Se mostrara especialmente afectuoso, lanzara promesas de cambio, ambas manifestaciones acompañadas de una intensa demostración emocional de afecto, amor y desesperación.

-         Si esto no le ha funcionado pasará a tratar de debilitar la decisión de la víctima mediante violencia psicológica.

-         Y si esta violencia psicológica no  le funciona puede terminar por pasar a la violencia física, incluso al asesinato, como último acto de poder. 

 

Cuando la mujer cuestiona, argumenta, se queja o simplemente devuelve el golpe es probable que aumente la gravedad del abuso (Dobash y Dobash, 1984). Por ello es importante tener en cuenta que cuando la víctima intenta romper la relación aumenta el riesgo de sufrir malos tratos y en los casos más extremos, de ser víctima de homicidio (Walker 1989).

 

.

Como afecta el maltrato

 

Cuando una persona (sea hombre o mujer) se encuentra con que su pareja en lugar de hacer lo que nuestro guión de mundo nos dice que hacen las parejas, comienza a maltratarnos está viviendo una situación traumática.

 

 Es decir, una situación:

-         Que daña física o psicológicamente, al suponer una amenaza directa o indirecta para la vida o para el bienestar de una persona.

-         Que genera en la persona a la que este hecho le sacude un temor, desesperanza y horror intensos.

-         Que es imprevisible e incontrolable.

-         Que está fuera del rango de la experiencia humana habitual.

-         Que rompe mis creencias básicas y más profundas, además de la lógica del mundo que yo tengo asimilada para adaptarme a él.

La respuesta emocional más frecuente es que:

-         Queden afectados negativamente  los sistemas de memoria,

-         Se alteren los sistemas de activación fisiológica que integran nuestro sistema nervioso autónomo, lo cual deteriora mi capacidad de razonamiento.

En términos clínicos, los efectos del trauma son:

-         la depresión,

-         la represión,

-         la negación,

-         la disociación,

-         la histeria, etc.

 

 

 

 Así las personas traumatizadas suelen:

-         manifestar altos niveles de activación mental y física o

-         evitación de las personas y lugares asociados con el trauma, por esto a veces no nos hablan de lo que les pasa.

-         atribución de significados distorsionados a determinados sucesos y

               debilitamiento general de la fuerza física y la salud durante los                       episodios de crisis y si no reciben ayuda, a largo plazo.

 

 

Fuente del texto es un resumen del curso “Violencia contra la pareja” impartido por:

 

Olga Barroso Braojos

Psicóloga. Directora Técnica del Área de Igualdad y psicóloga de la Fundación Luz Casanova

http://www.proyectosluzcasanova.org/index.html

Violencia contra la pareja

Desde Febrero me inicio como Colaborador  en:

Radio 5 RNE Programa “Mujeres Malditas”

Mujeres Malditas….Una serie en la que abordamos la vida y la obra de mujeres que sobresalieron en sus respectivos campos -literatura, música, pintura…- pero que, por encima de sus méritos, fueron estigmatizadas por las sociedades en las que les tocó vivir. Mujeres que, en muchos casos, tuvieron que hacer frente a duras enfermedades. Mujeres, en suma, que frente al tópico de ser débil y poco reflexivo, que busca la protección de un varón, fueron dueñas de sus vidas.

Ahí esta el primer programa

http://www.rtve.es/alacarta/audios/mujeres-malditas/mujeres-malditas-tina-turner-fama-tristeza-miedo/1309449/

Y a partir de aquí un resumen que utilice para dicho programa.

Definición que nos parece interesante es la proporcionada por Antonio Andrés Pueyo en Echeburúa, E, Fernández Montalvo, J y Corral, P (2009):

La VCP es un conjunto complejo de distintos tipos de comportamientos violentos, actitudes, sentimientos, prácticas, vivencias y estilos de relación entre miembros de una pareja (o expareja) íntima que produce daños, malestar y pérdidas personales graves en la víctima. La VCP no es sólo un sinónimo de agresión física sobre la pareja, es un patrón de conductas violentas y coercitivas que incluye los actos de violencia física contra la pareja, pero también el maltrato y abuso psicológico, las agresiones sexuales, el aislamiento y control social el acoso sistemático y amenazante, la intimidación, la coacción, la humillación, la extorsión económica y las amenazas más diversas. Todas estas actividades, que se pueden combinar y extender en el tiempo de forma crónica, tienen como finalidad someter a la víctima al poder y control del agresor. Por lo general, y sin mediar la intervención, la VCP es recurrente y repetitiva.

No son hechos ni actos puntuales, es decir los malos tratos no consisten en que un día el hombre insulte a la mujer, en qué un día la de un puñetazo, son mucho más que esto.

 

Tipos de conductas violentas dentro de la Violencia Contra la Pareja.

 

- Violencia Física:

Todas aquellas acciones que dañan físicamente a la mujer causándola dolor físico, lesiones, enfermedades, en definitiva cualquier tipo de daño orgánico o el riesgo de tenerlo, en las que se utilicen objetos, armas o no.

 

Acciones.

  • · Activas (visibles): golpes de diferente intensidad, bofetadas, pellizcos,  empujones, puñetazos, cortes, intentos de estrangulamiento, palizas, mordeduras, palizas, quemaduras, lanzar y/o golpear objetos…
  • · Pasivas: no facilitar que la mujer mantenga un cuidado sanitario básico o privarla del mismo, prohibirla alimentarse adecuadamente, impedir el descanso de la mujer, no actuar en situaciones en las que la mujer necesita  atención médica.

 

- Violencia Psicológica:

Todas aquellas acciones que dañan o pueden dañar emocionalmente a la víctima, así como a su integridad cognitiva y que van dirigidas a producir en ella dolor emocional, a hacerla creerse carente de valor, culpable del maltrato que está recibiendo, así como a anularla, intimidarla, aterrarla  y hacerla dependiente de su agresor. 

Acciones.

  • Activas (visibles): insultos, culpabilizarla de todo lo malo que sucede o de las conductas violentas que recibe, desvalorizaciones,  humillaciones, burlas, descalificaciones, observaciones mordaces, coerción, críticas, desprecios, gritos, miradas o posturas intimidatorias, chantajes, amenazas, ridiculizarla, amenzarla…
  • Pasivas (invisibles): abandono y aislamiento emocional, incomunicación, ausencia y/o negación de cuidado, falta de reconocimiento del valor y las cualidades de la mujer, ensalzar a otras mujeres o personas y no alabar nunca sus cualidades, monopolizar las conversaciones para que ella no se pueda expresar, centrar las verbalizaciones sobre ella en sus errores, fallos., ironía, descalificaciones soterradas, cinismo…

 

- Violencia Sexual:

Todas aquellas acciones dirigidas a obligar a la mujer a realizar una conducta sexual que no desea.

Acciones.

  • Activas: imponer a la mujer realizar una conducta sexual no deseada, forzarla, coaccionarla, amenazarla o sugestionarla con mensajes manipuladores para conseguir que realice estas conductas.
  • Pasivas: ignorar las necesidades sexuales de la mujer, despreciar mantener relaciones sexuales con ella, mantener relaciones sexuales con otra mujer, en otra relación sentimental o mediante el uso de la prostitución, no procurar el disfrute sexual de la mujer, no cuidar el dolor físico que pueda experimentar la mujer en la relación sexual.

 

- Violencia Económica:

Toda acción dirigida o bien a debilitar económicamente a la mujer para hacerla dependiente del agresor o bien a aprovecharse de su trabajo y esfuerzo para vivir y cubrir sus necesidades.

  • Activa: imponer a la mujer que trabaje para mantener el hogar y los gastos del agresor, muchas veces sus caprichos o  las sustancias de las que es dependiente, gastarse el dinero de ella o de la familia a escondidas, controlar el dinero, decidir unilateralmente en qué se gasta el dinero, obligar a la víctima a contraer deudas o a pedir créditos para él de los que luego él no se responsabilizará, apoderarse de los bienes de la mujer, obligar a la mujer a justificar todos los gastos…
  • Pasivas (invisibles): impide a la mujer trabajar por lo que la hace dependiente de él, en muchas ocasiones estas conductas violentas son camufladas y justificadas por el agresor bajo mensajes que tratan de hacer creer a la mujer que son bienintencionadas “lo hago porque quiero que tú no te canses”, “lo hago para tenerte como una reina”, ocultarla el dinero que él posee o los bienes, ocultarla los movimientos económicos que realiza.

 

- Violencia Social:

Toda acción dirigida a separar y aislar a la mujer de sus familiares y amigos, así como de todas las situaciones de interacción social, o hacer que los familiares y amigos se alejen de la mujer, con el objetivo de hacerla dependiente de él bien a debilitar económicamente a la mujer para hacerla dependiente del agresor o bien a aprovecharse de su trabajo y esfuerzo para vivir y cubrir sus necesidades.

 

  • Activa/directa: impide a la mujer mantener relaciones sociales, con la familia, amigos, compañeros de trabajo, ejercer violencia psicológica en público.
  • Pasiva/ indirecta: dar una imagen a la gente que rodea a la víctima extremadamente positiva de si mismo que impida a la mujer ser creída o tomada en consideración cuando decida dejar de silenciar el maltrato. Criticar, desvalorizar, crear a la mujer una mala impresión de su red familiar y social así como  cuestionar sus intenciones hacia ella hasta el punto de crear en la mujer la opinión de que estas personas no son buenas para ella y así lograr el distanciamiento. Cuestionar la necesidad de tener contacto con otras personas para lograr que la víctima considere correcto relacionarse sólo con él y aislarla, coquetear con otras mujeres delante de la víctima. Se muestra descortés y desagradable en reuniones sociales para lograr que el círculo de amigos y familiares evite tener contacto con la mujer. Consigue crear ideas negativas de la mujer a las personas con las que esta se relaciona, haciéndoles pensar que está loca, que es rara, que es mala persona…

 

Mitos y estereotipos sobre la Violencia Contra la Pareja.

 

-         “Los agresores son enfermos”,

-          “Los agresores no se dan cuenta de lo que hacen”, “si fueran conscientes no lo harían” “una persona no pegaría a otra si fuese consciente de lo que está haciendo”.

-          “Los agresores no controlan sus impulsos, por lo que no son del todo responsables”,

-         “Los agresores pueden cambiar con amor cariño, porque el amor puede con todo”. “Las mujeres que sufren maltrato no han hecho todo lo suficiente por ayudar a su pareja”.

-         “Si la ha pegado por algo será, algo habrá hecho”.

-         “La violencia contra la mujer sólo se da en familias problemáticas”

-         “Los hombres violentos son alcohólicos o tienen problemas de trabajo, familiares…”

-         “Si a mí me hubiera pasado, a la primera bofetada dejo la relación”.

-          “Las mujeres provocan y buscan la violencia”.

-         “Tan malo no será el comportamiento del hombre, el maltrato si la mujer sigue con él”

-          “A las mujeres les pasa esto por aguantar la primera vez”.

-         “Las mujeres que sufren maltrato son débiles y tontas”…

Todas estas frases son mitos, estereotipos sobre la violencia completamente  Falsos

 

¿Por qué agrede un hombre dentro de una relación de pareja?

Lo que causa el maltrato, la causa micro del mismo, y lo que por tanto respondería a la pregunta ¿qué produce  que un hombre comience a ejecutar conductas violentas sobre su pareja dentro de una relación sentimental? es el cúmulo de estos tres factores:

-           el objetivo que persigue el hombre en la relación de pareja, su móvil dentro de esta, siendo ese móvil el PODER, EL CONTROL y EJERCERLA SUMISIÓN SOBRELA MUJER.

-         el sistema de creencias que éste tiene sobre la mujer, que gira en torno a dos ideas básicas, esta es inferior a éste y tiene menos derechos que el hombre.

-         Y por último, el sistema de creencias sobre el papel de la mujer tanto en la sociedad como en la pareja, la mujer es un instrumento del hombre y como tal es de su posesión y tiene que estar al servicio de éste.

-         Además de estos factores puede influir el que el agresor presente:

  • Inmadurez emocional.
  • Alto deseo de control y posesión en las relaciones interpersonales.
  • Escasa empatía
  • Dificultad de manejo emocional
  • Incapacidad de responsabilizarse de sus frustraciones, fracasos o errores.
  • Déficit significativo de estrategias de afrontamiento.
  • Egoísmo/
  • Egocentrismo
  • Nivel bajo de autoestima
  •  Excesiva prepotencia “narcisismo”
  • Estilo de pensamiento rígido e inflexible
  • Trastorno de apego

Estas características están relacionadas con el maltrato pero no se puede asumir que lo causen.

¿qué es lo que hace que tantos hombres lleguen a ser agresores, es decir, que ejerzan ese patrón de comportamiento agresivo sobre la mujer con la que mantienen una relación sentimental y que por tanto tantas mujeres sufran malos tratos y tantas mujeres mueran al año asesinadas por sus parejas?, está basada en cuatro pilares:

-         El proceso de socialización: adquiere las conceptualizaciones, creencias y valores propios de la sociedad y la cultura en la que vive para poder adaptarse y ser aceptado por la misma.

A lo largo de la historia se ha creído y se ha transmitido que los hombres y las mujeres son diferentes de manera intrínseca, que tienen diferentes cualidades, girando las de los hombres alrededor de la dominación, el control, la autoridad, la iniciativa, la valentía, la fortaleza y girando las mujeres alrededor de la capacidad de cuidado, la entrega, la cobardía, la sumisión, la dependencia…

En la familia y en las relaciones sentimentales el rol asignado al hombre es el ejercer la autoridad y para eso puede y debe controlar y dominar a la mujer, y se reconoce que tiene derecho porque la mujer es su posesión. Por tanto puede usarla para lo que necesite y debe ser atendido y cuidado por ésta. Y está legitimado ser violento para conseguir este poder qué es lo que debe alcanzar en la relación de pareja. En el caso de la mujer hay que establecer, en primer lugar, que su rol en la sociedad ha sido el de mantener y consagrarse al cuidado de su familia. Y el que se dedicara a esto ha sido considerado lo más importante que pudiera hacer en su vida.  Así durante muchas generaciones en muchas sociedades se ha educado a las mujeres para hacer el amor el centro de nuestras vidas. Debíamos por tanto, encontrar al príncipe azul que colmaría nuestras vidas y satisfaría todas nuestras necesidades

 

En nuestra sociedad existen todavía estos  roles de género aún muy marcados, desde los cuales se transmite que las mujeres deben estar subordinadas, en una relación de pareja al hombre, y que los hombres deben ejercer el poder sobre la mujer y, especialmente sobre la relación de pareja.

Por supuesto, no todos los hombres asumen este rol de identidad masculina dominante, pero sí podemos decir que todos los agresores lo han asumido, lo validan, lo persiguen y lo quieren realizar en sus vidas.

A los hombres en la mayor parte de las sociedad, estratos sociales y grupos de las mismas, desde el inicio de nuestra historia como humanidad, se les ha hecho creer que la mujer es su objeto, de todo tipo, sexual, económico, para el mantenimiento del hogar… Se les ha enseñado y, por tanto han interiorizado, que la mujer es su propiedad, que tienen derechos sobre ella y que su tarea como hombres es dominar. Pegar, por tanto, en ellos no es una enfermedad es una conducta aprendida.

-                     Las experiencias en la familia, el aprendizaje del comportamiento de los referentes.

El que un niño observe en su infancia el maltrato ejercido de su padre sobre su madre puede tener una influencia muy dañina y relevante si aprende que el comportamiento de su referente masculino debe ser el de un agresor y el de su referente femenino el de una víctima. Aunque esto no es decisivo y los niños que han estado expuestos a un padre agresor no tienen por qué ser agresores posteriormente.

-               La validación o no de las experiencias en la infancia y de las creencias transmitidas en el proceso de socialización. En el proceso de construcción de nuestro propio sistema de creencias la persona va a validar lo que le ha transmitido su cultura y los aprendizajes realizados en la familia. Así la persona elige libremente considerar  correcto o incorrecto que un hombre domine a una mujer, que una mujer sea posesión de un hombre, que la mujer sea instrumento del hombre, por ser menos valiosa, por tener cualidades diferentes al hombre.

Los hombres tienen a toda una historia transmitiéndoles esto, pero sólo los que libremente consideran que esto es correcto, que la mujer debe de estar por debajo, que debe estar al servicio del hombre, que ese es su papel y que ellos deben conseguir que las mujeres lo ocupen, se mostrarán agresivos, porque consideran que esta violencia es lícita, que es lo que deben de hacer para que la mujer esté donde debe estar.

-     De nuevo pueden influir las características y rasgos de personalidad antes mencionados, egocentrismo, baja tolerancia a la frustración…, aunque no tienen por qué estar presentes.

David Adams “El abuso doméstico es producto de una sociedad sexista que acepta la dominancia del varón sobre la mujer”.

 

el proceso de los malos tratos.

 

 

  1. 1.    El proceso de la violencia contra la pareja.

 

  • en un primer momento de la relación de pareja el hombre violento no se mostrará agresivo, porque sabe que emplear la violencia en este momento de la relación no le va a llevar a conseguir que la mujer se una a él. Por tanto el agresor en un primer momento  mostrará un comportamiento positivo sobre la víctima, así como realizará manifestaciones propias de sentir amor y afecto hacia la mujer, manifestaciones semejantes o prácticamente iguales a las que desarrollaría un hombre no maltratador.
  • Y si él ejerce alguna conducta propia de su objetivo real, el querer obtener el poder y el control de la mujer, ésta la interpretará, con alta probabilidad,  como una manifestación de un amor exagerado o como una conducta “rara” puntual. Esto se debe a que la mujer ha construido una imagen positiva de su pareja, con la información que él le ha mostrado, que está ilusionada con crear una relación de pareja y que quiere o está enamorada, no del agresor sino “de la imagen ficticia que él ha mostrado de sí mismo”. Además, hay que contar con el peso de las ideas que nuestra sociedad nos transmite sobre el amor y  las ideas tradicionales aún preponderantes sobre  la identidad masculina y femenina, así como sobre sus roles en una relación de pareja.
  • A partir de que se produce la primera conducta violenta el agresor comienza a funcionar como describió por primera vez Leonor Walker, siguiendo el denominado ciclo de la violencia Walker, L (1979). A continuación pasamos a describirlo. Lo que observó esta autora, analizando la narración de las historias de violencia sufridas por mujeres víctimas de malos tratos alojadas en el centro en el que ella trabajaba,  fue que las mujeres describían un patrón muy semejante en el proceso de maltrato. Esto le permitió definir el patrón por el cual el agresor ejerce violencia sobre la mujer. Este patrón que halló fue el siguiente:

 

 

 

  1. 2.    Tácticas del agresor.

Minimiza el daño: Quita importancia al hecho hasta conseguir distanciarse del daño causado, argumentando que éste no ha sido tan grave.

Desvía el problema: Suele achacar su comportamiento a problemas de trabajo, con el alcohol, discusiones, etc… Con este mecanismo aleja su responsabilidad sobre los hechos.

Racionaliza: Da explicaciones de sus conductas y hechos, según su punto de vista, intentando conseguir que el  entorno social valide esos comportamientos como legítimos, para que la mujer también los acepte.

Proyecta: Atribuye a la víctima la responsabilidad de las conductas violentas, la culpabiliza.

Olvida / Niega: Asegura que no recuerda, que no es consciente de lo que se le recrimina. Puede llegar a negar abiertamente los ataques para restar credibilidad a lo que la víctima relata.

Exageración e intensificación de las muestras de cariño: Expresa más muestras de afecto o bien se relaja en su nivel de agresividad.

 

Formulación de compromisos y promesas de cambio y mejora de la situación: Mostrando firmeza, seguridad y sinceridad en los argumentos que expone.

 

Amenazas de autolesión: Advierte de sus intenciones de agredirse o acabar con su vida si la relación no se mantiene, llegando a teatralizar para conseguir su objetivo.

 

Expresiones afectivas exageradas: Llorar, suplicar, arrodillarse, expresar que “eres lo único que da sentido a su vida”… Con la intención de hacer creer a la mujer que sienten un amor sincero.

 

Cambios aleatorios de significado de las cosas. Esto produce una profunda confusión en la víctima que termina por desarrollar un estado de indefensión desde el que no actúa puesto que ha aprendido que lo que ella haga es indiferente no incide en la realidad, no controla lo que la va a ocurrir.

 

Mecanismos de defensa que puede aplicar el agresor para no reconocer el daño psicológico o físico que genera en la víctima (porque como hemos visto no son enfermos tienen conciencia sobre lo que hacen y tienen conciencia del bien y del mal)  cuando esto es muy evidente o se le confronta, o incluso cuando el mismo piensa sobre lo que sucede:

-         Yo no lo hice: lo negará.

-         No fue tan grave: lo minimizará.

-         Si lo reconoce y reconoce la gravedad de la agresión: se justificará, lo hice porque ella hizo primero… lo hice porque ella me provocó.

 

 

Reacción del agresor tras la ruptura de una relación violenta por parte de la víctima.

 

la ruptura de la relación violenta, de la relación con un agresor, es decir con un hombre cuyo móvil en la relación es tener el poder y el control, es el momento más peligroso para la víctima.

En este momento el agresor tratará de recuperar el control sobre la víctima recurriendo a todo tipo de tácticas.

En función de las características del agresor utilizará unas u otras, así como en función del estado de la violencia en la relación.

De este modo nos podríamos encontrar con que el agresor:

-         Se mostrara especialmente afectuoso, lanzara promesas de cambio, ambas manifestaciones acompañadas de una intensa demostración emocional de afecto, amor y desesperación.

-         Si esto no le ha funcionado pasará a tratar de debilitar la decisión de la víctima mediante violencia psicológica.

-         Y si esta violencia psicológica no  le funciona puede terminar por pasar a la violencia física, incluso al asesinato, como último acto de poder. 

 

Cuando la mujer cuestiona, argumenta, se queja o simplemente devuelve el golpe es probable que aumente la gravedad del abuso (Dobash y Dobash, 1984). Por ello es importante tener en cuenta que cuando la víctima intenta romper la relación aumenta el riesgo de sufrir malos tratos y en los casos más extremos, de ser víctima de homicidio (Walker 1989).

 

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Como afecta el maltrato

 

Cuando una persona (sea hombre o mujer) se encuentra con que su pareja en lugar de hacer lo que nuestro guión de mundo nos dice que hacen las parejas, comienza a maltratarnos está viviendo una situación traumática.

 

Es decir, una situación:

-         Que daña física o psicológicamente, al suponer una amenaza directa o indirecta para la vida o para el bienestar de una persona.

-         Que genera en la persona a la que este hecho le sacude un temor, desesperanza y horror intensos.

-         Que es imprevisible e incontrolable.

-         Que está fuera del rango de la experiencia humana habitual.

-         Que rompe mis creencias básicas y más profundas, además de la lógica del mundo que yo tengo asimilada para adaptarme a él.

La respuesta emocional más frecuente es que:

-         Queden afectados negativamente  los sistemas de memoria,

-         Se alteren los sistemas de activación fisiológica que integran nuestro sistema nervioso autónomo, lo cual deteriora mi capacidad de razonamiento.

En términos clínicos, los efectos del trauma son:

-         la depresión,

-         la represión,

-         la negación,

-         la disociación,

-         la histeria, etc.

 

 

 

Así las personas traumatizadas suelen:

-         manifestar altos niveles de activación mental y física o

-         evitación de las personas y lugares asociados con el trauma, por esto a veces no nos hablan de lo que les pasa.

-         atribución de significados distorsionados a determinados sucesos y

debilitamiento general de la fuerza física y la salud durante los                       episodios de crisis y si no reciben ayuda, a largo plazo.

 

 

Fuente del texto es un resumen del curso “Violencia contra la pareja” impartido por:

 

Olga Barroso Braojos

Psicóloga. Directora Técnica del Área de Igualdad y psicóloga de la Fundación Luz Casanova

http://www.proyectosluzcasanova.org/index.html

 

 

…la vida en salsa

Esta mañana me levanté muy temprano  con la intención de vivir. De vivir a pesar del panorama gris que tenemos encima de las cabezas:  futuro difuso, incertidumbre generalizada, puesta en cuestión de logros sociales conseguidos en las últimas décadas con enormes sacrificios, corrupción política, especulación inmobiliaria, futuro hipotecado con una deuda pública que obligará al Estado a recortar, lógicamente,  el bienestar de las clases trabajadoras…. A pesar de todo esto, me he levantado con la intención de vivir.

He pensando que este día no me lo va a quitar nadie, y sabía que dependería  de mí exclusivamente, siempre que gestionara inteligentemente todo lo que tenía a mi favor.

Decidí que la mejor celebración de la vida la podíamos hacer compartiendo una comida que nosotros mismos elaboráramos desde la tienda hasta la mesa. Con esa idea en la cabeza me encaminé hacia mi mercado y, una vez  en la plaza Larga del Albaicín, me encontré con la primera sorpresa: ¿donde está el puesto  de La Trini?, donde su Paco y sus niños, y toda la ristra de personajes y colores que generan con su movimiento?. Después de no muchas indagaciones supe que la ausencia se debía a la definitiva ausencia de su hermano Juanillo, emblemático gitano y figura indispensable  del Camino del Sacromonte, como así rezaba en el noticiero que pude leer mientras daba cuenta   de un café doble en “el Aixa”, contemplando el panorama de un viernes de agosto desde  su estratégica ventana . También daban cuenta de la defensa y dignificación  que, a lo largo de su vida, Juan llevó por bandera de la raza gitana. Así constaba en el obituario del Ideal de Granada, y así sonaba en “el run run  de la Plaza Larga“, hoy más corta que nunca por el vacío inabarcable  que ocasionaba la ausencia de  la gitana y su puesto.

Ante esta situación inesperada, he resuelto acercarme por vez primera al puesto contiguo  al  de la Trini (nunca antes lo había hecho, seguramente por mi histórico de tendero, y por entender la lealtad entre vendedor y cliente de manera un tanto rígida), y merqué, vaya que si merqué: tomates maduros, lechugas, cebolletas (cebolla fresca), ciruelas blancas y negras y unos poquitos melocotones, además de unos cuantos limones bien lustrosos.  No he notado grandemente la  diferencia en la mercancía, donde si la noté fue precisamente en la nota. En este caso sale expedida de un diabólico peso que nada tiene que ver con las herramientas de la Trini,  y mucho menos con sus ilegíbles anotaciones en un trozo de papelillo que le da al cliente, pienso que con la única intención de hacerle ver que efectivamente todo se pesa y nada se pasa, y que en función de lo que pese y del precio por kilo, el resultado es la cuenta total que te entrega en una hoja de libretilla de muelle que solamente entiende ella.

Si pasas por la Plaza de martes a sábado, y te encuentras con el puesto de frutas y verduras de la Trini, compres lo que compres-mucho o poco, caro o barato-siempre te cobrará 6 euros con 25 céntimos, pero lo mejor de esta historieta, y la segunda sorpresa, es que cuando le he preguntado por la cuenta a la vecina de la Trini, ha sacado el papelito de la máquina y arrojaba la mágica cifra de 6 euros con 25 céntimos. Extraordinario.

Como ya tenía en la cabeza lo que avíaría de comida,  de vuelta a casa por la calle Panaderos, pasé por la tienda de Luís y por la panadería, y me hice con dos bollillos de pan gallego y vino blanco para el guiso.

Ya en la casa conseguí asociarme con mi Antonio y hemos repartido las tareas hasta conseguir un resultado razonablemente gustoso, una carne con salsa de tomate de la que no ha quedado muestra alguna, excepto las fotos que hemos ido haciendo mientras la elaborábamos.

Ingredientes para tres personas:

6 filetes (cortados gruesos) de ternera o cerdo

2 kilos de tomates maduros

1 cebolleta

1/4 de setas (también valen los champiñones)

1 vaso de vino blanco

1 limón estrujado

Sal, la punta de una cucharita de canela, una ramilla de romero y otra de tomillo.

Aceite de oliva virgen extra (mejor cuanto más sepa a aceite)

Tiempo aproximado: 40 minutos

Elaboración:

Lo primero que hago es rehogar la carne en una sartén antiadherente hasta que reduzca y pierda la apariencia de cruda.  Seguidamente la retiro en un recipiente sobre un papel de cocina para que pierda la grasa sobrante. También se puede hacer pasándola primero por harina y sumergiéndola posteriormente  en aceite fuerte, escasísimo tiempo hasta conseguir el mismo resultado que el anterior. Nosotros elegímos la primera opción para que sea un poco más ligero.

La cebolla, cortada en juliana, se vierte en la olla rápida y con tres cucharadas de aceite se pocha antes de añadirle el tomate picado y sin piel. Cuando el jugo de todo ello empiece a pompear añadimos la carne, el vino, un vaso de agua, sal, la puntilla de canela, las ramillas de romero y de tomillo y el jugo del limón estrujado. Tapamos la olla, y una vez suban los anillos del vapor, bajamos el fuego hasta el núm. 2,  y aguardamos 8 minutos para el cerdo y 12 ó 14 para la ternera.

Mientras esto ocurre rehogamos las setas en una sartén y las sazonamos convenientemente. Se sacan en recipiente a parte,  se escurre la grasa sobrante igual que hicimos con la carne, y se vierten en la olla una vez transcurrido el tiempo de cocción. Cerramos de nuevo la olla (previamente hemos comprobado que la carne está tierna y hemos movido el contenido para que se liguen los productos que darán sentido a nuestro plato), y ahora, por último, mantendremos los anillos arriba en el nún. 2 del fuego no más de tres minutos.

Mientras escribía la receta y el modo de llevarla a cabo he vuelto a vivir, más bien a revivir. Revivir los comentarios de mi  Antonio, los olores, los sonidos de la calle, la luz, el calor, el color, el sabor y sobre todo la certeza de que mientras pasaba todo esto… estoy vivo y viviéndolo a calzón quitado.

Si además, como te digo, el guiso estaba rico… qué más puedo pedir?. Nada, no pido nada, sólo no distraer la capacidad que está en mi mano de crear muchos más momentos de vida como el de la carne en salsa…   (o el de la vida en salsa…)